Internacional

Excarcelación antecede una visita vaticana

El canciller de la Santa Sede, Dominique Mamberti, llega mañana a la isla en señal de acercamiento al Gobierno cubano

LA HABANA, CUBA (14/JUN/2010).- La liberación de un preso político enfermo y el traslado de otros 12 a cárceles en lugares donde viven sus familias, multiplicó en Cuba las expectativas de excarcelaciones de cara a la visita esta semana del canciller del Vaticano, monseñor Dominique Mamberti.

El religioso llegará el martes tras los primeros réditos de un diálogo entre el Gobierno comunista y la Iglesia Católica cubana, que tras mantener un perfil marginal en una relación históricamente tensa, tomó un papel protagónico nunca visto en 51 años de revolución en Cuba.

Ariel Sigler, de 48 años y parapléjico, recibió el sábado licencia en la pena de 20 años que purgaba desde 2003 y otros seis reos fueron reubicados, sumando 12 traslados desde que comenzó el primero de junio un proceso de mejoras para los presos.

“Se continúa dentro de un proceso que no sabemos exactamente con qué plazos se regula, pero no cabe duda de que los signos que se están viendo todavía son  incompletos, pero alentadores", dijo el secretario de la Conferencia Episcopal, José Félix Pérez.

Los beneficios para los prisioneros ocurren también en vísperas de que la Unión Europea revise hoy en reunión de cancilleres en Luxemburgo sus relaciones con Cuba, blanco de críticas de Washington y Bruselas sobre derechos humanos.

La Iglesia cubana desliga el viaje de Mamberti de los frutos de su gestión y el Gobierno descarta actuar por presión del “enemigo”, pero las familias de los reos y opositores esperan que la liberación de Sigler, llevado de un hospital de La Habana a su pueblo en la occidental provincia de Matanzas, sea la primera de una lista de presos enfermos.

“Tenemos mucha esperanza que con la visita de monseñor Mamberti y la gestión de España continúen las excarcelaciones, los más enfermos deben salir porque se nos van a morir”, dijo Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco —parientes de los presos— y cuyo esposo Héctor Maseda fue llevado de una cárcel de Matanzas a La Habana.

Telón de fondo

La valiosa mediación de la Iglesia Católica


La muerte del prisionero de conciencia Orlando Zapata el 23 de febrero, por una huelga de hambre de 86 días, y el ayuno que inició un día después el disidente Guillermo Fariñas, generaron críticas internacionales hacia el Gobierno comunista de La Habana.

La Iglesia Católica buscó la manera de gestionar mejores derechos para los disidentes encarcelados y logró, tras varios acercamientos con el presidente Raúl Castro, un acuerdo el 19 de mayo, para que a partir del primero de junio los reclusos opositores al régimen tuviesen un trato más digno.

La liberación del preso político enfermo Ariel Sigler y la reubicación de 12 reos más cerca de sus familiares son un “signo alentador” en la mediación que realiza la Iglesia Católica ante el gobierno de Raúl Castro en favor de los prisioneros, dijo el secretario de la Conferencia Episcopal, José Félix Pérez.

La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional cifra en unos 200 los presos políticos en la Isla.

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