Internacional
Fiscal pide orden de arresto contra Gadhafi
El fiscal Luis Moreno Ocampo también desea que la orden se haga extensiva al hijo del líder, Saif al Islam, y el jefe de los servicios de inteligencia libio, Abdalá Al Senusi
LA HAYA, PAÍSES BAJOS (16/MAY/2011).- El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, anunció este lunes haber pedido a los jueces una orden de arresto por crímenes contra la humanidad en contra del dirigente libio Muamar Gadhafi, su hijo Saif al Islam y el jefe de los servicios de inteligencia libio, Abdalá Al Senusi.
"Basándose en las pruebas recolectadas, la oficina del fiscal pidió a la Cámara Preliminar Nº1 que entregue órdenes de arresto contra Muamar Gadhafi, Saif al Islam y Abdulá Al Sanusi", declaró Moreno Ocampo en una rueda de prensa en La Haya, donde la CPI tiene su sede.
"Creemos que son los más responsables" de la actual situación de conflicto en Libia, tres meses después del estallido de una revuelta contra el régimen de Gadhafi, precisó el fiscal, agregando que las autoridades libias tendrán la "obligación" de ejecutar las órdenes de arresto.
Los jueces de la CPI pueden decidir si aceptan la petición del fiscal, si la rechazan o pedir informaciones suplementarias.
"Las pruebas recolectadas muestran que Muamar Gadhafi comandó personalmente los ataques contra civiles libios no armadas", dijo el argentino Moreno-Ocampo.
"Su hijo Saif al Islam es el primer ministro de facto", añadió.
"Abdalá al Sanusi es su brazo derecho y ordenó personalmente algunos ataques", afirmó el fiscal.
El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, saludó el lunes este anuncio y llamó a la comunidad internacional a "respaldar a la Corte Penal Internacional en sus investigaciones" y "a todos los Estados miembros de Naciones Unidas (...) a cooperar plenamente".
"Es justo lo que hay que hacer", reaccionó por su lado el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle. "Estamos convencidos que un hombre que encabeza una guerra contra su propio pueblo debe responder", dijo.
El fiscal de la CPI abrió una investigación el 3 de marzo por crímenes contra la humanidad perpetrados en Libia desde mediados de febrero, contra ocho personalidades libias, entre ellas Gadafi y tres de sus hijos.
Desde entonces, la oficina del fiscal efectuó 30 misiones en 11 países. Se examinaron más de mil 200 documentos, entre ellos videos y fotografías. También se realizaron 50 entrevistas, en algunos casos con testigos oculares.
En cambio, la oficina del fiscal no interrogó a testigos en Libia para no ponerlos en peligro.
Un equipo de cinco miembros de la oficina del fiscal acabó el domingo un expediente de 74 páginas, con cinco anexos, que contiene los detalles del informe presentado para solicitar la orden de arresto.
"Tenemos elementos de prueba sólidos", aseguró Moreno Ocampo. "Tenemos numerosas pruebas directas, estamos prácticamente listos para ir a un proceso", apostilló.
El pedido de arresto "es un primer paso hacia la justicia", reaccionó la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch.
Desde el inicio de la rebelión en Libia a mediados de febrero, murieron miles de personas, según Moreno Ocampo. Cerca de 750 mil personas tuvieron que huir, según la ONU.
Tres meses después del inicio de la revuelta, Gadhafi sigue en el poder, que ocupa desde hace 42 años, y no se ve una salida al conflicto bélico en el país norteafricano.
Moreno Ocampo ya había adelantado que las acusaciones de crímenes de guerra cometidos en Libia, entre ellos violaciones y ataques cometidos desde fines de febrero, darían lugar a otra investigación.
La CPI es la primera corte permanente encargada de procesar a los autores de crímenes de guerra, de crímenes contra la humanidad y de genocidio cometidos desde 2002.
El Consejo de Seguridad de la ONU decidió recurrir al fiscal de la CPI por la situación en Libia el 26 de febrero, sólo dos semanas después del comienzo de la revuelta en ese país.
