Jalisco

Áreas naturales ''blindan'' crecimiento de la ciudad

Barranca de Huentitán, Cerroviejo y el Bosque La Primavera, entre las barreras verdes que evitan que la mancha urbana gane más espacio a la naturaleza

GUADALAJARA, JALISCO (13/FEB/2013).- El crecimiento horizontal de las zonas urbanas en la ciudad de Guadalajara tiene un límite que el medio ambiente ha trazado, y que eventualmente será alcanzado: sus áreas naturales. Las barreras que, ya sea por un decreto de Área Natural Protegida (ANP), o por ordenamiento territorial del municipio, están "blindadas" y, en la teoría, evitan que la mancha urbana gane más espacio a la naturaleza.
 
Así, la Perla Tapatía está resguardada por el Bosque La Primavera, la Barranca de Huentitán y el Cerroviejo; el primero cuenta ya con un decreto federal que impide la depredación de arbolado para aumentar los asentamientos urbanos, en tanto que los dos últimos cuentan con protección municipal, trazada en planes de ordenamiento ecológico.
 
Los ríos Verde y Santiago, y el Cerro de la Reina, en Tonalá, también son parte de los límites naturales de esta ciudad; las reservas forestales de El Nixticuil y el Diente se suman a la lista: ésos son los límites a los que puede llegar la expansión horizontal de la metrópoli.  
 
Pero de acuerdo con el director de planeación y desarrollo sustentable de la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades), Antonio Ordorica Hermosillo, la ubicación estratégica de Guadalajara no basta para asegurar un crecimiento ordenado y que aproveche los servicios ambientales de estos ecosistemas.
 
En adición a un trazo ordenado, se sugiere coordinación y trabajo estrecho entre municipios al momento de trazar su ordenamiento territorial. Esto para que los límites de cada localidad tengan armonía, y no se permitan zonas industriales en la proximidad de centros habitacionales.
 
"(Hay zonas donde aún) se puede dar crecimiento, pero es posible regular con los planes de desarrollo municipales; que las consideren como áreas de conservación (...) Ese instrumento de planeación ya considera los espacios como reservas (protegidas)".
 
Pero además del respeto a esas zonas naturales, la mejor estrategia de planeación, acentúa Ordorica Hermosillo, consiste en colaborar intermunicipalmente, de forma tal que se consideren densidades de desarrollo menores en zonas próximas a los límites con estos ecosistemas. "Debe haber un crecimiento gradual (desde el Centro de la ciudad) a esos espacios, de tal manera que se tenga salud en ellos".



 
EL INFORMADOR / ISAACK DE LOZA

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