Jalisco
Atardeceres sobre el Malecón de Chapala
La Ribera es un lugar ideal para convivir con la familia sana y económicamente a tan sólo 50 minutos de la ciudad
Sol, agua y mariscos, como si fuera el mar
CHAPALA, JALISCO (24/ABR/2011).- Por su cercanía con Guadalajara, el Lago de Chapala es un destino que recibe a miles de turistas en cada periodo vacacional. Sus atracciones más imponentes se regocijan en el embarcadero local cerca del recién remodelado malecón, donde actualmente más de 40 lanchas están disponibles para iniciar un cálido recorrido a las islas más cercanas de la ribera: Mezcala y Los Alacranes.
Además de disfrutar de este bello paraíso natural, los visitantes podrán deleitarse con los distintos vestigios arquitectónicos, como la antigua y pintoresca Casa Braniff, construida en el siglo XIX y que hoy da pie a un elegante restaurante; también está la Parroquia San Francisco de Asís, que bajo su estilo renacentista resguarda los restos de fray Miguel de Bolonia.
Y si de darle gusto al paladar se trata, Chapala posee un sazón peculiar en lo que a pescados zarandeados y coctelería de mariscos se trata, desde los clásicos charales asados hasta llegar a platillos más elaborados como los camarones a la momia: envueltos con tocino y bañados con queso fundido.
La Ribera de Chapala es un escenario ideal para convivir con la familia en un ambiente divertido, sano y económico a tan sólo 50 minutos de la ciudad.
CHAPALA, JALISCO (24/ABR/2011).- Por su cercanía con Guadalajara, el Lago de Chapala es un destino que recibe a miles de turistas en cada periodo vacacional. Sus atracciones más imponentes se regocijan en el embarcadero local cerca del recién remodelado malecón, donde actualmente más de 40 lanchas están disponibles para iniciar un cálido recorrido a las islas más cercanas de la ribera: Mezcala y Los Alacranes.
Además de disfrutar de este bello paraíso natural, los visitantes podrán deleitarse con los distintos vestigios arquitectónicos, como la antigua y pintoresca Casa Braniff, construida en el siglo XIX y que hoy da pie a un elegante restaurante; también está la Parroquia San Francisco de Asís, que bajo su estilo renacentista resguarda los restos de fray Miguel de Bolonia.
Y si de darle gusto al paladar se trata, Chapala posee un sazón peculiar en lo que a pescados zarandeados y coctelería de mariscos se trata, desde los clásicos charales asados hasta llegar a platillos más elaborados como los camarones a la momia: envueltos con tocino y bañados con queso fundido.
La Ribera de Chapala es un escenario ideal para convivir con la familia en un ambiente divertido, sano y económico a tan sólo 50 minutos de la ciudad.