Internacional

Latinoamérica, la ONU y la UE buscan control mundial del comercio de armas

Representantes de más de 30 países, junto con organizaciones regionales y de la sociedad civil, debatieron de martes a viernes acerca de cómo mejorar los controles del comercio de armas

MONTEVIDEO, URUGUAY (29/ABR/2011).- Latinoamérica, la ONU y Europa buscan que  el control del comercio de armas sea una "práctica mundial", según concluyeron  sus representantes el viernes al cerrar en Montevideo un seminario sobre el  alcance que debe tener el Tratado de Comercio de Armas que la ONU planea crear  en 2012.

"Queremos que esto sea una práctica mundial, porque estamos tratando un  tema global: el comercio de armas", declaró Fabio Dellapiazza,  presidente del grupo de trabajo sobre el control de exportaciones de armas  convencionales en la Unión Europea, integrado por representantes de 27 Estados  miembros.

"Si un actor fuera del circuito no se porta como los otros (...) todo el  sistema está afectado", argumentó Dellapiazza, antes de agregar que la UE busca  "que este proceso sensibilice también otros estados de Naciones Unidas a esta  problemática" a través de una serie de siete seminarios como el de Montevideo.

Representantes de más de 30 países, junto con organizaciones regionales y  de la sociedad civil, debatieron de martes a viernes acerca de cómo mejorar los  controles del comercio de armas, de cara al Tratado sobre Comercio de Armas  (TCA), que la ONU pretende aprobar en una conferencia sobre el tema en julio de  2012.

América Latina -zona libre de armas nucleares- fue la primera región en  aprobar un tratado para regular el armamento convencional, al adoptar en 1997  la Convención interamericana contra la fabricación y tráfico ilícitos de armas  de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.

En 1999, aprobó la Convención Interamericana sobre transparencia en las  adquisiciones de armas convencionales.

La representante del Instituto de las Naciones Unidades para la  Investigación sobre el Desarme (UNIDIR), Christiane Agboton-Johnson, dijo que "la situación de América Latina fue abordada, aunque no desde un punto  de vista específico", sino que el seminario sirvió de plataforma de intercambio  de experiencias.

"Se estudió porqué otros tratados no fueron suficientemente implementados o  porqué no existe la confianza necesaria a nivel regional. (...) Quedó muy claro  que era necesario utilizar las experiencias o los fracasos (...) para ver cómo  obtener un tratado que sea práctico", explicó.

La representante de UNIDIR agregó que para la creación del TCA, los actores  enfrentan dificultades, empezando por la definición de "armas no  convencionales", el alcance que tendrá el tratado y cómo se implementará.

En ese sentido destacó lo fructífero que fue reunir a "expertos,  diplomáticos y representantes de las fuerzas de seguridad e incluso  representantes de la industria (armamentística)".

"Si queremos implementar el tratado, tenemos que tener gente que traduzca  este documento" dijo respecto a los diferentes actores, porque "queremos tener  un impacto sobre la vida diaria de las personas".

No obstante, estimó que aunque el tratado se cree, "no hay que olvidarse de  todas las armas que ya están en los estados, y que éstas tienen una vida útil"  extensa, por lo que los impulsores del acuerdo buscan que "las municiones  también sean incluídas" en el mismo.

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