Jalisco
Ambulantes burlan a las autoridades en el Centro
En Pedro Moreno, Morelos y Santa Mónica, se esconden si ven que se acerca un inspector
GUADALAJARA, JALISCO (09/NOV/2014).- Para burlar a los inspectores del Ayuntamiento de Guadalajara, que caminan despacio por el centro de la ciudad, los
comerciantes ambulantes juegan al gato y al ratón.
En Pedro Moreno, Morelos y Santa Mónica, confundiéndose entre la muchedumbre, los vendedores se esconden y guardan sus mercancías si ven que se acerca un inspector acompañado por policías tapatíos. Pero cuando observan que las autoridades se han alejado, vuelven a ofrecer sus productos a los paseantes dominicales.
Ayer, el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández, afirmó que, a dos años de distancia, no podrá resolver el problema del ambulantaje.
Sin embargo, el alcalde se comprometió con los comerciantes establecidos a quitar el comercio irregular en nueve manzanas del centro, particularmente en los cuadrantes de Santa Mónica, Pedro Moreno y Morelos, calles donde este domingo fue obvia la presencia y la pertinacia de los vendedores.
Ven más informales en Javier Mina y Obregón
Desde la tarde de ayer, algunos trabajadores de los negocios del banquetón de Javier Mina y de la zona de Obregón, que prefirieron ocultar sus nombres por seguridad, observaron la irrupción de más vendedores ambulantes. Puestos de ropa, juguetes, fajos, relojes, pantalones y perfumes se aglutinaron en ambos espacios comerciales y causaron el descontento de los vendedores establecidos.
El pasado 5 de noviembre, el presidente de la Unión de Comerciantes Establecidos de las Calles Obregón y Javier Mina A. C., Víctor Tenorio, pidió a las autoridades que retiraran o reacomodaran en espacios dignos a los más de mil ambulantes que actualmente hay en la zona.
Tenorio destacó que, durante la temporada decembrina, Obregón y Javier Mina reciben hasta tres mil comerciantes informales, lo que afecta las ventas de los comerciantes establecidos hasta en un 70 por ciento.
EL INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI
En Pedro Moreno, Morelos y Santa Mónica, confundiéndose entre la muchedumbre, los vendedores se esconden y guardan sus mercancías si ven que se acerca un inspector acompañado por policías tapatíos. Pero cuando observan que las autoridades se han alejado, vuelven a ofrecer sus productos a los paseantes dominicales.
Ayer, el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández, afirmó que, a dos años de distancia, no podrá resolver el problema del ambulantaje.
Sin embargo, el alcalde se comprometió con los comerciantes establecidos a quitar el comercio irregular en nueve manzanas del centro, particularmente en los cuadrantes de Santa Mónica, Pedro Moreno y Morelos, calles donde este domingo fue obvia la presencia y la pertinacia de los vendedores.
Ven más informales en Javier Mina y Obregón
Desde la tarde de ayer, algunos trabajadores de los negocios del banquetón de Javier Mina y de la zona de Obregón, que prefirieron ocultar sus nombres por seguridad, observaron la irrupción de más vendedores ambulantes. Puestos de ropa, juguetes, fajos, relojes, pantalones y perfumes se aglutinaron en ambos espacios comerciales y causaron el descontento de los vendedores establecidos.
El pasado 5 de noviembre, el presidente de la Unión de Comerciantes Establecidos de las Calles Obregón y Javier Mina A. C., Víctor Tenorio, pidió a las autoridades que retiraran o reacomodaran en espacios dignos a los más de mil ambulantes que actualmente hay en la zona.
Tenorio destacó que, durante la temporada decembrina, Obregón y Javier Mina reciben hasta tres mil comerciantes informales, lo que afecta las ventas de los comerciantes establecidos hasta en un 70 por ciento.
EL INFORMADOR / GONZALO JÁUREGUI