Internacional

Septiembre, mes de la reforma sanitaria en EU

El Congreso de EU, bajo el control de los demócratas, intentará impulsar en septiembre una reforma al complicado sistema de Salud

WASHINGTON.- El Congreso de Estados Unidos, bajo el control de los demócratas, intentará impulsar en septiembre una reforma al complicado sistema de Salud, luego de un mes de receso durante agosto.

Demócratas progresistas y de la coalición Blue Dogs, que agrupa a conservadores y moderados de la Cámara de Representantes, liman diferencias sobre varios proyectos para alcanzar un consenso.

Por su parte, la minoría republicana ha citado encuestas recientes que indican que ha disminuido el apoyo de los estadounidenses a los esfuerzos del presidente Barack Obama sobre una reforma, debido a sus elevados costos.
Obama elogió la reciente aprobación de un proyecto en el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes para un seguro “de calidad y accesible” a todos los estadounidenses.

“Este proyecto fue fortalecido por un debate que permitió que se escuchen todas las voces, incluyendo la de los progresistas, los demócratas Blue Dogs y miembros de las fracciones demócratas y republicanas”.

Esa propuesta “fortalecerá las protecciones y opciones del consumidor, mientras reduce los costos y mejora la atención”, apuntó el mandatario en un comunicado de la Casa Blanca.

Indicó que en el transcurso de las próximas semanas se debe afianzar el consenso logrado para impulsar una reforma y “hacer el trabajo duro necesario” por el futuro de la economía y la salud de las familias.

El representante republicano, Jim DeMint, uno de los opositores del plan de Obama, dijo a la cadena Fox News que la reforma de Salud elevará impuestos a los pequeños negocios. “La mitad de los llamados ricos son pequeños negocios que crean 70 u 80% de los trabajos en este país”.

El presidente del comité de Medios y Arbitrios, el demócrata Charles Rangel, respondió que 96% de los pequeños negocios no serán afectados por un impuesto para cubrir los costos de una reforma de salud.

Indicó que los críticos no toman en cuenta “la productividad de tener una fuerza laboral saludable y educada” ni que Estados Unidos es el único país industrializado que carece de un plan nacional de salud. (NTX)

Guía
El sistema en 10 preguntas

1.- ¿Cuál es la estructura del sistema sanitario de Estados Unidos?
El país carece hoy de un sistema de cobertura universal. Los empresarios garantizan la protección sanitaria de la mayoría de los estadounidenses mientras que otra parte de la población elige aseguradoras privadas.
Los términos de casi todos los planes incluyen el pago periódico de cuotas, pero a veces se exige el adelanto de cierta cantidad del costo del tratamiento, cuyo importe depende del tipo de plan acordado.

2.- ¿Ofrece el Gobierno cobertura sanitaria para todos?
A partir de los 65 años, los ciudadanos pueden acceder al programa Medicare, gestionado por el Estado. De la misma manera, Medicaid se hace cargo de familias con sueldos modestos, niños, mujeres embarazadas y personas con discapacidades.

3.- ¿Cuáles son las desventajas?
Los costos de sanidad para el individuo suben dramáticamente.
Las cuotas para los sistemas basados en el pago parcial del empresario han crecido cuatro veces más rápido que los sueldos de los empleados, de manera que su costo se ha duplicado con respecto a hace nueve años.
En 2007, el país gastó 2.1 billones de dólares en sanidad.

4.- Es poco, es mucho, ¿a qué equivale esa cantidad?
Esta cantidad representa 16.2% del Producto Interno Bruto (PIB) --y si se consideran otros egresos relacionados, la cifra aumenta a 20%--, lo cual constituye casi el doble de la media de otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El de Estados Unidos es el sistema de salud más caro del mundo. El gasto per cápita duplica el de países como Alemania.

5.- ¿Cuáles son los efectos del aumento de los costos?
Se cree que alrededor de 46 millones de los más de 300 millones de habitantes no tienen un seguro de salud, y que 25 millones reciben una cobertura insuficiente para sus necesidades.
Cuando una persona sin seguro se enferma o se accidenta, está obligada a pagar los costos médicos de su propio bolsillo.
La mitad de todas las bancarrotas privadas en Estados Unidos se debe en parte a los gastos médicos. Su explosión obliga al Gobierno a inyectar cada vez más dinero en Medicare y Medicaid.
Se espera que los gastos en ambos programas suban de 4% del PIB, como era en 2007, a 19% en 2082, convirtiendo así los costos de Sanidad en el factor más decisivo para el crecimiento vertiginoso del déficit presupuestario.