Con respecto a los crímenes cometidos en Darfur, el Consejo de Seguridad recurrió a la CPI dos años después de comenzado el conflicto en esta región de Sudán, en marzo de 2005.
Los jueces se tomaron ocho meses para entregar un mandato de arresto contra el presidente sudanés Omar al Beshir, cuando también estaba en funciones y que fue pedido por el fiscal en julio de 2008.
"Basándose en las pruebas recolectadas, la oficina del fiscal pidió a la Cámara Preliminar Nº1 que entregue órdenes de arresto contra Muamar Gadhafi, Saif al Islam y Abdulá Al Sanusi", declaró Moreno Ocampo en una rueda de prensa en La Haya, donde la CPI tiene su sede.
"Creemos que son los más responsables" de la actual situación de conflicto en Libia, tres meses después del estallido de una revuelta contra el régimen de Gadhafi, precisó el fiscal, agregando que las autoridades libias tendrán la "obligación" de ejecutar las órdenes de arresto.
Los jueces de la CPI pueden decidir si aceptan la petición del fiscal, si la rechazan o pedir informaciones suplementarias.
"Las pruebas recolectadas muestran que Muamar Gadhafi comandó personalmente los ataques contra civiles libios no armadas", dijo el argentino Moreno-Ocampo.
"Su hijo Saif al Islam es el primer ministro de facto", añadió.
"Abdalá al Sanusi es su brazo derecho y ordenó personalmente algunos ataques", afirmó el fiscal.
El ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, saludó el lunes este anuncio y llamó a la comunidad internacional a "respaldar a la Corte Penal Internacional en sus investigaciones" y "a todos los Estados miembros de Naciones Unidas (...) a cooperar plenamente".
"Es justo lo que hay que hacer", reaccionó por su lado el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle. "Estamos convencidos que un hombre que encabeza una guerra contra su propio pueblo debe responder", dijo.
El fiscal de la CPI abrió una investigación el 3 de marzo por crímenes contra la humanidad perpetrados en Libia desde mediados de febrero, contra ocho personalidades libias, entre ellas Gadafi y tres de sus hijos.
Desde entonces, la oficina del fiscal efectuó 30 misiones en 11 países. Se examinaron más de mil 200 documentos, entre ellos videos y fotografías. También se realizaron 50 entrevistas, en algunos casos con testigos oculares.
En cambio, la oficina del fiscal no interrogó a testigos en Libia para no ponerlos en peligro.
Un equipo de cinco miembros de la oficina del fiscal acabó el domingo un expediente de 74 páginas, con cinco anexos, que contiene los detalles del informe presentado para solicitar la orden de arresto.
"Tenemos elementos de prueba sólidos", aseguró Moreno Ocampo. "Tenemos numerosas pruebas directas, estamos prácticamente listos para ir a un proceso", apostilló.
El pedido de arresto "es un primer paso hacia la justicia", reaccionó la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch.
Desde el inicio de la rebelión en Libia a mediados de febrero, murieron miles de personas, según Moreno Ocampo. Cerca de 750 mil personas tuvieron que huir, según la ONU.
Tres meses después del inicio de la revuelta, Gadhafi sigue en el poder, que ocupa desde hace 42 años, y no se ve una salida al conflicto bélico en el país norteafricano.
Moreno Ocampo ya había adelantado que las acusaciones de crímenes de guerra cometidos en Libia, entre ellos violaciones y ataques cometidos desde fines de febrero, darían lugar a otra investigación.
La CPI es la primera corte permanente encargada de procesar a los autores de crímenes de guerra, de crímenes contra la humanidad y de genocidio cometidos desde 2002.
El Consejo de Seguridad de la ONU decidió recurrir al fiscal de la CPI por la situación en Libia el 26 de febrero, sólo dos semanas después del comienzo de la revuelta en ese país.
Con respecto a los crímenes cometidos en Darfur, el Consejo de Seguridad recurrió a la CPI dos años después de comenzado el conflicto en esta región de Sudán, en marzo de 2005.
Los jueces se tomaron ocho meses para entregar un mandato de arresto contra el presidente sudanés Omar al Beshir, cuando también estaba en funciones y que fue pedido por el fiscal en julio de 2008.