Internacional
Insurgentes controlan la mayor región petrolera de Libia
La oposición al líder Muamar Gadhafi se hace fuerte en la región de Bengasi, rica en recursos naturales
TRÍPOLI, LIBIA (26/FEB/2011).- Las protestas contra Muamar Gadhafi, líder de Libia, no se limitan a las manifestaciones en la calles. Los opositores saben que del petróleo depende gran parte de la economía del país africano, por lo cual ayer hicieron un anuncio: controlan la mayor parte de los pozos de crudo.
Una situación que inquieta a los mercados internacionales porque como consecuencia de la crisis libia, el precio del barril en el mercado internacional se disparó hasta los 120 dólares, su costo más alto desde 2008.
El comité insurgente que tiene bajo su dominio Bengasi, la segunda ciudad más importante de Libia y la primera en sustituir al Gobierno local (ver gráfico) afirmó que tomó la mayoría de los yacimientos del Este.
La ciudad de Ras Lanuf es una de las más importantes en el rubro. En ésta se encuentra parte de la mayor actividad petrolera, que los insurgentes dicen administrar.
Desde que comenzó la crisis contra Gadhafi, la producción de 1.79 millones de barriles al día, que según la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) registra el país africano, ha caído a la mitad.
Además de las acciones en el rubro petrolero, la administración insurgente de Bengasi anunció que coordinarán acciones de la mano de otras “localidades libias liberadas”.
Hay otro punto para destacar en la rebelión: las tribus. La oposición es heterogénea, étnica y no responde, aparentemente, a ningún partido u organización política.
La más fuerte de esas asociaciones rebeldes es el clan Warfalá, que apoya la lucha contra el dictador. Dicho grupo está conformado por un millón (16.6% de la población) de personas, en un país integrado por seis millones de habitantes.
En las filas de este bando luchan fundamentalmente jóvenes y miembros rebeldes de las Fuerzas Armadas. Ésta es la reconstrucción que ofrece Alia Brahimi, investigadora de la London School of Economics especializada en Libia.
“Creo que para entender lo que ocurre es necesario fijarse sobre todo en quién es todavía fiel a Gadhafi: se trata de un bando reducido”.
“Frente a él, se yergue una rebelión con una base social muy amplia. Apoyados por esa base, quienes luchan contra el régimen son sobre todo jóvenes, armados a menudo con material de sectores militares rebeldes o desertores.
Más allá de los enfrentamientos de estos días, es significativo notar que la mecha de la revuelta prendió sustancialmente en Bengasi, en el Este del país, en una zona tradicionalmente hostil al régimen, con unas protestas organizadas por juristas e intelectuales para denunciar la detención de un abogado”.
En el bando Gadhafi, permanece miembros del clan de los Gadafa; otro importante agregado social con puestos clave en las Fuerzas Armadas, son los Magarha: servicios secretos, algunos sectores militares y grupos de mercenarios.
Además del peso demográfico, la adhesión de los Warfallá es fundamental porque la tribu está arraigada en Tripolitania, región del Oeste del país, la zona en la que el régimen ejercía un control más estricto.
El equilibrio tribal es de gran importancia estratégica en Libia, país prácticamente sin sociedad civil e instituciones estatales.
Gadhafi, precisamente, consolidó su poder con un inteligente juego de alianzas. El peso de los equilibrios tribales llegaba hasta el punto de nombrar en las Fuerzas Armadas a coroneles de una tribu responsables de una sección de artillería, sin darles la competencia sobre la gestión de las municiones, asignada a otro responsable de otra tribu, según relatan fuentes diplomáticas europeas.
“Pero sería un error interpretar todos los acontecimientos en clave tribal”, advierte Brahimi. Éstos fluyen en una dinámica que no se puede interpretar con categorías fijas.
Muchos interrogantes quedan abiertos. Destacan, entre ellos, la exacta situación de las Fuerzas Armadas (¿qué sectores siguen fieles?) o el papel que puedan desempeñar organizaciones islamitas, que en la década de 1990 llegaron a representar un serio desafío al régimen antes de ser aplastadas.
Brahimi concluye: “Lo que está claro es que la actual estrategia de represión violenta de Gadhafi ha tenido como resultado sumar nuevas adhesiones a la rebelión, que cuenta ahora con un gran respaldo popular”.
Cambio en África, ahorro de gasolina en Europa
España baja los límites de velocidad
MADRID, ESPAÑA.- El Congreso de Ministros español aprobó que la velocidad máxima en todas las autovías y autopistas españolas a partir del próximo 7 de marzo, y durante un periodo de tiempo indeterminado, será de 110 kilómetros por hora.
El vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que la medida se enmarca en un plan mayor de ahorro energético y, según los datos del Ejecutivo, permitirá un ahorro de 15% en el consumo de gasolina y de 11% en el de diesel.
El uso privado supone 15% de la energía total que consume España, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, del Ministerio de Industria. Las medidas ahorrarían al precio actual, mil 930 millones de dólares en un año por la velocidad y 220 por el aumento del uso de biocombustibles, según Industria.
