Jalisco

Apatía ciudadana y poca seguridad facilitan robos en Providencia

La Asociación de Colonos recuerda que la inseguridad en la zona es un problema que se arrastra desde pasadas administraciones

GUADALAJARA, JALISCO (19/MAR/2013).- Promesas de seguridad incumplidas y apatía por parte de los ciudadanos para contribuir con la vigilancia de sus cuadras y colonia, son de las principales causas que, en la opinión de la Asociación de Colonos de Providencia, han facilitado la alta incidencia de robos a casas habitación en dicha colonia del poniente de Guadalajara, donde el último asalto concluyó con la muerte de la víctima, encontrada en su casa el lunes pasado.
 
La ex presidenta de la asociación y actual asesora de la misma, Marina Aurora Velasco Ruiz, recordó que la inseguridad en la zona es un problema que se arrastra desde pasadas administraciones y que no excluyen a las recientes: "Cuando llegó el (anterior) presidente municipal Aristóteles Sandoval prometió patrullas y se mejoró un poco la seguridad pero después de eso comenzó a caer muchísimo y ahorita está terrible, o sea, no tienen patrullas, no tienen gente, no tienen nada".
 
Al ponerse en contacto con las actuales autoridades, lo que les han contestado --dijo-- es que hay menos elementos porque muchos han reprobado los exámenes de confianza, por lo que lamentan que, pese a esto, no se ocupen las plazas vacantes ni se haya implementado, al menos, tecnología para suplir la falta de personal, como por ejemplo, instalar cámaras de vigilancia.
 
Desconfianza y apatía por parte de colonos
 
Un problema que se ha visto, tanto por parte de la Asociación de Colonos como de la misma autoridad, es la falta de confianza que tienen los habitantes de Providencia hacia la Policía, al grado de que cuando se percatan de que algo sospechoso ocurre, no lo notifican, y cuando ocurre algún ilícito, prefieren que quede constancia en los registros de la propia asociación que llamar a los elementos de seguridad o acudir a levantar la denuncia, lamentó Velasco Ruiz:
 
"Todos los días la gente se queja de la falta de patrullaje, la falta de seguridad. (...) Si soy justa, sí es verdad que las autoridades no están cumpliendo como deberían, pero también es cierto que los vecinos son demasiado pasivos. Hemos hecho varias reuniones de seguridad, nadie va; hemos tratado de organizar a la gente y casi siempre dicen, 'no, pues yo no sé quién vive alrededor' entonces eso es lo que está produciendo también el problema, la gente no sabe organizarse".
 
"Además el miedo, la gente es muy temerosa, por ejemplo, ve a alguien extraño y en lugar de llamarle a la Policía se asustan, se encierran es su casa y la verdad creo que deberíamos tener un poco más de valor cívico y avisar, denunciar cuando algo está sucediendo".
 
Tras el robo y asesinato de un adulto mayor, acelerará la reunión que ellos organizan en los próximos, de la que espera que haya mayor respuesta por parte de la ciudadanía. Espera que se pongan en contacto los vecinos que  sientan que tienen mayor organización y quieran participar directamente con la asociación, al teléfono 3642 8042, o acudir a Pompeya 2777.
 
La ciudadanía tiene más ojos que quienes patrullan la zona
 
En Providencia están asignados de cuatro a cinco policías y una o dos patrullas, advirtió Ramsés Carrillo, uno de los policías que patrullan Providencia. Así, no negó que haya carencias en la corporación, pero la falta de elementos o patrullas, no sólo en Providencia, sino en todo sitio de la urbe, puede resarcirse con la ayuda de la participación de la población: "Aquí me preguntan, '¿Dónde está la vigilancia?', bueno, la vigilancia está en ti, en mí, en todos".
 