6.- ¿Cómo influye la crisis económica?
Estos elevados costos son, en parte, responsables de la crisis económica y el colapso de gigantes de la industria estadounidense como General Motors.
Su continua pérdida de competitividad ante rivales como las automotrices japonesas, no tiene tanto que ver con la forma en que se fabrican los automóviles sino con los onerosos planes de salud de sus trabajadores, que le impedían generar ganancias por cada auto vendido.

7.- ¿Qué quiere cambiar Barack Obama?
Obama formuló tres principios que cualquier borrador debe cumplir para poder contar con su apoyo: la reducción de los costos, la garantía de que todos los estadounidenses podrán escoger su propio plan de sanidad, incluido un plan público, y la calidad y la accesibilidad del sistema.
Un proyecto de ley que permitiría la cobertura sanitaria de 95% de la población en 10 años.
Contempla un incremento de los impuestos a los dos millones de estadounidenses más ricos, lo que ha provocado la ira de los republicanos.

8.- ¿Qué ha trascendido de su propuesta?
Obama no es el primer presidente que quiere reformar el sistema de salud.
Lo intentó William Clinton hace 15 años, pero sin apenas participación de los congresistas.
En esta ocasión, desde las distintas comisiones en el Senado y en la Cámara de Representantes ya han salido propuestas.
La primera se decanta por un sistema de seguro obligatorio en el cual el Estado apoyaría con subvenciones a las personas necesitadas.
La sanidad pública sólo estaría abierta a los que no tienen cobertura a través de un empleador.
Otras dos rechazan la opción pública y prefieren una solución mixta de aseguradoras privadas y cooperativas médicas sin ánimo de lucro.

9.- ¿En qué se ha logrado avanzar en el debate?
En la negociación entre la Casa Blanca y el Congreso, se ha progresado en temas que podrían empezar a aumentar el respaldo popular a la reforma: se mantendrá la libertad de elegir seguro, los que estén satisfechos con su plan actual podrán conservarlo, las empresas están obligadas a proveer un seguro a sus empleados, el aumento de los impuestos sólo afectará a los hogares que ingresen más de un millón de dólares al año y no va a haber aumento del déficit fiscal.

10.- De lograrse la reforma ¿qué consecuencias se temen?
Los defensores de la propuesta de Obama la llaman “la reforma del siglo”, mientras los opositores temen la quiebra del Estado. Miembros de las filas demócratas advierten al presidente de consecuencias negativas para la economía. Los crecientes costos para los seguros afectarían aún más a las empresas, ya afectadas por la crisis, señalaron los representantes.
En ambos sectores --demócrata y republicano-- se extiende la creencia de que la reforma es innecesaria.
Sin embargo, el panorama actual no es más prometedor ya que los gigantescos costos de médicos y hospitalizaciones obligan a cada vez más estadounidenses a vender sus casas. (EL INFORMADOR/El País/Agencias)

OCDE
El mexicano, un modelo de pocos recursos

En el centralizado sistema sanitario mexicano los servicios de salud --privados, de seguridad social y los que carecen de los anteriores (población abierta)--, se apoya en la Secretaría de Salud y otras instituciones, del sector público o asociaciones civiles.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) está a cargo de la seguridad social que presta a trabajadores de empresas privadas o asalariados.

Mientras que para el sector público (federal, estatal o municipal), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se encarga de la atención de los derechohabientes.
La Secretaría de Salud destina sus servicios a la población abierta, institución que solventa también necesidades de asalariados.

Según el reporte “Health Data 2008”, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México se distingue por ser el país que menos recursos destina a salud pública, con 6.6% de su PIB, cuando el promedio, el resto de los estados miembros, asegura 8.9 por ciento.

Su rezago en infraestructura puede medirse, entre otros parámetros, por el número de camas hospitalarias, el IMSS reconoce que dispone de 0.83 camas por cada mil habitantes, cuando el promedio de los miembros de la OCDE es de cuatro por cada mil personas, lo que equivale a un rezago de 25 años.

De acuerdo con Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide Social), por cada dos mil habitantes hay tres médicos, un consultorio y cuatro enfermeras, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda entre dos y tres médicos por cada mil habitantes.

En el país, según datos de la Secretaría de Salud, hay 1.8 médicos por cada mil habitantes. (EL INFORMADOR/Agencias)

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