Internacional
Regresan estudiantes a las calles con movimiento fortalecido
Según las autoridades, la marcha convocó a 60 mil personas, mientras que los organizadores calculan la asistencia en 150 mil
SANTIAGO DE CHILE (23/SEP/2011).- Estudiantes chilenos realizaron ayer una nueva marcha masiva en Santiago, que culminó con desmanes que dejaron 50 detenidos, para demostrar, luego de cuatro meses de movilizaciones, la fuerza de su movimiento por el fortalecimiento de la educación pública, en un momento en que el diálogo con el Gobierno está roto.
Convocados por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), decenas de miles de estudiantes volvieron a salir a las calles y marcharon por el centro de Santiago y otras regiones del país, en una jornada considerada crucial para medir la adhesión a un movimiento que las últimas semanas había mostrado signos de desgaste.
“Es una marcha absolutamente masiva y por sobre las expectativas”, señaló el dirigente estudiantil Giorgio Jackson.
La gobernadora de Santiago, Cecilia Pérez, cifró la convocatoria de la movilización en 60 mil personas, mientras que los organizadores calcularon la asistencia en cerca de 150 mil.
Los estudiantes comenzaron a reunirse temprano en las afueras de la Universidad de Santiago, para avanzar por la céntrica Alameda hasta las cercanías del palacio presidencial de La Moneda.
Las columnas de estudiantes, que esta vez volvieron a ser acompañados por padres y niños, colmaron al menos once cuadras del recorrido, que en su mayoría se desarrolló de manera pacífica, con actos artísticos a lo largo de todo su trayecto.
No obstante, como en otras convocatorias, al final estallaron enfrentamientos entre un grupo de encapuchados que se descolgó de la marcha y la Policía en las cercanías del Parque Almagro, señalado como el punto final de la movilización.
Un grupo de manifestantes lanzó piedras y palos y levantó barricadas incendiarias, mientras que los agentes policiales repelieron los ataques con gas lacrimógeno y chorros de agua.
Los disturbios concluyeron con 50 detenidos “por desórdenes graves” y una veintena de policías heridos, según informó la intendenta Pérez, en base a informes de la Policía.
Convocados por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), decenas de miles de estudiantes volvieron a salir a las calles y marcharon por el centro de Santiago y otras regiones del país, en una jornada considerada crucial para medir la adhesión a un movimiento que las últimas semanas había mostrado signos de desgaste.
“Es una marcha absolutamente masiva y por sobre las expectativas”, señaló el dirigente estudiantil Giorgio Jackson.
La gobernadora de Santiago, Cecilia Pérez, cifró la convocatoria de la movilización en 60 mil personas, mientras que los organizadores calcularon la asistencia en cerca de 150 mil.
Los estudiantes comenzaron a reunirse temprano en las afueras de la Universidad de Santiago, para avanzar por la céntrica Alameda hasta las cercanías del palacio presidencial de La Moneda.
Las columnas de estudiantes, que esta vez volvieron a ser acompañados por padres y niños, colmaron al menos once cuadras del recorrido, que en su mayoría se desarrolló de manera pacífica, con actos artísticos a lo largo de todo su trayecto.
No obstante, como en otras convocatorias, al final estallaron enfrentamientos entre un grupo de encapuchados que se descolgó de la marcha y la Policía en las cercanías del Parque Almagro, señalado como el punto final de la movilización.
Un grupo de manifestantes lanzó piedras y palos y levantó barricadas incendiarias, mientras que los agentes policiales repelieron los ataques con gas lacrimógeno y chorros de agua.
Los disturbios concluyeron con 50 detenidos “por desórdenes graves” y una veintena de policías heridos, según informó la intendenta Pérez, en base a informes de la Policía.