Rubalcaba anunció que la medida implica cambiar señales de tráfico y el sistema de multas. “Entendemos que no tiene que ver con la seguridad vial propiamente dicha sino con el consumo y el ahorro energético”.
El vicepresidente explicó que la crisis abierta en los países del Norte de África ha provocado un aumento de la factura energética que hay que contener. “No existe riesgo de suministro, pero tenemos una factura que está subiendo (...) por la crisis en el Norte de África pero no sólo en Libia, también en Egipto”.
Hay sanciones de EU
Gadhafi anuncia que armará a sus defensores
TRÍPOLI, LIBIA/NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- El coronel Muamar Gadhafi anunció la apertura de los arsenales “para armar al pueblo” y llamó a sus partidarios a “defender a Libia” contra la sublevación que se hizo con el control del Este del país y amenaza con derribar al régimen que fundó hace 42 años.
El “Guía de la Revolución” libia, de 68 años, arengó a la multitud en la Plaza Verde de Trípoli y amenazó con “aplastar a cualquier enemigo”, en momentos en que sus fuerzas reprimían ferozmente los focos insurreccionales al oeste de la capital.
El cerco sobre Gadhafi se estrechaba también desde el exterior, en medio de una andanada de críticas por la represión del levantamiento popular que estalló el 15 de febrero.
Saif Al Islam Gadhafi, uno de los hijos del dictador libio dijo que quiere entablar negociaciones con los rebeldes a partir de hoy, y aseguró que el Ejército no emprenderá más ataques para favorecer un clima propicio para la negociación.
“El Ejército decidió no atacar a los terroristas y dar una oportunidad a la negociación. Esperamos hacerlo pacíficamente”.
Saif Al Islam indicó que la situación es tranquila en el país salvo en las ciudades de Misrata y Zawiya, en las cuales reconoció que tienen problemas. “Aparte de Misrata y Zawiya, todo está en calma ... Las negociaciones están en marcha y somos optimistas”.
En Nueva York, el Consejo de Seguridad comenzó a discutir un proyecto de resolución redactado por potencias occidentales en el que advierte a Gadhafi que la represión en Libia podría considerarse como crímenes de lesa humanidad.
El borrador dice que la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, debería investigar la violencia desatada en Libia. El proyecto también propone que se prohíba viajar y se congelen los activos de Gadhafi y sus principales colaboradores, y que se imponga un embargo de venta de armas a Libia.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó una orden ejecutiva para congelar todos los activos de Gadhafi, parte de su familia y miembros de su régimen, en lo que representan las primeras de una serie de sanciones contra el régimen.
La revuelta popular en Libia mantiene el cerco al régimen a las puertas de Trípoli, al tiempo que aumenta la presión de la comunidad internacional, que baraja la creación de una zona de exclusión aérea y llevar a Gadhafi ante la Corte Penal Internacional (CPI).
Una situación que inquieta a los mercados internacionales porque como consecuencia de la crisis libia, el precio del barril en el mercado internacional se disparó hasta los 120 dólares, su costo más alto desde 2008.
El comité insurgente que tiene bajo su dominio Bengasi, la segunda ciudad más importante de Libia y la primera en sustituir al Gobierno local (ver gráfico) afirmó que tomó la mayoría de los yacimientos del Este.
La ciudad de Ras Lanuf es una de las más importantes en el rubro. En ésta se encuentra parte de la mayor actividad petrolera, que los insurgentes dicen administrar.
Desde que comenzó la crisis contra Gadhafi, la producción de 1.79 millones de barriles al día, que según la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) registra el país africano, ha caído a la mitad.
Además de las acciones en el rubro petrolero, la administración insurgente de Bengasi anunció que coordinarán acciones de la mano de otras “localidades libias liberadas”.
Hay otro punto para destacar en la rebelión: las tribus. La oposición es heterogénea, étnica y no responde, aparentemente, a ningún partido u organización política.
La más fuerte de esas asociaciones rebeldes es el clan Warfalá, que apoya la lucha contra el dictador. Dicho grupo está conformado por un millón (16.6% de la población) de personas, en un país integrado por seis millones de habitantes.
En las filas de este bando luchan fundamentalmente jóvenes y miembros rebeldes de las Fuerzas Armadas. Ésta es la reconstrucción que ofrece Alia Brahimi, investigadora de la London School of Economics especializada en Libia.
“Creo que para entender lo que ocurre es necesario fijarse sobre todo en quién es todavía fiel a Gadhafi: se trata de un bando reducido”.
“Frente a él, se yergue una rebelión con una base social muy amplia. Apoyados por esa base, quienes luchan contra el régimen son sobre todo jóvenes, armados a menudo con material de sectores militares rebeldes o desertores.
Más allá de los enfrentamientos de estos días, es significativo notar que la mecha de la revuelta prendió sustancialmente en Bengasi, en el Este del país, en una zona tradicionalmente hostil al régimen, con unas protestas organizadas por juristas e intelectuales para denunciar la detención de un abogado”.
En el bando Gadhafi, permanece miembros del clan de los Gadafa; otro importante agregado social con puestos clave en las Fuerzas Armadas, son los Magarha: servicios secretos, algunos sectores militares y grupos de mercenarios.
