Internacional
Mineros de San José exigen pago de sus finiquitos
Alrededor de 300 trabajadores que perdieron el empleo tras el cierre de yacimiento piden la intervención del presidente chileno
SANTIAGO DE CHILE (18/OCT/2010).- Un grupo de mineros que fueron rescatados la semana pasada, regresaron a la mina donde permanecieron atrapados 70 días, para asistir a una misa, pero se encontraron con una manifestación de sus ex compañeros de faena, quienes reclaman el pago de sus finiquitos.
En las afueras del campamento, otros trabajadores de la mina protestaron porque no los dejaron entrar a compartir con sus compañeros rescatados y familiares, y por las difíciles condiciones económicas que atraviesan desde el cierre del yacimiento.
Los manifestantes, que recibieron el respaldo de algunos de los 33 que salieron del campamento a expresarles su apoyo, reclaman porque no se les ha entregado su finiquito de labores, lo cual les impide suscribir contratos de trabajo con otras empresas.
Un vocero de los trabajadores dijo que se les ha ofrecido pagarles el finiquito de labores en cuotas, la primera de las cuales la recibirían hasta diciembre próximo, lo cual consideran inaceptable.
Los manifestantes reclamaron además porque se les impidió ingresar a la ceremonia ecuménica oficiada por sacerdotes católicos y pastores evangélicos en el campamento La Esperanza.
“(Presidente Sebastián) Piñera para el show”, “70 días sin trabajo y sin dinero”, “Refugio Esperanza, los desamparados”, “San Esteban no somos 33, somos 300”, se podía leer en algunos de los carteles que aportaban los mineros que tras el derrumbe en el yacimiento San José quedaron sin su fuente laboral.
La llegada de los mineros que se atrevieron a llegar a la zona fue “caótica”, debido al acoso de la prensa por lo que los policías decidieron trasladarlos en un vehículo policial hasta el lugar donde se realizó la ceremonia ecuménica.
Al término de la ceremonia religiosa, los familiares comenzaron a desmontar las carpas y llevarse las cosas que habían dejado en el lugar para que los mineros rescatados tuvieran oportunidad de conocer como sus familias vivieron en el lugar durante 70 días.
El presidente Sebastián Piñera estuvo tentado de subirse a la cápsula de rescate “Fénix 2” y descender a los 700 metros de profundidad donde se encontraban los 33 de Atacama.
¿Qué les deben a los mineros?
Salarios de al menos 300 trabajadores, correspondientes a 70 días, a partir del 5 de agosto.
El pago de 1.8 millones de dólares por la administradora de fondos Cesantía, para más de 250 empleados. Los familiares exigieron una indemnización inicial de 10 millones de dólares, lo que les impide conseguir trabajo en otra empresa y beneficios, como pagos por antigüedad.
En las afueras del campamento, otros trabajadores de la mina protestaron porque no los dejaron entrar a compartir con sus compañeros rescatados y familiares, y por las difíciles condiciones económicas que atraviesan desde el cierre del yacimiento.
Los manifestantes, que recibieron el respaldo de algunos de los 33 que salieron del campamento a expresarles su apoyo, reclaman porque no se les ha entregado su finiquito de labores, lo cual les impide suscribir contratos de trabajo con otras empresas.
Un vocero de los trabajadores dijo que se les ha ofrecido pagarles el finiquito de labores en cuotas, la primera de las cuales la recibirían hasta diciembre próximo, lo cual consideran inaceptable.
Los manifestantes reclamaron además porque se les impidió ingresar a la ceremonia ecuménica oficiada por sacerdotes católicos y pastores evangélicos en el campamento La Esperanza.
“(Presidente Sebastián) Piñera para el show”, “70 días sin trabajo y sin dinero”, “Refugio Esperanza, los desamparados”, “San Esteban no somos 33, somos 300”, se podía leer en algunos de los carteles que aportaban los mineros que tras el derrumbe en el yacimiento San José quedaron sin su fuente laboral.
La llegada de los mineros que se atrevieron a llegar a la zona fue “caótica”, debido al acoso de la prensa por lo que los policías decidieron trasladarlos en un vehículo policial hasta el lugar donde se realizó la ceremonia ecuménica.
Al término de la ceremonia religiosa, los familiares comenzaron a desmontar las carpas y llevarse las cosas que habían dejado en el lugar para que los mineros rescatados tuvieran oportunidad de conocer como sus familias vivieron en el lugar durante 70 días.
El presidente Sebastián Piñera estuvo tentado de subirse a la cápsula de rescate “Fénix 2” y descender a los 700 metros de profundidad donde se encontraban los 33 de Atacama.
¿Qué les deben a los mineros?
Salarios de al menos 300 trabajadores, correspondientes a 70 días, a partir del 5 de agosto.
El pago de 1.8 millones de dólares por la administradora de fondos Cesantía, para más de 250 empleados. Los familiares exigieron una indemnización inicial de 10 millones de dólares, lo que les impide conseguir trabajo en otra empresa y beneficios, como pagos por antigüedad.