Internacional
Marchas, enfrentamientos y saqueos marcan histórico paro en Chile
Las calles fueron ''tomadas'' por 600 mil personas que participaron en las distintas manifestaciones, según convocantes; el Gobierno calcula 175 mil
SANTIAGO, CHILE (26/AGO/2011).- Con banderas chilenas, pancartas y bailes folclóricos, miles de manifestantes, entre quienes destacaba un actor que representaba al ex presidente socialista Salvador Allende, recorrieron bajo un ambiente festivo las calles de Chile en el segundo día de paro nacional, que al final derivó en incidentes, luego de una madrugada de violencia con centenares de detenidos
Las movilizaciones organizadas por el mayor grupo sindical del país fueron convocadas con pedidos que van desde una reforma a la Constitución y un cambio en el Código del Trabajo, hasta la rebaja de los impuestos a los combustibles.
El llamado fue respaldo por miles de estudiantes que reclaman reformas al sistema educativo, lo que redobló la presión sobre el Gobierno del presidente Sebastián Piñera, golpeado por un desplome de su popularidad.
La marcha se enmarca en el ambiente de efervescencia social que desde semanas vive Chile y que ha puesto en jaque al Gobierno de Piñera a 17 meses de haber asumido, obligándolo a reaccionar a protestas que han sitiado las principales ciudades del país.
Ayer, manifestantes, en su mayoría estudiantes y profesores, se reunieron en cuatro puntos de Santiago para converger en la céntrica Alameda, a unas dos cuadras del palacio gubernamental, fuertemente custodiado por fuerzas policiales.
La Policía cercó con vallas metálicas todo el perímetro que rodea la casa de Gobierno para evitar el avance de los manifestantes, que coparon varias cuadras de la Alameda.
La marcha, convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor sindical del país con 10% de la fuerza laboral, tuvo el carácter festivo y pacífico de las convocatorias pasada de estudiantes y se desarrolló en su mayor parte de manera “ordenada”, según el portavoz oficial, Andrés Chadwick.
No obstante, al final se registraron enfrentamientos con grupos de encapuchados que atacaron a la Policía con piedras y palos y saquearon algunos comercios, además de atacar una iglesia, antes de ser dispersados con chorros de agua y gases lacrimógenos.
“Ustedes en un año y medio perdieron la votación (conseguida) y tienen que ser más humildes y escuchar al pueblo, a ese pueblo que salió hoy (ayer). No sean arrogantes ni soberbios (señores del Gobierno)”, dijo el líder de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez.
Pese a salir a las calles, “tenemos la impresión que el Gobierno todavía no escucha”, agregó el dirigente al realizar un balance de la jornada.
Según los convocantes, esta fue la mayor movilización realizada desde el retorno a la democracia, con más de 600 mil personas que participaron en las distintas manifestaciones, mientras que el Gobierno calculó 175 mil asistentes.
Episodios de “destrucción”
“Los llamados a parar un país sabiendo que se van a generar episodios de violencia nos hacen preguntarnos qué ha ganado Chile con este paro de dos días que ha dejado compatriotas heridos a bala, establecimientos de comercio saqueados, autos quemados, calles destruidas”, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.
Los disturbios de ayer fueron antecedidos por saqueos, barricadas y escaramuzas durante la noche del miércoles y hasta la madrugada, en una jornada vista por el Gobierno como de “destrucción”.
En los dos días de paro, un hecho que no ocurría en 20 años, más de medio millar de personas fueron detenidas y decenas de policías y civiles resultaron heridos.
Las manifestaciones afectaron mayormente al comercio minorista y el transporte público. Pero analistas no ven un mayor impacto en la economía de la nación minera, cuyo crecimiento estimado para este año es de un 6% a 7 por ciento.
Las movilizaciones “podrían tener un efecto en el corto plazo por temor, más que nada (...). No hace mucho sentido que haya efecto en la inversión extranjera”, dijo Fernando Soto, analista de la correduría Banchile.
Sindicatos mineros del mayor exportador mundial de cobre dijeron que las faenas han operado sin inconvenientes y el transporte público, los bancos y comercios han prestado sus servicios.
El Gobierno advirtió que las protestas podrían haber costado hasta 200 millones de dólares diarios, principalmente por el retraso en las prestaciones de servicios públicos y menores ventas del sector comercio.
FRASE
"Esta jornada tiene una cuestión de fondo. Hemos dicho que no nos gusta el Chile que tenemos, que no compartimos el Chile que se ha venido construyendo "
Arturo Martínez,
líder de la Central Unitaria de Trabajadores.
Movimiento social
Semiparálisis en la nación, un fracaso: Gobierno
SANTIAGO.- El paro nacional de 48 horas convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile, “no tuvo éxito” y al final “sólo quedó la violencia”, afirmó el Gobierno al hacer un balance oficial de la jornada.