Además del peso demográfico, la adhesión de los Warfallá es fundamental porque la tribu está arraigada en Tripolitania, región del Oeste del país, la zona en la que el régimen ejercía un control más estricto.
El equilibrio tribal es de gran importancia estratégica en Libia, país prácticamente sin sociedad civil e instituciones estatales.
Gadhafi, precisamente, consolidó su poder con un inteligente juego de alianzas. El peso de los equilibrios tribales llegaba hasta el punto de nombrar en las Fuerzas Armadas a coroneles de una tribu responsables de una sección de artillería, sin darles la competencia sobre la gestión de las municiones, asignada a otro responsable de otra tribu, según relatan fuentes diplomáticas europeas.
“Pero sería un error interpretar todos los acontecimientos en clave tribal”, advierte Brahimi. Éstos fluyen en una dinámica que no se puede interpretar con categorías fijas.
Muchos interrogantes quedan abiertos. Destacan, entre ellos, la exacta situación de las Fuerzas Armadas (¿qué sectores siguen fieles?) o el papel que puedan desempeñar organizaciones islamitas, que en la década de 1990 llegaron a representar un serio desafío al régimen antes de ser aplastadas.
Brahimi concluye: “Lo que está claro es que la actual estrategia de represión violenta de Gadhafi ha tenido como resultado sumar nuevas adhesiones a la rebelión, que cuenta ahora con un gran respaldo popular”.
Cambio en África, ahorro de gasolina en Europa
España baja los límites de velocidad
MADRID, ESPAÑA.- El Congreso de Ministros español aprobó que la velocidad máxima en todas las autovías y autopistas españolas a partir del próximo 7 de marzo, y durante un periodo de tiempo indeterminado, será de 110 kilómetros por hora.
El vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que la medida se enmarca en un plan mayor de ahorro energético y, según los datos del Ejecutivo, permitirá un ahorro de 15% en el consumo de gasolina y de 11% en el de diesel.
El uso privado supone 15% de la energía total que consume España, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, del Ministerio de Industria. Las medidas ahorrarían al precio actual, mil 930 millones de dólares en un año por la velocidad y 220 por el aumento del uso de biocombustibles, según Industria.
Rubalcaba anunció que la medida implica cambiar señales de tráfico y el sistema de multas. “Entendemos que no tiene que ver con la seguridad vial propiamente dicha sino con el consumo y el ahorro energético”.
El vicepresidente explicó que la crisis abierta en los países del Norte de África ha provocado un aumento de la factura energética que hay que contener. “No existe riesgo de suministro, pero tenemos una factura que está subiendo (...) por la crisis en el Norte de África pero no sólo en Libia, también en Egipto”.
Hay sanciones de EU
Gadhafi anuncia que armará a sus defensores
TRÍPOLI, LIBIA/NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.- El coronel Muamar Gadhafi anunció la apertura de los arsenales “para armar al pueblo” y llamó a sus partidarios a “defender a Libia” contra la sublevación que se hizo con el control del Este del país y amenaza con derribar al régimen que fundó hace 42 años.
El “Guía de la Revolución” libia, de 68 años, arengó a la multitud en la Plaza Verde de Trípoli y amenazó con “aplastar a cualquier enemigo”, en momentos en que sus fuerzas reprimían ferozmente los focos insurreccionales al oeste de la capital.
El cerco sobre Gadhafi se estrechaba también desde el exterior, en medio de una andanada de críticas por la represión del levantamiento popular que estalló el 15 de febrero.
Saif Al Islam Gadhafi, uno de los hijos del dictador libio dijo que quiere entablar negociaciones con los rebeldes a partir de hoy, y aseguró que el Ejército no emprenderá más ataques para favorecer un clima propicio para la negociación.
“El Ejército decidió no atacar a los terroristas y dar una oportunidad a la negociación. Esperamos hacerlo pacíficamente”.
Saif Al Islam indicó que la situación es tranquila en el país salvo en las ciudades de Misrata y Zawiya, en las cuales reconoció que tienen problemas. “Aparte de Misrata y Zawiya, todo está en calma ... Las negociaciones están en marcha y somos optimistas”.
En Nueva York, el Consejo de Seguridad comenzó a discutir un proyecto de resolución redactado por potencias occidentales en el que advierte a Gadhafi que la represión en Libia podría considerarse como crímenes de lesa humanidad.
El borrador dice que la Corte Penal Internacional (CPI), con sede en La Haya, debería investigar la violencia desatada en Libia. El proyecto también propone que se prohíba viajar y se congelen los activos de Gadhafi y sus principales colaboradores, y que se imponga un embargo de venta de armas a Libia.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó una orden ejecutiva para congelar todos los activos de Gadhafi, parte de su familia y miembros de su régimen, en lo que representan las primeras de una serie de sanciones contra el régimen.
La revuelta popular en Libia mantiene el cerco al régimen a las puertas de Trípoli, al tiempo que aumenta la presión de la comunidad internacional, que baraja la creación de una zona de exclusión aérea y llevar a Gadhafi ante la Corte Penal Internacional (CPI).