Internacional

Juicio por corrupción a prelado del Vaticano será en diciembre

El proces incluirá al ex agente secreto Giovanni Maria Zito y al corredor de bolsa Giovanni Carencio, ambos arrestados con Scarano

CIUDAD DEL VATICANO (20/SEP/20123).- Las autoridades judiciales establecieron que el juicio contra Nunzio Scarano, el prelado del Vaticano acusado de corrupción, comenzará el 3 de diciembre próximo.

El proceso tendrá lugar ante los jueces de la quinta sección penal del tribunal de Roma e incluirá al ex agente secreto Giovanni Maria Zito y al corredor de bolsa Giovanni Carencio, ambos arrestados con Scarano el 28 de junio pasado.

A los tres se les imputa el delito de concurso en corrupción por el intento fallido de ingresar a Italia 20 millones de euros (unos 27 millones de dólares) depositados en Suiza y relacionados con evasión fiscal de una familia de empresarios armadores de Nápoles.

La juez de investigaciones preliminares, Barbara Callari, acogió la solicitud de juicio inmediato presentado por la Procuraduría de Roma y fijó la fecha de inicio del proceso.

Scarano, de 61 años, se encuentra internado en el pabellón penitenciario del hospital San Juan de Dios de Salerno (Sicilia) por "graves motivos de salud" desde el pasado 5 de septiembre.

Desde mayo pasado se encuentra suspendido como contador de la Administración del Patrimonio de la Santa Sede (APSA), puesto que usó para organizar cuantiosas transferencias de dinero, según revelaron las investigaciones.

Scarano afronta simultáneamente dos investigaciones, una por el intento de importación de los 20 millones de euros y otro por lavado de dinero mediante el uso de cheques comprados, por 600 mil euros (811 mil dólares).

En una de sus declaraciones a los fiscales, el clérigo denunció que la APSA permitía el uso de sus cuentas a personas ajenas al Vaticano y fuera de las normas.

"No estaba permitido tener clientes externos pero, pese a esto, en realidad actuábamos como un banco", precisó respecto a las estructuras administrativas de la Santa Sede que operaban prácticamente como una "banca paralela".

Asimismo confesó haber pedido una audiencia con el Papa Francisco "recientemente" porque no estaba "satisfecho con el modo en que iban las cosas en el APSA", pero el encuentro nunca tuvo lugar.

Por ello escribió una carta al pontífice para defender su inocencia y asegurar que intentó luchar contra "las actividades abusivas que llevaban a cabo sus superiores en la administración financiera de la Santa Sede".

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