Internacional

Mitt Romney divide el voto conservador

El aspirante gana estados con prioridades fiscales, pero no calienta en entidades con tendencias tradicionalistas en materia social

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (07/MAR/2012).- El más contento ayer no fue ningún republicano. La sonrisa más amplia provino desde el Despacho Oval de la Casa Blanca. La incertidumbre reinante en las primarias republicanas, provoca que el presidente Barack Obama aumente a diario las posibilidades de repetir su mandato los próximos cuatro años. El débil liderazgo de Mitt Romney en estados claves; el extremismo y poca competitividad de Rick Santorum, así como, la nula posibilidad electoral de Newt Gingrich o Ron Paul, son un cóctel que está resultando catastrófico para los republicanos. Y aunque el ex gobernador sigue dando pasitos hacia la nominación presidencial, los golpes electorales y mediáticos siguen sin aparecer.

Los resultados empezaron a fluir desde la tarde-noche de ayer, y muchas de las tendencias previas que marcaban las encuestas, se cumplieron: Newt Gingrich se quedó con su natal Georgia por una ventaja mayor a 20 puntos; Mitt Romney arrasó electoralmente en Massachusetts, Estado donde fue gobernador; y Rick Santorum se llevó los conservadores estados de Oklahoma y Tennessee.

Las estampas que han marcado las primarias republicanas se mantuvieron a lo largo de una larga jornada de resultados cambiantes. Romney sigue sin calentar a las bases republicanas, no logra embonar con los votantes republicanos más vinculados al pensamiento social conservador. De la misma manera, el multimillonario y puntero en la obtención de delegados, sólo se posiciona claramente en electorados que tienen como prioridad número uno al emitir su voto, el tema fiscal y recaudatorio. Entre estos “halcones fiscales” Romney ha demostrado su fuerza electoral. Las victorias aplastantes de Romney en Virginia y en Vermont responden a esta causa.

Una de las conclusiones a extraer de la exhaustiva jornada electoral de este “Supermartes”, es que la montaña rusa republicana empieza a perder actores. Según los resultados globales, no es difícil percatarse que Ron Paul y Newt Gingrich —a pesar de ganar Georgia— lucen sumamente lejanos y sin capacidad de competir. La buena noticia para Romney es que sólo tendrá que preocuparse por Santorum.

Al final, la repartición de delegados abre el escenario a una competencia que parece que tendrá emociones hasta el último día de las primarias a celebrarse en junio en Utah. Romney se queda con Massachusetts, Virgina, Vermont, Idaho, Wyoming y Ohio; Santorum se lleva Dakota del Norte, Oklahoma, Tennessee; mientras que Gingrich se queda con Georgia.

De esta manera, tras la meta de mil 144 delegados, la repartición de delegados se encuentra así: Romney acumula hasta el momento 386 delegados; Santorum, es su más cercano perseguidor con 156 delegados; Gingrich, quien parece quedar atrás en la competencia, suma 85; y Paul, prácticamente fuera de la contienda, se ubica en la cuarta posición con 39 delegados.

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