Jalisco
Acepta Ayuntamiento que contaminó el arroyo La Soledad
La población de Ixcatán descubrió el truco del Ayuntamiento de Zapopan: en pipas llevaron los jugos de la basura al ex basurero El Pedregal
ZAPOPAN, JALISCO.- El director de Protección al Medio Ambiente de Zapopan, Julio Vizcaíno, reconoce que hubo escurrimientos de lixiviados al arroyo La Soledad, lo cual contradice al titular de Ecología, Justo Osorno, quien negó esta situación el martes pasado, ante la denuncia de la población afectada del ejido de Ixcatán.
Vizcaíno explica que todo fue “una confusión” de la empresa que contrataron para colocar geomembrana en dos lagunas de jugos de la basura del ex vertedero Copalita, conocido por la gente como El Pedregal. Por su parte, Justo Osorno dijo un día antes que no estaban descargando a ningún arroyo. “Nosotros estamos vertiendo en las lagunas para lixiviados que están en los ex vertederos”.
El director de Protección al Medio Ambiente asegura que desde que se abandonó el sitio, en 1994, no habían tenido problemas, y los trabajos que se realizaron esta semana eran para rehabilitar dos lagunas de lixiviación.
“Resulta que bombeamos los lixiviados de la parte baja a la que está arriba, porque teníamos que vaciarla para colocarle la geomembrama. La empresa (de nombre M.F.) que se contrató, estaba haciendo el vaciado y les dije que el agua limpia (de arriba) la bombearan al arroyo, no a la laguna. El trabajador entendió mal y puso las mangueras en la laguna de lixiviados y éstos se fueron al río”.
Julio Vizcaíno refiere que el miércoles expuso la situación al procurador estatal de Protección al Ambiente, Fernando Montes de Oca, y a los ejidatarios de Ixcatán, quienes estuvieron presentes en el ex vertedero el martes pasado, para evitar el paso de pipas provenientes del basurero de Picachos.
Confirma que durante esta semana llevaron lixiviados del relleno sanitario Picachos a Copalita, porque “fue un acuerdo con Proepa” para bajar los niveles de las lagunas del primero, que en semanas pasadas contaminó el Río Milpillas.
“Sí teníamos autorización para hacerlo, pero ya no vamos a llevar pipas para evitar problemas. También quitamos las mangueras y le dije a la gente que no va a seguir la contaminación del río y yo espero que con dos o tres lluvias fuertes, se les acabe el problema”.
En 1994, el ejido de la comunidad indígena de Ixcatán firmó un convenio en el que el Ayuntamiento de Zapopan y la Secretaría General de Gobierno de Jalisco se comprometen a reubicar y sanear el basurero Copalita. Por ello, para la población no hay justificación para llevar lixiviados de otros basureros.
En detalle
El convenio para abandonar Copalita (o El Pedregal) se firmó en 1994, por José Luis Leal Sanabria, como secretario general de Gobierno; Jorge Chavira Martínez, alcalde de Zapopan; representantes de distintas secretarías estatales y los ejidatarios de la comunidad indígena de Ixcatán y de Primera Ampliación de Copala.
Las cláusulas del documento son las siguientes:
1.- El Ayuntamiento suspenderá en forma definitiva las descargas de basura en el tiradero municipal de Copalita, ubicado en el Ejido Ampliación de Copala, en su intersección con El Pedregal, el 23 de agosto de 1994.
2.- El Ayuntamiento retirará la basura y saneará el terreno El Martel, utilizado como tiradero provisional; saneará el perímetro del tiradero El Pedregal y realizará el plan de abandono.
3.- Se pacta que el Ayuntamiento indemnizará con obras de beneficio social.
4.- El Gobierno del Estado se compromete a apoyar con árboles para reforestar la zona, construir bordos para las comunidades involucradas, rehabilitar caminos, construir una escuela telesecundaria y una casa de salud, entre otras obras.
5.- Electrificar La Soledad.
TELÓN DE FONDO
La denuncia
El descenso de las lagunas de lixiviación en el basurero Picachos parecía un acto de magia, hasta que la población de Ixcatán descubrió el truco del Ayuntamiento de Zapopan: en pipas llevaron los jugos de la basura al ex basurero El Pedregal (kilómetro 13.5 de la Carretera a Colotlán, en el ejido Ampliación de Copala). Ahí los vertieron a un arroyo, afluente del Río La Soledad, que abastece de agua a la comunidad.
Desde el jueves pasado, cuenta la gente que el afluente se pintó negro —“cosa extraña”, afirman, porque es de los únicos “limpios” que quedan en la región— y subieron al ex vertedero, clausurado en 1994, por la misma razón que ahora les aqueja: la contaminación de sus aguas.
Lo que descubrieron en las visitas fueron pipas del Ayuntamiento (las placas de las que hicieron los viajes el pasado lunes son: JP82048, JP82040 y JP82050) descargando los líquidos color marrón a las lagunas de lixiviación, a las cuales, para evitar el desbordamiento por las lluvias, les colocaron una manguera para que descargaran al arroyo.
