Jalisco
Alfaro y Grupo UdeG rompen alianza
El aspirante de la izquierda a la gubernatura vuelve a acusar a este grupo de ''tener secuestrado al PRD'' y sentencia que la coalición está disuelta
GUADALAJARA, JALISCO (10/MAR/2012).- A menos de un mes que se oficializara la coalición del Movimiento Progresista por Jalisco, conformada por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el Partido del Trabajo (PT), Movimiento Ciudadano y Alianza Ciudadana, ayer el virtual candidato de esa alianza a la gubernatura, Enrique Alfaro Ramírez, oficializó la ruptura con la dirigencia estatal del Sol Azteca.
En una concurrida rueda de prensa, celebrada en la sede de la agrupación política Alianza Ciudadana, el alcalde de Tlajomulco con licencia afirmó que “no hay vuelta atrás”, y la conformación de agrupaciones fue disuelta.
Acusó a la estructura local perredista de “boicotear” a cada momento los acuerdos que trataban de lograrse. La gota que derramó el vaso fue el comunicado que se envió el jueves pasado, en donde el PRD “desconoció” a los abanderados de la coalición por Tlajomulco, Guadalajara y Zapopan, Ismael del Toro, Fernando Garza y Pablo Lemus, respectivamente.
Expuso que, si bien el convenio de coalición (que se signó ocho minutos antes de cerrar el registro ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana) provocó felicitaciones a causa de la voluntad política que se mostró en ese momento, después de ello sólo hubo reticencia para entablar diálogo y cerrar filas, en aras de “cambiar la historia política de Jalisco”.
“Nosotros damos la cara a la gente y ellos (el PRD Jalisco) se ocultan tras una máscara de mediocridad”. El fin último del PRD estatal, insistió, fue cobrar cuotas y alcanzar “huesos” políticos. Añadió que la negativa del jueves pasado, por la designación de candidatos en tres municipios metropolitanos, evidenció “contradicciones internas y cómo desde una oficina de la ciudad se giraron órdenes” para boicotear la coalición.
Ante esto, explicó que no está dispuesto a sacrificar sus principios, por lo que la opción más lógica fue cancelar el acuerdo y dar continuidad a su proyecto ciudadano, sin “el grupo que tiene secuestrado al PRD estatal”.
Para probar que la ruptura no es con el Sol Azteca entero, sino con la cúpula que impidió los acuerdos, invitó a los militantes perredistas de todo el Estado a que se sumen: “No sólo no rompemos con los perredistas, sino que los invitamos a seguir el camino. Las puertas siguen abiertas, y éste es un movimiento ciudadano sin ataduras partidistas. No nos vamos a doblar; vamos a demostrar que los ciudadanos libres somos muchos más”.
En una concurrida rueda de prensa, celebrada en la sede de la agrupación política Alianza Ciudadana, el alcalde de Tlajomulco con licencia afirmó que “no hay vuelta atrás”, y la conformación de agrupaciones fue disuelta.
Acusó a la estructura local perredista de “boicotear” a cada momento los acuerdos que trataban de lograrse. La gota que derramó el vaso fue el comunicado que se envió el jueves pasado, en donde el PRD “desconoció” a los abanderados de la coalición por Tlajomulco, Guadalajara y Zapopan, Ismael del Toro, Fernando Garza y Pablo Lemus, respectivamente.
Expuso que, si bien el convenio de coalición (que se signó ocho minutos antes de cerrar el registro ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana) provocó felicitaciones a causa de la voluntad política que se mostró en ese momento, después de ello sólo hubo reticencia para entablar diálogo y cerrar filas, en aras de “cambiar la historia política de Jalisco”.
“Nosotros damos la cara a la gente y ellos (el PRD Jalisco) se ocultan tras una máscara de mediocridad”. El fin último del PRD estatal, insistió, fue cobrar cuotas y alcanzar “huesos” políticos. Añadió que la negativa del jueves pasado, por la designación de candidatos en tres municipios metropolitanos, evidenció “contradicciones internas y cómo desde una oficina de la ciudad se giraron órdenes” para boicotear la coalición.
Ante esto, explicó que no está dispuesto a sacrificar sus principios, por lo que la opción más lógica fue cancelar el acuerdo y dar continuidad a su proyecto ciudadano, sin “el grupo que tiene secuestrado al PRD estatal”.
Para probar que la ruptura no es con el Sol Azteca entero, sino con la cúpula que impidió los acuerdos, invitó a los militantes perredistas de todo el Estado a que se sumen: “No sólo no rompemos con los perredistas, sino que los invitamos a seguir el camino. Las puertas siguen abiertas, y éste es un movimiento ciudadano sin ataduras partidistas. No nos vamos a doblar; vamos a demostrar que los ciudadanos libres somos muchos más”.