Explicó que la importancia de que la ciudadanía se involucre en procurar seguridad en su zona radica en que ellos, más que nadie, saben quiénes son sus vecinos y, por ende, saben si hay gente ajena o sospechosa de la que deben dar cuenta a las autoridades para que ellas a su vez revisen, ahora sí, casos específicos. De lo que se trata es que el delincuente se sienta observado, lo que no ocurre actualmente en las solitarias calles de la colonia, donde los ladrones asechan sin que los habitantes les dificulten su labor. No obstante, la gente en la actualidad no actúa si no le pasa algo directamente a ella: "Aquí falta compromiso moral para ayudar al prójimo, la gente cree que es problema de la Policía y no, es problema de todos. (...) Son miles de personas que le pueden ayudar a tres pares de ojos".
 
Recomendaciones de seguridad: aplicar el sentido común
 
Con 17 años de carrera, el comandante segundo de la Policía de Guadalajara Ramsés Carrillo numeró algunas recomendaciones para evitar robos a casa habitación que, según dijo, engloba el sentido común:
 
A la casa propia, no entra nadie. Esto es, que por más amable que sea la persona que llega a un domicilio, no se le debe permitir el ingreso.
 
Si se barre la calle, cerrar la puerta. Es preferible tocar el timbre para que abran el ingreso cuando se asea la acera que dejarlo a la merced de que se metan los maleantes en un descuido.
 
Alerta al arribar o salir de casa. Los ladrones aprovechan los horarios de llegada o salida de las víctimas, por lo que se recomienda revisar antes de abrir la puerta o descender del vehículo o de salir de la vivienda. En caso de detectar personas que no sean vecinos o sospechosas, avisar a familiares para que estén listos o incluso llamar a la policía.

Notificar cuando alguien más es asechado. Es el compromiso moral con el prójimo, dijo Ramsés Carrillo, el que las personas denuncien también cuando se percaten de que abren el coche de otro o intentan ingresar al domicilio del vecino. Para esto, es recomendable comenzar a organizarse, obtener los teléfonos de los demás habitantes de la cuadra y tener a la mano, incluso, el teléfono del policía asignado a su zona.   
 
Asociación de Vecinos también lleva conteo de robos
 
Según las autoridades de Guadalajara, en lo que va del año, en la zona de Providencia se han cometido 12 robos que ha atendido la Policía Municipal; no obstante, en la Asociación de Colonos llevan otro registro, el de personas que no quieren denunciar porque "no pasa nada". En sus anales, en todo 2012 les notificaron los propios vecinos de ocho robos a casas habitación; y en lo que va de 2013, ya van siete, sin contar el del lunes, que no les reportaron.  
 
La noche de este lunes se detectó el último asalto en la colonia Providencia, que concluyó con la muerte de una de las víctimas, Javier Ernesto Ortega Santana --según la Fiscalía Central del Estado--, hombre de 72 años de edad.
 
Él tenía su casa sobre la calle Enrique Rodó, entre Montreal y Ontario. De acuerdo a informes oficiales, su esposa, Victoria Navarro Flores, lo encontró atado de manos (con agujetas de zapato) y de pies (con un cinturón), ya fallecido, tras regresar de vacaciones de fin de semana. Sin vestigios de que se haya utilizado un arma de fuego, se presume que murió por golpe en el cráneo.
 
La colonia, pese a de ser las más patrulladas por la Policía de Guadalajara, es también una en la que más delitos ocurren, pues es atractiva para los asaltantes, el tránsito de personas es poco y las calles tienen condiciones para merodear.
 
Testimonios de víctimas:
 
María de los Ángeles Beltrán, vecina de la calle El Greco, sufrió el saqueo de un departamento. Lamentó que los vecinos se hayan percatado de que alguien aventaba costales desde la ventana de su inmueble y no hayan notificado a la Policía. Admitió que falta organización entre vecinos además de aumentar los patrullajes.  
 
Natalia Guillén, quien tiene su domicilio en la calle de Bonifacio Andrade, tuvo la experiencia de que a fines del año pasado quisieron ingresar una noche a su casa; no obstante, no pudieron abrir las cerraduras, que encontró forzadas por la mañana. Lamentó no haber llamado a la policía en su momento y reconoció que desde entonces mantiene contacto con los vecinos, lo cual no ocurría antes del incidente: "Nosotros tenemos un papel importante en la seguridad".

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