Internacional
Iraq reclama a Irán por ocupación de una de sus zonas petroleras
Autoridades iraquíes piden el retiro de soldados iraníes del campo Fakka; descartan una posible solución a corto plazo
BAGDAD, IRAQ.- Iraq demandó que Irán retire inmediatamente a sus soldados de un campo petrolero situado en la frontera entre ambas naciones, pero Teherán negó la incursión.
El portavoz del Gobierno iraquí Ali al-Dabbagh afirmó que 11 soldados iraníes habían tomado el control del campo petrolero Fakka en una remota zona desértica del sureste de Iraq, en violación a “la soberanía iraquí”.
“Iraq demanda el retiro inmediato del pozo número cuatro y del campo petrolero de Fakka, que pertenece a Iraq. Iraq está buscando un acuerdo pacífico y diplomático sobre este tema”.
Dabbagh no puso un plazo para el retiro y no dijo qué hará Bagdad si Irán no atiende el reclamo. Funcionarios citaron al enviado de Teherán en Iraq para discutir el asunto.
El viceministro del Interior de Iraq, Ahmed Ali al-Khafaji, contradiciendo negativas anteriores, dijo que la incursión fue la última de una serie de asaltos realizados esta semana al yacimiento petrolero de Fakka, ubicado a 300 kilómetros al sudeste de Bagdad, en la provincia de Maysan.
“Once iraníes (soldados) se infiltraron en la frontera Irán-Iraq y tomaron control del pozo petrolero. Izaron la bandera iraní y están todavía ahí hasta este momento”.
Más tarde la agencia semi oficial de noticias Mehr citó a la Compañía Nacional de Petróleo Iraní (NIOC, por su sigla en inglés) rechazando el reporte.
“La compañía negó que los soldados iraníes tomaran control de un pozo petrolero dentro de territorio iraquí”.
Khafaji añadió que el pozo estaba situado en territorio iraquí.
Funcionarios iraquíes afirmaron que soldados iraníes cruzaron al territorio de Iraq e izaron una bandera iraní en Fakka, cuya pertenencia es disputada por la República Islámica.
Por el momento existen reportes contradictorios referentes a la presencia de los soldados iraníes, ya que según la agencia iraquí de noticias Aswat al-Iraq, que citó al Comité de Seguridad del Consejo provincial, los militares se retiraron poco después.
Sin embargo, otros medios de comunicación árabes como Al Yazira, que cita fuentes del Ministerio iraquí del Interior, señalan que los efectivos de la República Islámica aún permanecen en el lugar.
Vecinos en pugna
Las relaciones entre Irán e Iraq, que libraron una sangrienta guerra de ocho años en la década de 1980, han mejorado desde que el Gobierno liderado por chiítas asumió el poder en Bagdad, tras el derrocamiento de Saddam Hussein en el 2003.
El incidente ocurrió pocos días después de que el Ministerio de Petróleo de Iraq concediera a firmas energéticas líderes en el mundo contratos para operar en siete campos petroleros.
Iraq, cuyo sector del petróleo se ha visto afectado por años de sanciones y guerras, dice que aquellos contratos finalmente elevarán su capacidad de producción a 12 millones de barriles de petróleo por día (bpd), dejándolo casi a la par de Arabia Saudita y por encima del bombeo iraní de cerca de cuatro millones de bpd.
Con su eterno conflicto, el Gobierno iraquí ha estado luchando por responder a una serie de ataques con bombas, el último de los cuales causó la muerte de 112 personas la semana pasada en Bagdad, que buscan desestabilizar a Iraq a puertas de las elecciones del 7 de marzo.
Las tropas estadounidenses se preparan para retirarse completamente en el 2012, y las firmas extranjeras podrían temer las olas de violencia, las riñas políticas y las incertidumbres legales que afectarían a inversiones a larga escala.
El portavoz del Gobierno iraquí Ali al-Dabbagh afirmó que 11 soldados iraníes habían tomado el control del campo petrolero Fakka en una remota zona desértica del sureste de Iraq, en violación a “la soberanía iraquí”.
“Iraq demanda el retiro inmediato del pozo número cuatro y del campo petrolero de Fakka, que pertenece a Iraq. Iraq está buscando un acuerdo pacífico y diplomático sobre este tema”.
Dabbagh no puso un plazo para el retiro y no dijo qué hará Bagdad si Irán no atiende el reclamo. Funcionarios citaron al enviado de Teherán en Iraq para discutir el asunto.
El viceministro del Interior de Iraq, Ahmed Ali al-Khafaji, contradiciendo negativas anteriores, dijo que la incursión fue la última de una serie de asaltos realizados esta semana al yacimiento petrolero de Fakka, ubicado a 300 kilómetros al sudeste de Bagdad, en la provincia de Maysan.
“Once iraníes (soldados) se infiltraron en la frontera Irán-Iraq y tomaron control del pozo petrolero. Izaron la bandera iraní y están todavía ahí hasta este momento”.
Más tarde la agencia semi oficial de noticias Mehr citó a la Compañía Nacional de Petróleo Iraní (NIOC, por su sigla en inglés) rechazando el reporte.
“La compañía negó que los soldados iraníes tomaran control de un pozo petrolero dentro de territorio iraquí”.
Khafaji añadió que el pozo estaba situado en territorio iraquí.
Funcionarios iraquíes afirmaron que soldados iraníes cruzaron al territorio de Iraq e izaron una bandera iraní en Fakka, cuya pertenencia es disputada por la República Islámica.
Por el momento existen reportes contradictorios referentes a la presencia de los soldados iraníes, ya que según la agencia iraquí de noticias Aswat al-Iraq, que citó al Comité de Seguridad del Consejo provincial, los militares se retiraron poco después.
Sin embargo, otros medios de comunicación árabes como Al Yazira, que cita fuentes del Ministerio iraquí del Interior, señalan que los efectivos de la República Islámica aún permanecen en el lugar.
Vecinos en pugna
Las relaciones entre Irán e Iraq, que libraron una sangrienta guerra de ocho años en la década de 1980, han mejorado desde que el Gobierno liderado por chiítas asumió el poder en Bagdad, tras el derrocamiento de Saddam Hussein en el 2003.
El incidente ocurrió pocos días después de que el Ministerio de Petróleo de Iraq concediera a firmas energéticas líderes en el mundo contratos para operar en siete campos petroleros.
Iraq, cuyo sector del petróleo se ha visto afectado por años de sanciones y guerras, dice que aquellos contratos finalmente elevarán su capacidad de producción a 12 millones de barriles de petróleo por día (bpd), dejándolo casi a la par de Arabia Saudita y por encima del bombeo iraní de cerca de cuatro millones de bpd.
Con su eterno conflicto, el Gobierno iraquí ha estado luchando por responder a una serie de ataques con bombas, el último de los cuales causó la muerte de 112 personas la semana pasada en Bagdad, que buscan desestabilizar a Iraq a puertas de las elecciones del 7 de marzo.
Las tropas estadounidenses se preparan para retirarse completamente en el 2012, y las firmas extranjeras podrían temer las olas de violencia, las riñas políticas y las incertidumbres legales que afectarían a inversiones a larga escala.