Jalisco

A pesar de no utilizarlo, el clenbuterol perjudica a pequeños ganaderos

Los engordadores que están fuera del Programa Proveedor Confiable y que no utilizan ningún tipo de anabólico son castigados en el precio de sus animales

GUADALAJARA, JALISCO.- La determinación de la Secretaría de Salud (SSA) de que no se comercialicen los hígados de res de los engordadores que están fuera del Programa Proveedor Confiable, se ha convertido en una acción que perjudica el ingreso de pequeños ganaderos, que pese a que no utilizan el insumo prohibido del clenbuterol, son castigados en el precio de sus animales cuando los sacrifican en rastros municipales.

Así lo informó el productor ganadero de Tala, Felipe Vega, quien refirió que una reciente circular de la citada dependencia dirigida a los ayuntamientos establece que se decomisen los hígados de las reses, lo que supone un menor ingreso al ganadero en la fase de comercialización de las canales de carne.

Como ha sido del dominio público, el clenbuterol está prohibido como anabólico en la alimentación del ganado bovino por sus efectos residuales negativos contra el ser humano, al producir una intoxicación que genera diversas molestias, como taquicardia y vómito.

En cambio, hasta el momento el único producto autorizado para la reducción del tejido graso del ganado es el zilpaterol (vendido con la marca Zilmax), el cual tiene un precio muy superior al clenbuterol.

Vega considera que esta determinación es discriminatoria contra pequeños ganaderos que no utilizan el clenbuterol, pero que por el tamaño de su engorda como negocio, tampoco pueden comprar el zilpaterol. Hizo notar que al no poderse vender el hígado, el ganadero pierde unos 300 pesos por animal.

Por lo pronto, con apoyo que se pretende conseguir de la Unión Ganadera Regional de Jalisco, informó que pedirán a la Secretaría de Salud establecer un esquema de carta-compromiso con los ganaderos que se comprometan a no utilizar clenbuterol, de la misma manera que se ha concertado con los tablajeros que también se han comprometido a no vender carne de animales alimentados con sustancias prohibidas.

Entrevistado por separado, el presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada de  Engordadores de Ganado Bovino de Tlaquepaque (organismo que aglutina a productores que mandan al mercado gran parte de la carne de res que se consume en la zona metropolitana), Ángel Sánchez Ochoa, expuso que la reducción de casos de intoxicación de personas por carne de res con residuos de clenbuterol se ha logrado a la disciplina que gradualmente se ha adquirido por los productores, sobre todo los que están integrados en el Programa de Proveedor Confiable, que son sujetos de revisiones periódicas y sin aviso, ya sea de personal de la Secretaría de Salud de Jalisco, o bien de la Secretaría federal de Agricultura (Sagarpa).

Las engordas colectivas

Felipe Vega refirió también que otra alternativa que incidirá en mejorar la imagen del ganadero ante el problema del clenbuterol será el esquema de engordas colectivas, que ya empezó con un proyecto en Tonila y que en breve establecerá otro en el municipio de Teuchitlán, en la Región Valles.

Explicó que al concentrarse en un solo lugar una cantidad importante de bovinos, la autoridad tendría mejores condiciones para la vigilancia permanente y con ello acreditar que no se usen sustancias prohibidas en la alimentación del ganado.  

Ficha técnica

Hace tres años, en cada muestreo de rastros municipales se encontraban residuos de clenbuterol en 50% de los casos.

Actualmente se encuentra una incidencia de 10%, según la Dirección de Regulación Sanitaria de la Secretaría de Salud (SSA).  

El 80% de las intoxicaciones por clenbuterol se han concentrado en los estados del Centro y Occidente del país, desde 1997 a la fecha.

En Jalisco la mayor incidencia de casos se ha presentado de 2003 a 2007.

Fuente: Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios.

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