Internacional
Eurocámara aprueba reforma de reglas del espacio de libre circulación
Reforma aprobada da poderes para decidir sobre una eventual reintroducción de los controles fronterizos en un país
BRUSELAS, BÉLGICA (12/JUN/2013).- El Parlamento Europeo (PE) dio hoy luz verde a la reforma del reglamento del espacio de libre circulación Schengen, que da a la Comisión Europea (CE) poderes para decidir sobre una eventual reintroducción de los controles fronterizos en un país.
El Ejecutivo comunitario queda encargado de determinar cuando un país enfrenta una amenaza grave para el interés público o la seguridad interna, lo que le permitiría volver a imponer controles por un plazo de 30 días, prolongable hasta seis meses.
La medida sigue siendo considerada como "último recurso, para un ámbito y un periodo de tiempo estrictamente limitados, basada en criterios objetivos específicos", y exigirá el visto bueno de los demás países del espacio Schengen.
Si se trata de acontecimientos imprevistos que requieren una acción inmediata, los gobiernos nacionales podrán reintroducir los controles de fronteras de forma unilateral por un período máximo de diez días.
De acuerdo con las nuevas reglas, un inesperado aumento en el flujo de inmigrantes hacia un determinado país "no debe ser considerada una amenaza a la seguridad interna", por lo que no justificará sistemáticamente la vuelta de la imposición de controles.
Las nuevas reglas también permitirán el envío por sorpresa de equipos de inspección de los países miembros y de la CE para comprobar que un determinado país no impone controles ilegales en sus fronteras internas.
En el caso de las fronteras exteriores, los inspectores notificarán a las autoridades nacionales al menos 24 horas antes de su llegada.
Participan del espacio Schengen de libre circulación de personas y bienes 22 países de la UE - excepto Reino Unido, Irlanda, Chipre, Bulgaria y Rumanía -, además de Islandia, Noruega, Liechtenstein y Suiza.
El Ejecutivo comunitario queda encargado de determinar cuando un país enfrenta una amenaza grave para el interés público o la seguridad interna, lo que le permitiría volver a imponer controles por un plazo de 30 días, prolongable hasta seis meses.
La medida sigue siendo considerada como "último recurso, para un ámbito y un periodo de tiempo estrictamente limitados, basada en criterios objetivos específicos", y exigirá el visto bueno de los demás países del espacio Schengen.
Si se trata de acontecimientos imprevistos que requieren una acción inmediata, los gobiernos nacionales podrán reintroducir los controles de fronteras de forma unilateral por un período máximo de diez días.
De acuerdo con las nuevas reglas, un inesperado aumento en el flujo de inmigrantes hacia un determinado país "no debe ser considerada una amenaza a la seguridad interna", por lo que no justificará sistemáticamente la vuelta de la imposición de controles.
Las nuevas reglas también permitirán el envío por sorpresa de equipos de inspección de los países miembros y de la CE para comprobar que un determinado país no impone controles ilegales en sus fronteras internas.
En el caso de las fronteras exteriores, los inspectores notificarán a las autoridades nacionales al menos 24 horas antes de su llegada.
Participan del espacio Schengen de libre circulación de personas y bienes 22 países de la UE - excepto Reino Unido, Irlanda, Chipre, Bulgaria y Rumanía -, además de Islandia, Noruega, Liechtenstein y Suiza.