Internacional
Suman 24 los muertos por deslave en Washington
Autoridades también informan que hay al menos 22 desaparecidos
LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS (31/MAR/2014).- El saldo oficial del alud que el 22 de marzo
devastó la localidad de Oso, en el noroeste de Estados Unidos, era este lunes de 24 muertos y 22 desaparecidos, anunciaron las autoridades.
El último balance del domingo daba cuenta de 21 muertos y 30 desaparecidos.
Tres nuevos cuerpos fueron hallados entre los escombros dejados por el deslizamiento de terreno, precisaron las autoridades durante una conferencia de prensa el lunes de noche.
De los 24 cuerpos, 18 fueron identificados. Tres de ellos son de niños: un bebé de cuatro meses, un varón de seis años y una niña de cinco, precisó en un comunicado el Instituto Forense del condado de Snohomish, en el estado de Washington.
Por su parte, el shérif del condado afirmó en otro comunicado que el número de desaparecidos había sido reducido de 30 a 22, y publicó la lista de personas que están en esa condición.
La pequeña comunidad de Oso, ubicada unos 100 km al noreste de Seattle, se vio arrasada el 22 de marzo por un devastador alud de barro tras el derrumbe de una colina.
Los cerca de 200 socorristas que trabajan en el terreno no encontraron a ningún sobreviviente, a pesar de sus incansables esfuerzos realizados entre desechos y árboles caídos.
El gobernador del estado de Washington, Jay Inslee, escribió el lunes al presidente Barack Obama para pedirle que haga una declaración federal de catástrofe natural.
La prensa local estima los daños provocados por el alud en unos 10 millones de dólares.
El último balance del domingo daba cuenta de 21 muertos y 30 desaparecidos.
Tres nuevos cuerpos fueron hallados entre los escombros dejados por el deslizamiento de terreno, precisaron las autoridades durante una conferencia de prensa el lunes de noche.
De los 24 cuerpos, 18 fueron identificados. Tres de ellos son de niños: un bebé de cuatro meses, un varón de seis años y una niña de cinco, precisó en un comunicado el Instituto Forense del condado de Snohomish, en el estado de Washington.
Por su parte, el shérif del condado afirmó en otro comunicado que el número de desaparecidos había sido reducido de 30 a 22, y publicó la lista de personas que están en esa condición.
La pequeña comunidad de Oso, ubicada unos 100 km al noreste de Seattle, se vio arrasada el 22 de marzo por un devastador alud de barro tras el derrumbe de una colina.
Los cerca de 200 socorristas que trabajan en el terreno no encontraron a ningún sobreviviente, a pesar de sus incansables esfuerzos realizados entre desechos y árboles caídos.
El gobernador del estado de Washington, Jay Inslee, escribió el lunes al presidente Barack Obama para pedirle que haga una declaración federal de catástrofe natural.
La prensa local estima los daños provocados por el alud en unos 10 millones de dólares.