Internacional
El colombiano Segundo Quiñones lleva ya 105 días de protesta
Tras más de tres meses de protesta afuera del palacio Moncloa, Segundo Quiñones asegura continuará su lucha contra la injusticia de ‘todos los bancos’
MADRID, ESPAÑA.- Aunque los políticos españoles se hayan ido de vacaciones, Segundo Quiñones, un colombiano que vive en la puerta del Palacio de la Moncloa (residencia presidencial) desde el pasado 20 de abril, asegura que continuará su lucha contra la injusticia de "todos los bancos".
Tras quedarse sin empleo y el banco le amenazara con embargar su casa, Quiñones buscó resolver sus dificultades con los representantes bancarios, pero tras la negativa emprendió el recorrido de más de cuatrocientos kilómetros desde la provincia de Alicante a Madrid.
El representante de la Asociación de Familias Hipotecadas, Embargadas y Abusos Bancarios de Elche, de la que fue su fundador, relató a EFE cómo ha llevado su huelga de hambre en 105 días de lucha, en los cuales toma café con leche, zumo y agua.
Quiñones asume que tiene dos opciones: una, no moverse de la puerta de la Moncloa, debajo de la carretera de A Coruña, "hasta que haya una solución" para él y las familias que representa y, la otra, "ir de vuelta a Elche en una caja de madera".
Aunque Quiñones ha salvado su vivienda porque ha logrado frenar la subasta que hubiera tenido lugar el 22 de mayo, asegura que seguirá esperando una reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el director general del banco La Caixa.
Tras quedarse sin empleo y el banco le amenazara con embargar su casa, Quiñones buscó resolver sus dificultades con los representantes bancarios, pero tras la negativa emprendió el recorrido de más de cuatrocientos kilómetros desde la provincia de Alicante a Madrid.
El representante de la Asociación de Familias Hipotecadas, Embargadas y Abusos Bancarios de Elche, de la que fue su fundador, relató a EFE cómo ha llevado su huelga de hambre en 105 días de lucha, en los cuales toma café con leche, zumo y agua.
Quiñones asume que tiene dos opciones: una, no moverse de la puerta de la Moncloa, debajo de la carretera de A Coruña, "hasta que haya una solución" para él y las familias que representa y, la otra, "ir de vuelta a Elche en una caja de madera".
Aunque Quiñones ha salvado su vivienda porque ha logrado frenar la subasta que hubiera tenido lugar el 22 de mayo, asegura que seguirá esperando una reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el director general del banco La Caixa.