Internacional

Policía francesa se pone en alerta ante protestas musulmanas

Las fuerzas del orden preparan un dispositivo de seguridad mayúsculo a fin de evitar cualquier eventualidad el 21 de septiembre, para el que se espera una radicalización de las manifestaciones

PARÍS, FRANCIA (20/SEP/2012).- La policía francesa se encuentra ya en alerta máxima frente a la amenaza musulmana que suponen las protestas islamistas contra el video estadunidense y las caricaturas francesas que ofenden al Profeta Mahoma.

Las fuerzas del orden preparan un dispositivo de seguridad mayúsculo a fin de evitar cualquier eventualidad, mañana viernes, cuando se espera una radicalización de las manifestaciones por ser día tradicional de oración musulmana.

También se alistan para impedir a toda costa que se lleven a cabo protestas en París, por la ira que suscitó entre los musulmanes la difusión de viñetas del fundador del Islam, esta semana en el semanario satírico Charlie Hebdo.

La tensión generada por la película "La inocencia de los musulmanes" se incrementó sustancialmente con las caricaturas, de hecho casi de inmediato tras su publicación, el sitio web del semanario fue hackeado y sus instalaciones se encuentran ahora bajo protección policial.

La Fiscalía de París, que abrió una investigación sobre el ataque cibernético, recibió denuncias por "incitación al odio" de dos asociaciones musulmanas.

"Con la tormenta que se avecina, la policía francesa está cargado sus pilas", informó el diario local Le Figaro.

Desde la víspera, los responsables del orden público, de la zona metropolitana, la policía judicial y la dirección de inteligencia se han reunido varias veces para dar seguimiento a la evolución de la situación, indicaron fuentes oficiales.

Los preparativos comenzaron luego que el primer ministro Jean-Marc Ayrault advirtió que no se tolerarían más movilizaciones en París por asuntos ajenos a Francia y que se prohibirían las protestas que "inciten al desorden público".

Las autoridades parisinas prohibieron una manifestación frente a la Gran Mezquita, en la capital francesa, programada para el próximo sábado, pese a que la convocatoria apelaba a una movilización pacífica.

Si se lleva a cabo la protesta, organizadores y manifestantes podrían ser detenidos y enfrentar una condena de seis meses de prisión, así como el pago de una multa de siete mil 500 euros (más de nueve mil 700 dólares).

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