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Obama promete al Papa reducir abortos en EU

Ambos líderes coinciden en humanizar el capitalismo, pero discrepan en temas como el aborto y las células madre

Obama promete al Papa reducir abortos en EU
CIUDAD DEL VATICANO.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió a Benedicto XVI que hará todo lo posible para reducir el número de abortos en su país, reveló Federico Lombardi, vocero del Vaticano.

“Obama subrayó el empeño por disminuir el número de abortos, con una demostración personal de atención a las posiciones y las preocupaciones de la Iglesia”. 

Según Lombardi, durante el encuentro “el Papa manifestó su preocupación por la defensa de la vida, la cual encontró un interlocutor atento y pronto a traducir en práctica su atención”. 

Obama ha autorizado financiamiento al aborto y la investigación con células madre embrionarias.
El Papa regaló al presidente, en la primera visita de éste al Vaticano, el documento “Dignitas Personae” (Dignidad de la persona), emitido en 2008 por El Vaticano y el cual establece los principales criterios de bioética de la Iglesia Católica.

“Benedicto XVI puso todos los temas sobre la mesa, el derecho a la vida es un tema crucial para el Papa, por lo que sería ambiguo pretender esconderlo, o dejarlo en segunda línea”. 

ROMA.-
El encuentro entre el Papa Benedicto XVI y Barack Obama, fue, como tenía que ser, una oportunidad para destacar las múltiples coincidencias entre ambos, especialmente en la voluntad de un mundo más justo y pacífico, dejando a un lado otras diferencias en materia de doctrina y moral.

Esta no era una visita cualquiera para Obama. La prueba es que sabía que enfrente tenía, tal vez, al único hombre que le puede hacer sombra en cuanto a universalidad, influencia y número de seguidores.

El Papa y el presidente de Estados Unidos conversaron a solas cerca de 40 minutos en la biblioteca del Vaticano, donde al final se sumó la esposa del mandatario, Michelle Obama. Benedicto XVI preguntó a su invitado sobre los resultados de la reunión del Grupo de los ocho (G-8) países más ricos del mundo, a lo que Obama contestó que había sido “muy productiva”.

Aunque es protestante, Obama sabe de la importancia de la Iglesia católica, que ayudó considerablemente durante su etapa como activista social en Chicago. También conoce sus normas de fe, que aprendió cuando era niño en una escuela católica en Indonesia.

La agenda de la reunión incluía muchos de los temas que Obama había tratado poco antes en L,Aquila: la lucha contra el hambre, el deterioro del medio ambiente, el peligro de la proliferación nuclear y otras amenazas para la paz mundial, especialmente en Medio Oriente.

“Hay asuntos en los que están de acuerdo, otros en los que están en desacuerdo y otros en los que están de acuerdo en seguir trabajando”, explicó el viceconsejero nacional de seguridad de la Casa Blanca, Denis McDonough. Y en efecto, hubo desacuerdos, que quedaron muy bien disimulados por un ambiente de gran cordialidad.

La fe como coincidencia
El mensaje de Obama frecuentemente tiene un tono de espiritualidad que coincide bastante con el de la Iglesia Católica. Aunque no es un fanático religioso, su biografía está influida por su fe, que ha vivido tanto desde la perspectiva social como personal. Es un hombre que conecta con la tradición religiosa de su sociedad, aunque también defienda el carácter laico de su legislación.

Obama impulsa, además, algunos de los proyectos que mejor caben en la agenda de la Santa Sede: la paz entre israelíes y palestinos, el desarme, la multilateralidad de las relaciones internacionales y, más a corto plazo, la reforma del sistema financiero.

Precisamente a la humanización del capitalismo aludía la última encíclica del Papa, que le regaló al presidente. Un texto sobre la necesidad de imponer mayores controles a la actividad financiera para evitar la codicia y desastres como el que todavía afecta a la economía internacional.

La moral y el derecho a decidir
Pero hay otros asuntos en los que la relación entre ambos será más difícil, como el aborto o la investigación con células madres embrionarias. Obama es partidario de proteger legalmente ambos derechos. El Papa, por el contrario, los considera un atentado a la dignidad del ser humano. Pero también en esto hicieron un acercamiento.

“El presidente se refiere frecuentemente a la creencia fundamental de que cada persona está dotada de dignidad, que la dignidad de las personas es una fuerza conductora para cumplir, por ejemplo, una política de desarrollo o una política exterior”, comentó McDonough.
(El País)

Crónica
Una visita bien custodiada

Michelle Obama, esposa del presidente estadounidense, llegó al Vaticano una hora antes que su marido para visitar junto con las dos hijas del matrimonio y su madre la Basílica de San Pedro, las tumbas de los papas y la Capilla Sixtina.

La familia presidencial entró en el pequeño Estado por la puerta lateral del Santo Oficio, en medio de fuertes medidas de seguridad. Decenas de carabineros y policías custodiaron el perímetro vaticano, la plaza de San Pedro y la vía de la Conciliazione, la amplia calle que une el Vaticano con Roma. Además la basílica de San Pedro fue cerrada a los turistas desde varias horas antes.

Michelle, su madre Marian, de 71 años, y las pequeñas Malia y Sasha visitaron la basílica, bajaron a las Grutas Vaticanas (cripta) donde están las tumbas de los papas, entre ellas las de San Pedro y Juan Pablo II.

Después recorrieron la Capilla Sixtina y desde allí se trasladaron al Palacio Apostólico para unirse con Barack y acudir a la audiencia con el Papa.

Malia y Sasha, así como la suegra del mandatario, también saludaron al Papa, pero las imágenes no fueron transmitidas por la televisión del Vaticano que cubrió el evento en directo.

Durante el tradicional intercambio de regalos Obama recibió una copia en cuero blanco de la primera encíclica social del Pontífice, lanzada el pasado martes, en la que insta a los dirigentes del mundo a promover una “nueva ética” para gobernar en la globalización. (EFE/AFP)

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