Jalisco

Alcalde lamenta el olvido de las autoridades en la Presa Valencia

Sólo la Secretaría de Salud se presentó ayer a la reapertura de cinco restaurantes

GUADALAJARA, JALISCO (14/SEP/2013).- Se dijo “incómodo” con el evento que ayer encabezó, pues a diferencia de otras fechas en las que ha tenido el cobijo de los gobiernos estatal y federal, el alcalde de Acatlán de Juárez, Emeterio Corona Vázquez, fue relegado.

Sólo la Secretaría de Salud envió a un representante para acompañarlo en la reapertura de cinco de los 15 restaurantes que se mantuvieron inoperantes, por el cerco sanitario implementado tras la crisis ambiental en la Presa del Hurtado, mejor conocida como Valencia.

Durante el evento, celebrado minutos después de las 13:30 de este viernes, el primer edil expresó: “Me siento un poquito incómodo con esta reapertura, porque en el momento en que sucedió el desastre, el ecocidio, hubo demasiada asistencia por parte de (...) demasiadas dependencias, demasiadas secretarías. Hoy tuvimos a bien hacerles la invitación y no me resta más que reconocer a la única secretaría presente, que es quien no nos ha dejado solos”.

Expuso que, aunque se trata de solo cinco negocios que han cumplido las normas de salud, el evento no era menor. “Invitaría por ahí al  Gobierno del Estado a retomar aquí lo que es el tema de la Presa Valencia, y aprovecharía este espacio porque no es nada más la reapertura de cinco restaurantes, sino todo lo que tenemos atrás”. Destacó un “retraso” en la entrega de los cheques de asistencia, que el Ejecutivo estatal se comprometió a dar mes con mes para apoyarles durante la contingencia, pues los ciudadanos residentes en las proximidades de la represa le han reclamado, y viven “por préstamos”.

EL MARTES REGRESAN LOS PAGOS

La Seder reconoce demoras

Si hubo un retraso en la entrega de apoyo económico a las familias afectadas por el ecocidio en la Presa del Hurtado (también conocida como la Presa Valencia), fue por una complicación administrativa de la institución bancaria.

El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder, dependencia encargada de la repartición mensual de fondos), Héctor Padilla Gutiérrez, confirma que será hasta el próximo martes cuando las familias que perdieron su ingreso debido a la contaminación en la represa, recibirán el apoyo que el Gobierno del Estado se comprometió a entregarles.

Promete que esa fecha, los pescadores, ayudantes, fileteadores y dueños de restaurantes obtendrán los mil 800 pesos que se les ha entregado desde julio pasado.

CRÓNICA

A empezar de cero…


El hedor imperante ha desaparecido, casi a totalidad. La pestilencia que otrora golpeaba con fuerza al sentido del olfato, incluso a kilómetros de siquiera observar el primer atisbo de agua de la Presa Valencia, no es más distractor. El factor que ahora roba la mirada es el tono particular del agua almacenada en la represa.

El azul del cielo ya no se refleja en el líquido contaminado. Las toneladas de melaza que se vertieron al vaso desde un potrero habilitado como empresa en Tlajomulco han dado un toque particular a Valencia: un distintivo café que destaca aún más en ciertos puntos, donde el agua no se mueve tanto. Donde, pasada la contingencia, ahora muchos deberán empezar de cero.

“Ya está más arriba. L´agua de las lluvias si l´entra, pero pos sigue viéndose así”, narra Rafael, un “valenciano desde la cuna” que, al no tener ocupación ni en su casa ni en el campo, sale a dar una caminata. Celebra, como otros vecinos del lugar, que los medios acudan y enciendan su equipo ahí, pues “solo así nos voltean a ver”.

Las autoridades notan que hay descontento. Peor aún: que éste se hace público y que puede salir de Acatlán. Aunque hay quienes prefieren platicar “a pelo”, pero no frente a una grabadora, la señora María del Carmen Estrada y Adán Flores lanzan fuertes consignas a los cuatro dispositivos colocados junto a sus bocas. Y las hacen explotar.

“Debemos hasta mil 500 o dos mil pesos en la tiendita. Ahí ya no nos quieren ni ver; luego ahora nos van a cortar la luz (…) Nada más tuvimos ayuda como un mes, una supervisora juntó una despensa chiquita, pero no es lo suficiente: tiene un cloro, rollo de papel, pasta, un aceite chiquito y atún, ¿cree usted que eso es para mantener a una familia de siete u ocho personas?”.

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