Jalisco

Autorización para ambulantes ya no es vigente: Almaguer

Ex regidor tapatío afirma que participó en el acuerdo sólo como un intermediario sin funciones ejecutivas

GUADALAJARA, JALISCO (15/NOV/2012).- El líder estatal del PRI en Jalisco, Eduardo Almaguer Ramírez, hizo un llamado al Ayuntamiento de Guadalajara para que ya no dé por válido el documento donde se autoriza a un grupo de comerciantes ambulantes a instalarse en el Centro Histórico tapatío, pues éste, dice, se originó y tuvo vigencia en una administración distinta, que ha concluido, y en la que fungió como regidor tapatío.

“Me parece que hay un exceso y una perversión tanto en quienes pretenden utilizar este documento para quedarse en un espacio que legalmente no es posible (para vender productos), como quienes pretenden utilizar este documento, que no tiene validez posterior a una administración, para dejarlos estar ahí (en el Centro Histórico): la autoridad debe de aplicar el reglamento”.

Se refiere a la minuta de una reunión de la autoridad municipal con el grupo de Artesanos Urbanos de Guadalajara (uno de los que controlan el ambulantaje en el primer cuadro), el 20 de octubre de 2011, cuyo punto tres señala: “Se garantiza a través del regidor Jesús Eduardo Almaguer Ramírez y de esta Secretaría General, el acondicionamiento de toldos y luz del andador peatonal (…) Morelos, para que se desarrolle la actividad del comercio indígena”.

La reglamentación municipal prohíbe la autorización de comercio en la vía pública en el Centro Histórico (no en el resto de la ciudad), pero Almaguer Ramírez justifica esta decisión, que contravenía el marco normativo, argumentando que respondía a una problemática y a una coyuntura muy específica, en la que integrantes de este grupo de ambulantes, dice, estaban siendo agredidos por otros que les son antagónicos en la pugna por los espacios públicos del primer cuadro, además de que estaban tomando calles, y se habían plantado de manera permanente frente al Palacio Municipal.

De este conflicto, y en este contexto, asevera el líder estatal del PRI, fue “cuando se solicita mi participación como un intermediario político, sin funciones ejecutivas”. Y expone:

“Fue un acuerdo particular con una organización de indígenas que había sufrido violencia y acoso de otros grupos de comerciantes y de otros líderes; muchos de esos líderes que los agredían venden productos de origen ilegítimo e ilegal, y lo que se pretendió fue, en un momento, salvaguardar su integridad física”. Ahora, acota, el acuerdo “no es válido; la autoridad, yo lo recomendaría, debe hacer caso omiso de este acuerdo y los comerciantes (que) están muy claros de que este fue un acuerdo provisional por la circunstancia de violencia que se había presentado en contra de ellos, y que, por ningún motivo, les da derecho a permanecer ahí de manera permanente”.

Los comerciantes de este grupo, dice el entrevistado, no se instalaron en el andador citado, sino en los alrededores de la Calzada Independencia, lo vulneró, de cualquier forma, la prohibición por desarrollar esta actividad en el Centro Histórico.

En estos momentos la autoridad municipal ha retomado los operativos para evitar el ambulantaje en el primer cuadro. Definió un primer polígono donde se ha garantizado que no se realice este tipo de comercio prohibido, pero aún no logra aplicar la norma plenamente sobre todo el Centro Histórico, como está obligado.

Lo que se hace, entonces, es negociar el espacio público con los grupos de ambulantes. A cambio de salirse de ese polígono inicial (San Felipe, al Norte; Donato Guerra y González Ortega, al Poniente; Avenida Juárez, al Sur; y Belén y Degollado, al Oriente. Y la Plaza Tapatía), se permite invadir otros lugares, como las banquetas de Ramón Corona (al sur de Juárez), los alrededores de El Santuario, los límites de Plaza Tapatía, entre otros. A esto, la autoridad municipal responde que va por partes, es decir, que los avances serán graduales en la aplicación de la regla.  

El líder estatal del PRI afirma: “Quero dejar muy claro que las actuales autoridades no tienen por qué reconocer o validar esta minuta, porque no es una reforma reglamentaria, no es un mandato de cabildo (sic) y ningún servidor público puede justificar la presencia, ni los propios comerciantes, en el Centro Histórico de la ciudad con una minuta de un acuerdo que se da en un momento, en una circunstancia particular y que, evidentemente, fue de manera provisional”.

Se le preguntó a Almaguer Ramírez, sin embargo, por qué, tras el cambio de administración, ha sido posible nuevamente ver a inspectores recorriendo las calles y plazas del Centro Histórico, velando porque no haya ambulantes, algo que ya no sucedía en la pasada gestión, principalmente cuando estuvo a cargo Francisco Ayón López como alcalde, el cual heredó un primer cuadro con casi 600 comerciantes habituales, a lo que responde:

“Creo que ahí habría que preguntar a los anteriores responsables (Roberto López Lara, como secretario general, y Verónica Martínez Espinoza, su subalterna en la Dirección de Inspección y Vigilancia); lo que a mí me correspondió actuar, actuamos”.

Almaguer Ramírez presidió la Comisión de Gobernación, Reglamentos y Vigilancia, y otra dedicada a la supervisión del actuar y desempeño de los inspectores.

EL INFORMADOR / LUIS HERRERA

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