Internacional
Fuerzas afganas y de la OTAN matan a 23 talibanes en sur de Afganistán
Un grupo de enemigos del pueblo fue bombardeado por aviones de la OTAN en el pueblo de Ta-been, distrito de Arghandab
ARGHANDAB, AFGANISTNÁN.- Tropas afganas y de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), apoyadas por helicópteros, mataron a 23 talibanes el miércoles en una vasta ofensiva contra insurgentes agrupados en varias aldeas cerca de Kandahar, en el sur de Afganistán.
Dos soldados afganos murieron en esta operación de "limpieza" lanzada contra los talibanes en el distrito de Arghandab, a menos de 20 km de Kandahar.
"Continuamos avanzando en el distrito. No hay ninguna presencia visible del enemigo, que se ha dispersado, no hay verdaderamente un frente de guerra, es una región cubierta de viñedos y árboles frutales", explicó el portavoz del ministerio del Interior, Zemarai Bashary.
Al menos 20 milicianos talibanes perecieron este miércoles en bombardeos aéreos de la OTAN.
"Un grupo de enemigos del pueblo fue bombardeado por aviones de la OTAN en el pueblo de Ta-been, distrito de Arghandab. Según las informaciones que tenemos, 20 terroristas locales y extranjeros murieron", afirmó el ministerio en un comunicado.
Además "tres terroristas murieron en un tiroteo", añadió el ministerio que deploró la muerte de dos de sus soldados.
"Más de mil soldados afganos y de la ISAF ( Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) participan en la operación", precisó el portavoz de la OTAN, general Carlos Branco.
"Avanzamos con prudencia ya que queremos evitar bajas entre los civiles, y desconfiamos de las bombas artesanales escondidas por los insurgentes", añadió.
De su lado, el molá Sayed Ahmad, un responsable talibán en la ciudad de Ta-been, afirmó que "estamos listos, hemos minado todas las carreteras y destruido los puentes que dan acceso al distrito".
"No tenemos intención alguna de abandonar Arghandab. Vamos a utilizar este distrito para lanzar ataques contra Kandahar", afirmó por otra parte por teléfono un portavoz de los talibanes, Yosuf Ahmadi.
El distrito de Arghandab reviste una gran importancia estratégica, según Nik Mohammad, jefe local y ex comandante de la resistencia contra los soviéticos.
Según las autoridades afganas, entre 300 y 400 talibanes armados se habían agrupado desde el martes por la mañana en varias localidades del distrito de Arghandab.
"Miles de soldados fueron enviados hacia Kandahar, por vía terrestre y aérea, en preparación de las operaciones para limpiar la región de talibanes", había asegurado poco antes del anuncio de la ofensiva el general Mohamad Zahir Azimi.
En el centro del distrito, los soldados del ejército afgano instalaron puestos de control en los que registraban todos los vehículos mientras los helicópteros sobrevolaban la región.
Cientos de familias prefirieron huir de sus aldeas llevándose sus escasas posesiones por temor a los bombardeos.
Los talibanes atacaron el viernes por la noche el presidio de Sarposa. Entre 900 y mil 100 presos se escaparon, entre ellos unos 400 presuntos talibanes, según las autoridades afganas y la OTAN.
La provincia de Kandahar, cuna de los talibanes, es aún hoy en día uno de sus bastiones. A finales de 2006, los fudamentalistas islámicos lanzaron una gran ofensiva para tomar el control de la región en la que sufrieron fuertes bajas.
Pese a la presencia de 70 mil soldados extranjeros en Afganistán, los talibanes emprendieron una sangrienta insurrección desde que fueron expulsados del poder a finales de 2001 por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos.
Dos soldados afganos murieron en esta operación de "limpieza" lanzada contra los talibanes en el distrito de Arghandab, a menos de 20 km de Kandahar.
"Continuamos avanzando en el distrito. No hay ninguna presencia visible del enemigo, que se ha dispersado, no hay verdaderamente un frente de guerra, es una región cubierta de viñedos y árboles frutales", explicó el portavoz del ministerio del Interior, Zemarai Bashary.
Al menos 20 milicianos talibanes perecieron este miércoles en bombardeos aéreos de la OTAN.
"Un grupo de enemigos del pueblo fue bombardeado por aviones de la OTAN en el pueblo de Ta-been, distrito de Arghandab. Según las informaciones que tenemos, 20 terroristas locales y extranjeros murieron", afirmó el ministerio en un comunicado.
Además "tres terroristas murieron en un tiroteo", añadió el ministerio que deploró la muerte de dos de sus soldados.
"Más de mil soldados afganos y de la ISAF ( Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad) participan en la operación", precisó el portavoz de la OTAN, general Carlos Branco.
"Avanzamos con prudencia ya que queremos evitar bajas entre los civiles, y desconfiamos de las bombas artesanales escondidas por los insurgentes", añadió.
De su lado, el molá Sayed Ahmad, un responsable talibán en la ciudad de Ta-been, afirmó que "estamos listos, hemos minado todas las carreteras y destruido los puentes que dan acceso al distrito".
"No tenemos intención alguna de abandonar Arghandab. Vamos a utilizar este distrito para lanzar ataques contra Kandahar", afirmó por otra parte por teléfono un portavoz de los talibanes, Yosuf Ahmadi.
El distrito de Arghandab reviste una gran importancia estratégica, según Nik Mohammad, jefe local y ex comandante de la resistencia contra los soviéticos.
Según las autoridades afganas, entre 300 y 400 talibanes armados se habían agrupado desde el martes por la mañana en varias localidades del distrito de Arghandab.
"Miles de soldados fueron enviados hacia Kandahar, por vía terrestre y aérea, en preparación de las operaciones para limpiar la región de talibanes", había asegurado poco antes del anuncio de la ofensiva el general Mohamad Zahir Azimi.
En el centro del distrito, los soldados del ejército afgano instalaron puestos de control en los que registraban todos los vehículos mientras los helicópteros sobrevolaban la región.
Cientos de familias prefirieron huir de sus aldeas llevándose sus escasas posesiones por temor a los bombardeos.
Los talibanes atacaron el viernes por la noche el presidio de Sarposa. Entre 900 y mil 100 presos se escaparon, entre ellos unos 400 presuntos talibanes, según las autoridades afganas y la OTAN.
La provincia de Kandahar, cuna de los talibanes, es aún hoy en día uno de sus bastiones. A finales de 2006, los fudamentalistas islámicos lanzaron una gran ofensiva para tomar el control de la región en la que sufrieron fuertes bajas.
Pese a la presencia de 70 mil soldados extranjeros en Afganistán, los talibanes emprendieron una sangrienta insurrección desde que fueron expulsados del poder a finales de 2001 por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos.