Internacional

Presidenciables brasileños responden a católicos sobre temas sensibles

El aborto y la defensa de la vida fueron dos de los temas que tuvieron que tratar los candidatos a suceder a Luiz Inacio Lula da Silva

BRASILIA, BRASIL (24/SEP/2010).- En el país con más católicos del mundo, la Iglesia Católica pasó revista con los candidatos a la Presidencia de Brasil a los temas más sensibles de su agenda, como el aborto y la defensa de la vida, en un debate la noche de ayer organizado por la Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB) en Brasilia.

En concordancia con la opinión pública brasileña, ninguno de los candidatos propuso legalizar el aborto, en el debate realizado en la Universidad Católica en las afueras de la capital y televisado por las redes católicas, a poco más de una semana de las elecciones del 3 de octubre.

La favorita en las encuestas con 51% de la intención de voto y delfina del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, Dilma Rousseff, aseguró ser personalmente contraria al aborto, pero dijo que tratará el tema como una cuestión de “salud pública” ante los “medios bárbaros” utilizados por muchas mujeres pobres.

La favorita a suceder a Lula dijo no ver “mucho sentido” a ampliar los casos en los que la ley permite el aborto, que se limitan a peligro de vida para la madre, violación, o fetos anacéfalos (sin cerebro).

La candidata del Partido Verde, Marina Silva, de 52 años, tercera en las  encuestas con 10% y reconocida evangélica, dijo ser contraria al aborto, pero propuso un plebiscito.

El candidato opositor socialdemócrata José Serra, de 68 años, segundo en  los sondeos con 24% y que en otra entrevista ya adelantó que no cambiaría la ley del aborto, defendió “el cristianismo en la vida personal y política”.

Temas

Sigue navegando