Internacional

Sin obstáculos, Obama inicia campaña electoral

El mandatario arranca este mes con una gira de recaudación de fondos que, se espera, llegue a mil millones de dólares

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (05/ABR/2011).- Tras el anuncio de su deseo de renovar el cargo de presidente, Barack Hussein Obama, parece un aspirante con un panorama cómodo por el nulo periodo de destapes y falta de una figura opositora que pueda imponerse en la carrera por la Casa Blanca.

En instancia inmediata, el Partido Republicano, arrastrado del crucial centro político por el ultraconservador movimiento del Partido del Té, no tiene un candidato claro.

El destape inició una corta batalla mediática. La conservadora cadena de televisión Fox calificó el anuncio de “irónico” porque se produce en un momento muy difícil para el país, con un relativo alto desempleo y muchos interrogantes respecto a situaciones tan “desconcertantes” como la de Libia.

A los conservadores, quienes aseguran que la campaña de Obama será “un monstruo” que se tragará mil millones de dólares, no les parece que éste sea un momento idóneo para parar y decir el “sí podemos” (“Yes, we can”), que popularizó el actual presidente en su primera campaña.

Obama, desde este mismo momento, es ya nuevamente candidato y los demócratas, sin prisa pero desde luego sin pausa, van a concentrarse en la reelección propiamente dicha, sin distracciones ni pugnas internas.

A partir de este momento, Obama pone en marcha toda la maquinaria política electoral y, lo que aún es más importante, la de recaudación de fondos.

Este mismo mes está previsto que el presidente asista a actos de recaudación de fondos electorales tanto en Chicago, donde nuevamente estará la base de su campaña, como en San Francisco y Los Ángeles, dos importantes enclaves demócratas.

Obama, tal y como él mismo afirma en el video de lanzamiento electoral, continuará “centrado en el trabajo” para el que le eligieron, el de presidente, pero irá alternando sus quehaceres con este tipo de eventos durante más o menos un año, cuando la campaña para la reelección empiece a funcionar a toda máquina.

Mientras tanto, los republicanos, acosados por tensiones internas que resultan mucho más patentes cuando el inquilino de la Casa Blanca es demócrata, tienen una docena de políticos analizando las posibilidades de lanzarse con éxito a la contienda electoral.

En eso están, entre otros, Sarah Palin, que desde la derecha más recalcitrante (con el Partido del Té) se deja querer como posible candidata; Newt Gingrich, en otro tiempo triunfante impulsor del “Contrato con América” que en 1994 consiguió unificar a unos republicanos tan desmoralizados como ahora, y el telegénico y ya conocido ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney. Todos, ponen ya los cimientos de futuras campañas, pero ninguno de ellos ha hecho oficial su candidatura.

El ex gobernador de Minnesota, Tim Pawlenty; el gobernante de Alabama, Haley Barbour, y Mike Huckabee, quien ganó en Iowa en 2008, también afinan su política.

Ninguno de ellos, en principio, parece tener la fortaleza suficiente como para hacer sombra a Obama que, aunque no consigue que la economía despegue y tiene al país envuelto en dos guerras y media —hace tan sólo dos semanas que Estados Unidos se involucró en el conflicto libio— parece tener mayor gancho electoral que estos potenciales contrincantes, ya que los primeros sondeos muestran a mandatario con ventaja.

NÚMEROS
Cálculo para el destape


La semana pasada surgió un rayo de esperanza para el presidente al conocerse la caída de la tasa de desempleo a 8.8%, su nivel más bajo desde marzo de 2009, lo cual sugiere una mejora de la economía, siempre crucial en las elecciones de ese país.

El lanzamiento oficial se planeó para coincidir con el segundo trimestre de recaudación de donativos del año. La presentación de documentos le permitirá a Barack Obama iniciar la recaudación de fondos de manera abierta en lo que sus asesores esperan que logre acumular la cifra sin precedente de más de mil millones de dólares. Para la campaña de 2008, Obama colectó 750 millones.

Prepara el terreno. A pesar de que el presidente está inmerso en una batalla presupuestaria con los republicanos en el Congreso, en las últimas semanas centró su mensaje en reducir la dependencia estadounidense del petróleo importado y en la inversión en educación.

Una apuesta que sus estrategas quisieron que el destape naciera con buena estrella en un simbólico “cuarto día del cuarto mes” para la reelección del “44 presidente” de Estados Unidos, pero que para los republicanos llega en un “muy mal momento”.

A pesar del constante fantasma de la crisis que rodea a la Casa Blanca, Obama, aparece en sorprendente buen estado 19 meses después de la elección, en parte porque el opositor Partido Republicano parece no tener un heredero en vista.

Republicanos cimientan aspiraciones

Sarah Palin, ex gobernadora de Alaska.

Newt Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes.

Tim Pawlenty, ex gobernador de Minnesota.

Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts.

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