Jalisco
Ambulantes invaden el Parque Revolución
Sus principales clientes son choferes y usuarios de las rutas que transitan por la zona
GUADALAJARA, JALISCO (26/JUN/2015).- Carnitas, dulces de todo tipo, artesanías, películas pirata, cargadores para celular y cigarros son tan sólo algunos de los productos que se pueden encontrar en los 37 puestos que se colocan en el Parque Revolución. Sus principales clientes: los choferes de camión y los pasajeros de las 12 rutas que pasan por la zona, además del SiTren y del Tren Ligero. Sin embargo, poco menos de la mitad tiene permiso del Ayuntamiento para operar.
“Son entre 11 y 15 los que tienen permiso y a esos les vamos a dar una reubicación porque ya necesitamos liberar ese espacio”, señaló Javier Rubio Sánchez, director de Inspección y Vigilancia de la Unidad Departamental de Inspección a Mercados y Comercios en Espacios Abiertos de Guadalajara.
Los vendedores informales están concentrados en la calle de Pedro Moreno: invaden las bancas y otros espacios públicos como el área techada de las paradas de camión y dificultan el paso a los transeúntes, quienes también sufren por los 16 teléfonos públicos de monedas colocados de forma indiscriminada.
Incluso se cuenta con una barbería ambulante y un lugar que se dedica a vender exclusivamente cigarros a granel.
Además, todos los sábados esa misma sección se convierte en un “baratillo”.
“El sábado pasado hicimos un operativo pero es muchísima gente y difícilmente una cuadrilla de seis inspectores pueden levantarlos”, explicó Rubio.
El funcionario reveló que hace un par de días firmaron un acuerdo con los bufetes jurídicos de la Universidad de Guadalajara y explicó que el director de esa área, Marcos González Mora, presentó un proyecto para liberar las calles y las plazas del Centro Histórico, incluido el parque, reubicando a los comercios informales.
“Son entre 11 y 15 los que tienen permiso y a esos les vamos a dar una reubicación porque ya necesitamos liberar ese espacio”, señaló Javier Rubio Sánchez, director de Inspección y Vigilancia de la Unidad Departamental de Inspección a Mercados y Comercios en Espacios Abiertos de Guadalajara.
Los vendedores informales están concentrados en la calle de Pedro Moreno: invaden las bancas y otros espacios públicos como el área techada de las paradas de camión y dificultan el paso a los transeúntes, quienes también sufren por los 16 teléfonos públicos de monedas colocados de forma indiscriminada.
Incluso se cuenta con una barbería ambulante y un lugar que se dedica a vender exclusivamente cigarros a granel.
Además, todos los sábados esa misma sección se convierte en un “baratillo”.
“El sábado pasado hicimos un operativo pero es muchísima gente y difícilmente una cuadrilla de seis inspectores pueden levantarlos”, explicó Rubio.
El funcionario reveló que hace un par de días firmaron un acuerdo con los bufetes jurídicos de la Universidad de Guadalajara y explicó que el director de esa área, Marcos González Mora, presentó un proyecto para liberar las calles y las plazas del Centro Histórico, incluido el parque, reubicando a los comercios informales.