Internacional

Obama y Romney: la lucha por la Casa Blanca

Mientras el presidente, surgido de las filas demócratas, eleva su aceptación, el republicano batalla por la candidatura

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (13/FEB/2012).- La lucha por la presidencia de Estados Unidos marca cada vez más las fortalezas y debilidades de quienes aspiran a ocuparla. Por un lado está el mandatario Barack Obama, quien no llega con la misma fuerza que en 2008; por los republicanos, Mitt Romney mete el acelerador para hacerse de la candidatura y quitarle la Casa Blanca a los demócratas.

Aunque Barack Obama es un contendiente entrenado en la lucha cuerpo a cuerpo y un experimentado duelista en los debates, su aura de ganador ha perdido mucho del esplendor que le acompañó en 2008, cuando arruinó los sueños de Hillary Clinton de convertirse en la primera mujer en conquistar la Casa Blanca.

La maltrecha situación de la economía estadounidense, el elevado índice de desempleo (8.3%) y la frustración de millones de personas que hoy son incapaces de ver el vaso medio lleno de sus promesas de cambio, se han convertido en el talón de Aquiles del mandatario.

A pesar del revés sufrido en Carolina del Sur a manos de Newt Gingrich y de la sacudida propinada por el ex senador por Pennsylvania, Rick Santorum, en los caucus y primarias de Minnesota, Missouri y Colorado, Romney sigue siendo el mejor pertrechado y posicionado para disputar a Obama la presidencia, según el consenso de la mayoría de los analistas y estrategas.

“Aunque Romney sigue enfrentando las resistencias de una base evangelista, es quien mejores opciones tiene de hacerse con la nominación, algo que podría ocurrir en agosto, pero después de una larga y difícil carrera”, consideró el analista Nate Silver al señalar que aunque cuenta con ventajas estratégicas, el camino de Romney a la contienda presidencial será cuesta arriba.

En el caso de Barack Obama, aunque por el momento se limita a contemplar el duelo republicano desde las gradas, la mayoría de los expertos coincide en señalar que mientras los aspirantes del Partido Republicano se desangran entre sí, el presidente librará una batalla quizá más difícil: la de mejorar la percepción ante una opinión publica embargada por la zozobra y la frustración.

“Cuando se trata de una reelección, siempre hay una regla que parece regir el proceso: si el presidente se muestra confiado y con un control de la situación, casi siempre la gana. Pero, si son los eventos los que lo superan y lo controlan, la derrota es inevitable”, consideró el veterano analista Rhodes Cook.

Recupera el aliento


Tras una racha de malas noticias en el frente económico y unos índices de aceptación que llegaron a mínimos históricos en agosto pasado, el presidente Obama parece haber recuperado el aliento y el aura de un líder con el control de las cosas.

Esa es al menos la percepción de un creciente número de ciudadanos que, en los últimos sondeos, le han vuelto a calificar al alza con 52%, frente a 43% para Romney, según la encuesta del diario The Washington Post.

Para la mayoría de los encuestados, el presidente Obama está mucho mejor calificado que Romney a la hora de proteger a la clase media y terminar con la inequitativa carga de impuestos que favorece a los más ricos.

“Con el beneficio de una creciente confianza del público acerca de su manejo de la economía, el presidente Obama, por primera vez, tiene una ventaja clara sobre el precandidato presidencial republicano Romney en una potencial decisión electoral”, aseguró el Post al valorar un sondeo que parece haber devuelto la confianza a la campaña de Obama.

Las posibilidades de éxito de Barack Obama en noviembre próximo no sólo se reflejan en los sondeos de opinión, donde su popularidad ha remontado a pesar de las dudas y críticas de una mayoría por el manejo de la economía. Sus expectativas de victoria también cotizan al alza en la mayoría de las casas de apuestas que le mantienen como el claro favorito.

En páginas de apuestas de Internet, como Bovada, la opción de Barack Obama supera a la de Mitt Romney en casi cuatro veces, una distancia que podría recortarse una vez que el proceso electoral entre en su fase nacional a partir de agosto. Aun así, su margen sigue siendo considerable para la mayoría de los jugadores que ven en Obama “una apuesta más segura” que la de cualquier candidato que salga de los republicanos.

El factor hispano

Entre las ventajas comparativas que prometen ser claves en una eventual victoria de Obama se encuentra el apoyo del electorado hispano que le sigue respaldando a pesar de sus promesas incumplidas en el terreno de la reforma migratoria y las cifras récord de redadas y deportaciones.

De acuerdo con un sondeo realizado por la cadena Telemundo en diciembre de 2011, aunque la popularidad de Obama sufrió un descalabro de junio a diciembre, ésta nunca ha bajado de 50% entre la comunidad latina.

Cuando se le compara con la opción de Romney, las preferencias a favor de Obama se tornan aún más ostensibles. Según el sondeo de Pew Hispanic, a finales del año pasado, Obama recibió un apoyo de 68% contra 23% de Mitt Romney.

Esta relación se ha mantenido prácticamente inamovible tras la propuesta de Romney para echar mano de la “autodeportación”, a fin de resolver de una vez por todas la situación de 11 millones de inmigrantes indocumentados que permanecen en la sombra.


¿QUÉ PASÓ AYER?

Actividad en Estados Unidos


El triunfo del ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, en Maine ha sido la última cita previa a un largo paréntesis, en el que los precandidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos deberán plantearse una lucha Estado por Estado ante la ausencia de un claro favorito.

La triple victoria del ex senador de Pennsylvania Rick Santorum el pasado martes en Minnesota, Misouri y Colorado, junto al ajustado resultado favorable de Romney ayer en Maine, ponen de manifiesto que el ex gobernador de Massachusetts, que lidera la carrera, no termina de convencer a los republicanos.

El jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Jacob Lew, explicó que los presupuestos para el año fiscal 2013 que presentará hoy el presidente Barack Obama, propondrán una reducción del déficit de cuatro billones de dólares en 10 años.

El jefe de Gabinete de la Casa Blanca confirmó que el plan económico que presentará Barack Obama será similar al que el año pasado fue rechazado por los republicanos en el Congreso.

Para su política de reducción de déficit, Barack Obama contará con los ahorros de las guerras en Iraq y Afganistán, que ahora finalizan, lo que equivale a unos 850 millones de dólares.


FRENTE A FRENTE

Preparan el ring


Barack Obama

Ventajas


Capacidad para conectar con la clase media.

Tiene facilidad para recabar fondos lo mismo entre la base que entre los grandes capitales.

Fortaleza entre el electorado hispano.

Desventaja

Deterioro de la economía y el índice de desempleo (8.3 por ciento).


Mitt Romney

Ventajas


Experiencia en el mundo empresarial.

Capacidad para reunir fondos entre las grandes corporaciones.

Está bien posicionado en estados clave.

Desventaja

Sus continuos bandazos en temas como el de la salud y la inmigración.

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