El ministro secretario general de gobierno, Andrés Chadwick, dijo que la paralización “no tuvo éxito porque no se logró evitar que las personas no trabajaran o no atendieran a las personas especialmente en el sector público”.
Y en segundo lugar, añadió, “estas movilizaciones se van a recordar por los excesos, por el vandalismo que se reflejaron durante estos dos días, especialmente en las noches”.
El Gobierno, dijo Chadwick, “reafirma su compromiso para garantizar el orden público, y va a colocar todo sus esfuerzos, a través de Carabineros, para que la gente pueda vivir en paz”.
El ministro afirmó que la marcha fue básicamente una manifestación juvenil, “muy similar a las marchas estudiantiles que ya habíamos conocido”.
“Lo único que puedo sacar en limpio es que hemos perdido dos días de poder estar concentrados en las cosas que el país necesita”, asentó.
“Se está pensando en nuevas convocatorias. Hemos dicho que tener una educación es un problema social, es un problema de nuestras familias. Los trabajadores están con nuestros padres también”, señaló la dirigente estudiantil Camila Vallejo.
La manifestación golpea al presidente Piñera en un momento en que su popularidad se encuentra en un mínimo, 26%, arrastrada por el extenso conflicto estudiantil al que ha dado respuesta con tres propuestas calificadas de “insuficientes” por los estudiantes.
El Gobierno tiene “ceder sus posturas ideológicas y dar paso a una posición que es mayoritaria en el país”, señaló otro de los líderes estudiantiles, Giorgio Jackson.
CLAVES
El plebiscito, entre los reclamos
1 Uno de los grandes reclamos de los ciudadanos es la instalación, “en la institucionalidad, del plebiscito, es decir de la consulta directa a los chilenos, vinculante o consultiva, sobre aspectos estratégicos de la vida del país”, subraya el articulista Antonio Leal en el diario Nación.
2 En la Constitución de Chile está previsto el plebiscito, pero “está establecido de manera restrictiva y la propuesta del movimiento estudiantil, de diversos movimientos ciudadanos y de los partidos de oposición es que se consagre plenamente a través de una reforma constitucional para que, entre otros, la ciudadanía se pronuncie sobre el modelo educativo en nuestro país”, señala.
3 “Vivimos, en virtud de la ley electoral binominal mayoritaria, en un sistema político sin fluidez, paralizado por el empate y que es visto por la ciudadanía como ineficaz”. La necesidad del plebiscito, explica, es porque los temas que se plebiscitan son aspectos estratégicos que determinan el curso del desarrollo del país y que requieren de legitimidad social. Un segundo fundamento, Además, destraba una situación institucional en que Gobierno y parlamento, bloques y partidos, no logran alcanzar un acuerdo.
Las movilizaciones organizadas por el mayor grupo sindical del país fueron convocadas con pedidos que van desde una reforma a la Constitución y un cambio en el Código del Trabajo, hasta la rebaja de los impuestos a los combustibles.
El llamado fue respaldo por miles de estudiantes que reclaman reformas al sistema educativo, lo que redobló la presión sobre el Gobierno del presidente Sebastián Piñera, golpeado por un desplome de su popularidad.
La marcha se enmarca en el ambiente de efervescencia social que desde semanas vive Chile y que ha puesto en jaque al Gobierno de Piñera a 17 meses de haber asumido, obligándolo a reaccionar a protestas que han sitiado las principales ciudades del país.
Ayer, manifestantes, en su mayoría estudiantes y profesores, se reunieron en cuatro puntos de Santiago para converger en la céntrica Alameda, a unas dos cuadras del palacio gubernamental, fuertemente custodiado por fuerzas policiales.
La Policía cercó con vallas metálicas todo el perímetro que rodea la casa de Gobierno para evitar el avance de los manifestantes, que coparon varias cuadras de la Alameda.
La marcha, convocada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor sindical del país con 10% de la fuerza laboral, tuvo el carácter festivo y pacífico de las convocatorias pasada de estudiantes y se desarrolló en su mayor parte de manera “ordenada”, según el portavoz oficial, Andrés Chadwick.
No obstante, al final se registraron enfrentamientos con grupos de encapuchados que atacaron a la Policía con piedras y palos y saquearon algunos comercios, además de atacar una iglesia, antes de ser dispersados con chorros de agua y gases lacrimógenos.
“Ustedes en un año y medio perdieron la votación (conseguida) y tienen que ser más humildes y escuchar al pueblo, a ese pueblo que salió hoy (ayer). No sean arrogantes ni soberbios (señores del Gobierno)”, dijo el líder de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez.
Pese a salir a las calles, “tenemos la impresión que el Gobierno todavía no escucha”, agregó el dirigente al realizar un balance de la jornada.
