Internacional
Venezuela es cuestionada en la ONU por alta tasa de homicidios
El organismo le pidió al país sudamericano que revise su legislación, pues tiene la tasa de homicidios más alta del mundo
GINEBRA, SUIZA (07/OCT/2011).- Varias naciones instaron a Venezuela a tomar medidas para frenar la escalada de homicidios y garantizar mayor independencia al poder judicial y la libertad de expresión, a la vez que el gobierno venezolano defendió su desempeño.
Los países que lanzaron su llamado fueron Suiza, Estados Unidos, Reino Unido, República Checa, Noruega, Alemania, entre otros, en el turno de Venezuela para ser visto en el Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas.
El informe venezolano fue presentado por el vicepresidente del Consejo de Ministros y canciller Nicolás Maduro Moros, quien resaltó los logros de su gobierno.
Durante el debate con los Estados miembros y observadores del CDH, el representante de Suiza ante organismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Dante Martinelli, recomendó que Venezuela revise su legislación nacional debido a que tiene la "tasa de homicidios más elevada del mundo".
En el mismo sentido, la delegación de Reino Unido, encabezada por Peter Gooderham, dijo que observaba "con gran preocupación los altos niveles del crimen en Venezuela y el bajo nivel de procesados".
En cuanto a la libertad de expresión, varias delegaciones, entre ellas Francia, expresaron su preocupación sobre el deterioro de la libertad de expresión e información en el país. Demandaron mayor protección a defensores, activistas, periodistas y miembros de partidos políticos que expresan ideas contrarias al gobierno.
Asimismo condenaron el hecho de que no se ha llevado a la justicia a perpetradores de delitos cometidos contra periodistas y medios de comunicación.
Al respecto, la embajadora de Estados Unidos, Betty King, dijo que su gobierno "continúa preocupado por acciones específicas para limitar la libertad de expresión y criminalizar a la disidencia, incluyendo el uso de pretextos para cerrar medios y acosar a sus dueños mediante acciones judiciales".
Sobre el tema, Maduro dijo que "el Estado venezolano garantiza la información veraz, oportuna, imparcial y sin censura". Afirmó que en Venezuela no existen "códigos" para limitar la libertad de expresión, si bien subrayó que cada quien debe ejercer su responsabilidad sobre lo expresado.
En cuanto a la independencia del poder judicial, la embajadora estadunidense instó al gobierno venezolano a liberar a la juez María de Lourdes Afiuni.
El arresto de Afiuni es "es muestra de que el poder ejecutivo se involucra de manera inapropiada en las funciones judiciales, lo que constituye una violación de sus derechos humanos".
En lo referente a la violencia, el embajador de Francia, Jean -Baptiste Mattéi, alertó sobre cerca de 15 millones de armas que se encuentran en circulación ilegal en ese país.
A su vez, el representante checo, Patrick Ruouar, recomendó a Venezuela comprometerse a luchar contra el mal uso de la fuerza por parte de fuerzas de seguridad, ya que tal como el mismo gobierno lo ha admitido 20 por ciento de los crímenes son cometidos por la policía.
A su vez, la Santa Sede recomendó frenar el tráfico ilegal de armas y mejorar el sistema carcelario.
Al tocar el turno a Canadá habló sobre la polarización política creciente en la sociedad venezolana y recomendó que se enmiende la legislación para frenar la penalización del desacato.
El tiempo del examen fue consumido por la larga lista de oradores abultada por países afines al gobierno de Venezuela como Bolivia, Cuba, Rusia, Siria, Argelia, Nicaragua, Ecuador, entre otros, y por largas intervenciones de la nutrida delegación venezolana, lo que dejó fuera del debate a 23 países, entre ellos México, España y Suecia.
Los países que lanzaron su llamado fueron Suiza, Estados Unidos, Reino Unido, República Checa, Noruega, Alemania, entre otros, en el turno de Venezuela para ser visto en el Examen Periódico Universal del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas.
El informe venezolano fue presentado por el vicepresidente del Consejo de Ministros y canciller Nicolás Maduro Moros, quien resaltó los logros de su gobierno.
Durante el debate con los Estados miembros y observadores del CDH, el representante de Suiza ante organismos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Dante Martinelli, recomendó que Venezuela revise su legislación nacional debido a que tiene la "tasa de homicidios más elevada del mundo".
En el mismo sentido, la delegación de Reino Unido, encabezada por Peter Gooderham, dijo que observaba "con gran preocupación los altos niveles del crimen en Venezuela y el bajo nivel de procesados".
En cuanto a la libertad de expresión, varias delegaciones, entre ellas Francia, expresaron su preocupación sobre el deterioro de la libertad de expresión e información en el país. Demandaron mayor protección a defensores, activistas, periodistas y miembros de partidos políticos que expresan ideas contrarias al gobierno.
Asimismo condenaron el hecho de que no se ha llevado a la justicia a perpetradores de delitos cometidos contra periodistas y medios de comunicación.
Al respecto, la embajadora de Estados Unidos, Betty King, dijo que su gobierno "continúa preocupado por acciones específicas para limitar la libertad de expresión y criminalizar a la disidencia, incluyendo el uso de pretextos para cerrar medios y acosar a sus dueños mediante acciones judiciales".
Sobre el tema, Maduro dijo que "el Estado venezolano garantiza la información veraz, oportuna, imparcial y sin censura". Afirmó que en Venezuela no existen "códigos" para limitar la libertad de expresión, si bien subrayó que cada quien debe ejercer su responsabilidad sobre lo expresado.
En cuanto a la independencia del poder judicial, la embajadora estadunidense instó al gobierno venezolano a liberar a la juez María de Lourdes Afiuni.
El arresto de Afiuni es "es muestra de que el poder ejecutivo se involucra de manera inapropiada en las funciones judiciales, lo que constituye una violación de sus derechos humanos".
En lo referente a la violencia, el embajador de Francia, Jean -Baptiste Mattéi, alertó sobre cerca de 15 millones de armas que se encuentran en circulación ilegal en ese país.
A su vez, el representante checo, Patrick Ruouar, recomendó a Venezuela comprometerse a luchar contra el mal uso de la fuerza por parte de fuerzas de seguridad, ya que tal como el mismo gobierno lo ha admitido 20 por ciento de los crímenes son cometidos por la policía.
A su vez, la Santa Sede recomendó frenar el tráfico ilegal de armas y mejorar el sistema carcelario.
Al tocar el turno a Canadá habló sobre la polarización política creciente en la sociedad venezolana y recomendó que se enmiende la legislación para frenar la penalización del desacato.
El tiempo del examen fue consumido por la larga lista de oradores abultada por países afines al gobierno de Venezuela como Bolivia, Cuba, Rusia, Siria, Argelia, Nicaragua, Ecuador, entre otros, y por largas intervenciones de la nutrida delegación venezolana, lo que dejó fuera del debate a 23 países, entre ellos México, España y Suecia.