Jalisco
Asalto violento a licorería deja un muerto
Los delincuentes se dieron a la fuga sin completar el robo
GUADALAJARA, JALISCO.- Resistirse a un asalto le costó la vida a un hombre de 31 años que, la noche del sábado, fue baleado en el interior de un mini súper de la colonia Moderna, en Guadalajara. Los ladrones también golpearon a su hermano y lograron darse a la fuga; no fueron detenidos.
Los hechos sucedieron en el cruce de las calles Mexicaltzingo y Colón, donde un reporte anónimo mencionaba un asalto en progreso. A la llegada de las autoridades, los delincuentes ya habían escapado; sólo encontraron a un hombre golpeado y a otro con una herida de bala en el abdomen.
El propietario del sitio, Enrique Wong Aguilar, de 42 años, informó que dos sujetos entraron a su establecimiento y lo amagaron con una pistola a él y a su hermano Pablo Ricardo, de 31 años.
Sin embargo, los encargados se opusieron a ser despojados de las ganancias del día y, en respuesta, uno de los ladrones asestó un balazo a Pablo en el estómago, en tanto que el otro golpeaba en la cabeza a Enrique con la cacha de la pistola.
Tras agredir a los familiares, los delincuentes se dieron a la fuga sin completar su robo a bordo de un Chevy blanco, el cual fue buscado por los uniformados sin éxito alguno.
Aunque se solicitó la presencia de paramédicos para que Pablo Ricardo fuera atendido de urgencia, pereció cuando recibía las primeras atenciones.
Los hechos sucedieron en el cruce de las calles Mexicaltzingo y Colón, donde un reporte anónimo mencionaba un asalto en progreso. A la llegada de las autoridades, los delincuentes ya habían escapado; sólo encontraron a un hombre golpeado y a otro con una herida de bala en el abdomen.
El propietario del sitio, Enrique Wong Aguilar, de 42 años, informó que dos sujetos entraron a su establecimiento y lo amagaron con una pistola a él y a su hermano Pablo Ricardo, de 31 años.
Sin embargo, los encargados se opusieron a ser despojados de las ganancias del día y, en respuesta, uno de los ladrones asestó un balazo a Pablo en el estómago, en tanto que el otro golpeaba en la cabeza a Enrique con la cacha de la pistola.
Tras agredir a los familiares, los delincuentes se dieron a la fuga sin completar su robo a bordo de un Chevy blanco, el cual fue buscado por los uniformados sin éxito alguno.
Aunque se solicitó la presencia de paramédicos para que Pablo Ricardo fuera atendido de urgencia, pereció cuando recibía las primeras atenciones.