Según los convocantes, esta fue la mayor movilización realizada desde el retorno a la democracia, con más de 600 mil personas que participaron en las distintas manifestaciones, mientras que el Gobierno calculó 175 mil asistentes.
Episodios de “destrucción”
“Los llamados a parar un país sabiendo que se van a generar episodios de violencia nos hacen preguntarnos qué ha ganado Chile con este paro de dos días que ha dejado compatriotas heridos a bala, establecimientos de comercio saqueados, autos quemados, calles destruidas”, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.
Los disturbios de ayer fueron antecedidos por saqueos, barricadas y escaramuzas durante la noche del miércoles y hasta la madrugada, en una jornada vista por el Gobierno como de “destrucción”.
En los dos días de paro, un hecho que no ocurría en 20 años, más de medio millar de personas fueron detenidas y decenas de policías y civiles resultaron heridos.
Las manifestaciones afectaron mayormente al comercio minorista y el transporte público. Pero analistas no ven un mayor impacto en la economía de la nación minera, cuyo crecimiento estimado para este año es de un 6% a 7 por ciento.
Las movilizaciones “podrían tener un efecto en el corto plazo por temor, más que nada (...). No hace mucho sentido que haya efecto en la inversión extranjera”, dijo Fernando Soto, analista de la correduría Banchile.
Sindicatos mineros del mayor exportador mundial de cobre dijeron que las faenas han operado sin inconvenientes y el transporte público, los bancos y comercios han prestado sus servicios.
El Gobierno advirtió que las protestas podrían haber costado hasta 200 millones de dólares diarios, principalmente por el retraso en las prestaciones de servicios públicos y menores ventas del sector comercio.
FRASE
"Esta jornada tiene una cuestión de fondo. Hemos dicho que no nos gusta el Chile que tenemos, que no compartimos el Chile que se ha venido construyendo "
Arturo Martínez,
líder de la Central Unitaria de Trabajadores.
Movimiento social
Semiparálisis en la nación, un fracaso: Gobierno
SANTIAGO.- El paro nacional de 48 horas convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Chile, “no tuvo éxito” y al final “sólo quedó la violencia”, afirmó el Gobierno al hacer un balance oficial de la jornada.
El ministro secretario general de gobierno, Andrés Chadwick, dijo que la paralización “no tuvo éxito porque no se logró evitar que las personas no trabajaran o no atendieran a las personas especialmente en el sector público”.
Y en segundo lugar, añadió, “estas movilizaciones se van a recordar por los excesos, por el vandalismo que se reflejaron durante estos dos días, especialmente en las noches”.
El Gobierno, dijo Chadwick, “reafirma su compromiso para garantizar el orden público, y va a colocar todo sus esfuerzos, a través de Carabineros, para que la gente pueda vivir en paz”.
El ministro afirmó que la marcha fue básicamente una manifestación juvenil, “muy similar a las marchas estudiantiles que ya habíamos conocido”.
“Lo único que puedo sacar en limpio es que hemos perdido dos días de poder estar concentrados en las cosas que el país necesita”, asentó.
“Se está pensando en nuevas convocatorias. Hemos dicho que tener una educación es un problema social, es un problema de nuestras familias. Los trabajadores están con nuestros padres también”, señaló la dirigente estudiantil Camila Vallejo.
La manifestación golpea al presidente Piñera en un momento en que su popularidad se encuentra en un mínimo, 26%, arrastrada por el extenso conflicto estudiantil al que ha dado respuesta con tres propuestas calificadas de “insuficientes” por los estudiantes.
El Gobierno tiene “ceder sus posturas ideológicas y dar paso a una posición que es mayoritaria en el país”, señaló otro de los líderes estudiantiles, Giorgio Jackson.
CLAVES
El plebiscito, entre los reclamos
1 Uno de los grandes reclamos de los ciudadanos es la instalación, “en la institucionalidad, del plebiscito, es decir de la consulta directa a los chilenos, vinculante o consultiva, sobre aspectos estratégicos de la vida del país”, subraya el articulista Antonio Leal en el diario Nación.
2 En la Constitución de Chile está previsto el plebiscito, pero “está establecido de manera restrictiva y la propuesta del movimiento estudiantil, de diversos movimientos ciudadanos y de los partidos de oposición es que se consagre plenamente a través de una reforma constitucional para que, entre otros, la ciudadanía se pronuncie sobre el modelo educativo en nuestro país”, señala.
3 “Vivimos, en virtud de la ley electoral binominal mayoritaria, en un sistema político sin fluidez, paralizado por el empate y que es visto por la ciudadanía como ineficaz”. La necesidad del plebiscito, explica, es porque los temas que se plebiscitan son aspectos estratégicos que determinan el curso del desarrollo del país y que requieren de legitimidad social. Un segundo fundamento, Además, destraba una situación institucional en que Gobierno y parlamento, bloques y partidos, no logran alcanzar un acuerdo.