FRASE
Ya no vamos a llevar pipas para evitar problemas en el ex vertedero de Copalita. Espero que con dos o tres lluvias fuertes se les acabe el problema, Julio Vizcaíno, titular de Ecología de Zapopan.
Vizcaíno explica que todo fue “una confusión” de la empresa que contrataron para colocar geomembrana en dos lagunas de jugos de la basura del ex vertedero Copalita, conocido por la gente como El Pedregal. Por su parte, Justo Osorno dijo un día antes que no estaban descargando a ningún arroyo. “Nosotros estamos vertiendo en las lagunas para lixiviados que están en los ex vertederos”.
El director de Protección al Medio Ambiente asegura que desde que se abandonó el sitio, en 1994, no habían tenido problemas, y los trabajos que se realizaron esta semana eran para rehabilitar dos lagunas de lixiviación.
“Resulta que bombeamos los lixiviados de la parte baja a la que está arriba, porque teníamos que vaciarla para colocarle la geomembrama. La empresa (de nombre M.F.) que se contrató, estaba haciendo el vaciado y les dije que el agua limpia (de arriba) la bombearan al arroyo, no a la laguna. El trabajador entendió mal y puso las mangueras en la laguna de lixiviados y éstos se fueron al río”.
Julio Vizcaíno refiere que el miércoles expuso la situación al procurador estatal de Protección al Ambiente, Fernando Montes de Oca, y a los ejidatarios de Ixcatán, quienes estuvieron presentes en el ex vertedero el martes pasado, para evitar el paso de pipas provenientes del basurero de Picachos.
Confirma que durante esta semana llevaron lixiviados del relleno sanitario Picachos a Copalita, porque “fue un acuerdo con Proepa” para bajar los niveles de las lagunas del primero, que en semanas pasadas contaminó el Río Milpillas.
“Sí teníamos autorización para hacerlo, pero ya no vamos a llevar pipas para evitar problemas. También quitamos las mangueras y le dije a la gente que no va a seguir la contaminación del río y yo espero que con dos o tres lluvias fuertes, se les acabe el problema”.
En 1994, el ejido de la comunidad indígena de Ixcatán firmó un convenio en el que el Ayuntamiento de Zapopan y la Secretaría General de Gobierno de Jalisco se comprometen a reubicar y sanear el basurero Copalita. Por ello, para la población no hay justificación para llevar lixiviados de otros basureros.
En detalle
El convenio para abandonar Copalita (o El Pedregal) se firmó en 1994, por José Luis Leal Sanabria, como secretario general de Gobierno; Jorge Chavira Martínez, alcalde de Zapopan; representantes de distintas secretarías estatales y los ejidatarios de la comunidad indígena de Ixcatán y de Primera Ampliación de Copala.
Las cláusulas del documento son las siguientes:
1.- El Ayuntamiento suspenderá en forma definitiva las descargas de basura en el tiradero municipal de Copalita, ubicado en el Ejido Ampliación de Copala, en su intersección con El Pedregal, el 23 de agosto de 1994.
2.- El Ayuntamiento retirará la basura y saneará el terreno El Martel, utilizado como tiradero provisional; saneará el perímetro del tiradero El Pedregal y realizará el plan de abandono.
3.- Se pacta que el Ayuntamiento indemnizará con obras de beneficio social.
4.- El Gobierno del Estado se compromete a apoyar con árboles para reforestar la zona, construir bordos para las comunidades involucradas, rehabilitar caminos, construir una escuela telesecundaria y una casa de salud, entre otras obras.
5.- Electrificar La Soledad.
TELÓN DE FONDO
La denuncia
El descenso de las lagunas de lixiviación en el basurero Picachos parecía un acto de magia, hasta que la población de Ixcatán descubrió el truco del Ayuntamiento de Zapopan: en pipas llevaron los jugos de la basura al ex basurero El Pedregal (kilómetro 13.5 de la Carretera a Colotlán, en el ejido Ampliación de Copala). Ahí los vertieron a un arroyo, afluente del Río La Soledad, que abastece de agua a la comunidad.
Desde el jueves pasado, cuenta la gente que el afluente se pintó negro —“cosa extraña”, afirman, porque es de los únicos “limpios” que quedan en la región— y subieron al ex vertedero, clausurado en 1994, por la misma razón que ahora les aqueja: la contaminación de sus aguas.
Lo que descubrieron en las visitas fueron pipas del Ayuntamiento (las placas de las que hicieron los viajes el pasado lunes son: JP82048, JP82040 y JP82050) descargando los líquidos color marrón a las lagunas de lixiviación, a las cuales, para evitar el desbordamiento por las lluvias, les colocaron una manguera para que descargaran al arroyo.
FRASE
Ya no vamos a llevar pipas para evitar problemas en el ex vertedero de Copalita. Espero que con dos o tres lluvias fuertes se les acabe el problema, Julio Vizcaíno, titular de Ecología de Zapopan.