Internacional
Falló Obama en mejorar posición de EU en derechos humanos
La agrupación Human Rights Watch asegura que el alcance del presidente de EU ha sido limitado en materia de derechos humanos
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- La agrupación Human Rights Watch (HRW) consideró hoy que el presidente Barack Obama falló en traducir en acciones concretas su discurso sobre derechos humanos en su primer año de gobierno.
'Ha habido una enorme mejoría en la retórica presidencial, pero la tarea real que enfrenta el presidente Obama es traducir esa retórica en mejores políticas y prácticas', dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW.
Al hablar en esta capital durante la presentación del informe mundial 2009 de su agrupación, Roth dijo que dicha concreción 'hasta ahora se mantiene incompleta de manera significativa'.
En su opinión, el desafío general para Obama será restablecer la credibilidad de Estados Unidos en materia de derechos humanos, y dijo que la evaluación a un año de haber asumido el gobierno es mixta.
Roth dijo que en el ámbito externo, el discurso de Obama ha estado lejos de la actitud que su gobierno ha mantenido en temas como el fortalecimiento institucional y democrático.
'Probablemente la mayor diferencia entre Obama y (el ex presidente George W.) Bush ha sido en materia de la lucha antiterrorista', dijo, aunque reiteró que los alcances de su política se han quedado también cortos.
Si bien las acciones iniciales de Obama, como repudiar el uso de la tortura, suprimir las prisiones secretas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y anunciar el cierre de la prisión de Guantánamo fueron encomiables, Roth insistió que su alcance ha sido limitado.
'En lo que se refiere a la tortura, él ha rehusado investigar o perseguir a las personas que ordenaron tortura y quienes redactaron los memorandos legales para justificarla, y eso sienta un peligroso antecedente de impunidad', dijo.
Por lo que toca a Guantánamo, Roth consideró que Obama falló en ir más allá del mero cierre de esas instalaciones, al atacar el símbolo asociado con esa prisión.
Dijo que para el resto del mundo ese símbolo es el uso de comisiones (cortes) militares, mínimos estándares de justicia para los retenidos ahí y la detención prolongada de personas sin acusaciones formales.
'Por desgracia, el presidente Obama no ha estado dispuesto a repudiar ninguna de esas dos técnicas', dijo.
'Ha habido una enorme mejoría en la retórica presidencial, pero la tarea real que enfrenta el presidente Obama es traducir esa retórica en mejores políticas y prácticas', dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW.
Al hablar en esta capital durante la presentación del informe mundial 2009 de su agrupación, Roth dijo que dicha concreción 'hasta ahora se mantiene incompleta de manera significativa'.
En su opinión, el desafío general para Obama será restablecer la credibilidad de Estados Unidos en materia de derechos humanos, y dijo que la evaluación a un año de haber asumido el gobierno es mixta.
Roth dijo que en el ámbito externo, el discurso de Obama ha estado lejos de la actitud que su gobierno ha mantenido en temas como el fortalecimiento institucional y democrático.
'Probablemente la mayor diferencia entre Obama y (el ex presidente George W.) Bush ha sido en materia de la lucha antiterrorista', dijo, aunque reiteró que los alcances de su política se han quedado también cortos.
Si bien las acciones iniciales de Obama, como repudiar el uso de la tortura, suprimir las prisiones secretas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y anunciar el cierre de la prisión de Guantánamo fueron encomiables, Roth insistió que su alcance ha sido limitado.
'En lo que se refiere a la tortura, él ha rehusado investigar o perseguir a las personas que ordenaron tortura y quienes redactaron los memorandos legales para justificarla, y eso sienta un peligroso antecedente de impunidad', dijo.
Por lo que toca a Guantánamo, Roth consideró que Obama falló en ir más allá del mero cierre de esas instalaciones, al atacar el símbolo asociado con esa prisión.
Dijo que para el resto del mundo ese símbolo es el uso de comisiones (cortes) militares, mínimos estándares de justicia para los retenidos ahí y la detención prolongada de personas sin acusaciones formales.
'Por desgracia, el presidente Obama no ha estado dispuesto a repudiar ninguna de esas dos técnicas', dijo.