Internacional
El Papa responde a movimiento de curas disidentes
Curas austriacos se pronuncian por sacerdocio femenino y contra el celibato
GUADALAJARA, JALISCO (06/ABR/2012).- Un aviso de “rebelión” en Austria, motivado por sacerdotes que pugnan por el sacerdocio para mujeres y por suprimir el celibato, obligó ayer al papa Benedicto XVI a comenzar los ritos de la Semana Santa criticando a quienes proponen la “desobediencia” como vía para renovar a la Iglesia Católica.
En la misa crismal que presidió ayer ante cientos de personas en la Basílica de San Pedro, en Ciudad del Vaticano, Benedicto XV se refirió a la llamada Iniciativa Pfarrer (“iniciativa del pastor”, en alemán), firmada por sacerdotes austriacos, y la calificó como “una llamada a la desobediencia”.
Con ese ejemplo, el Papa aprovechó para cuestionar si la desobediencia es la vía adecuada para transformar a la Iglesia: “Queremos creer a los autores de esta llamada cuando afirman que les mueve la solicitud por la Iglesia, su convencimiento de que se deba afrontar la lentitud de las instituciones con medios drásticos para abrir caminos nuevos, para volver a poner a la Iglesia a la altura de los tiempos (…) Pero la desobediencia, ¿es verdaderamente un camino?, ¿Se puede ver en esto algo de la configuración con Cristo, que es el presupuesto de toda renovación, o no es más bien sólo un afán desesperado de hacer algo, de transformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas?”.
El movimiento, guiado por monseñor Helmut Schueller, nació en Austria y se ha extendido a Alemania, Irlanda y Bélgica. Ayer mismo, el propio Schueller restó importancia a la severidad de la crítica y dijo que el Papa sólo pidió reflexionar sobre si la disidencia puede reformar la Iglesia. El disidente subrayó que el líder católico no prohibió la movilización: “Escuchamos con interés su mensaje; no lo considero una dura reprimenda”.
Telón de fondo
Una amenaza de cisma
En 2006, un grupo de sacerdotes austriacos lanzó la Iniciativa Pfarrer, en alemán “iniciativa del Pastor”, que era un llamado a la desobediencia para suprimir el celibato sacerdotal y dar acceso a la clerecía a las mujeres.
En junio de 2011, el grupo amenazó con provocar un cisma e indicó que la negativa del Vaticano a escucharlo los obliga a “seguir nuestras conciencias y actuar independientemente”. Permitirían a las parroquias oficiar la eucaristía sin sacerdotes, dejarían predicar a las mujeres y prometieron hablar frecuentemente a favor del sacerdocio femenino y el casamiento del clero.
El grupo dice contar con más de 300 sacerdotes austriacos y diáconos en otros países, y su influencia ha aumentado hasta tal punto que el liderazgo del episcopado austriaco discutió el tema en enero con el Vaticano.
LA IGLESIA ANGLICANA
Sacerdotes a favor de bodas gay
La discusión que enfrenta la Iglesia Católica con la Iniciativa Pfarrer coincide con la que vive la Iglesia Anglicana, la religión nacional de Reino Unido y que incluye a unos 80 millones de personas en todo el mundo.
A finales de este año, el máximo líder de esta iglesia, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, dejará su puesto para trabajar en la Universidad de Cambridge, pero todavía deberá dirigir a los fieles anglicanos mientras el Gobierno de su país discute la posibilidad de legalizar el matrimonio entre personas homosexuales.
El tema fue elevado a la discusión pública por el propio gobierno del primer ministro inglés David Cameron. Al interior de la Iglesia Anglicana hay voces tanto a favor como en contra de esta reforma.
El tema llega mientras el sínodo anglicano discute también la consagración de mujeres como obispos, algo que podría decidir en julio de este mismo año.
Los anglicanos tienen mujeres sacerdotes desde hace mucho tiempo; en Guadalajara, de hecho, hay una mujer obispo entre los representantes de esa comunidad.
En la misa crismal que presidió ayer ante cientos de personas en la Basílica de San Pedro, en Ciudad del Vaticano, Benedicto XV se refirió a la llamada Iniciativa Pfarrer (“iniciativa del pastor”, en alemán), firmada por sacerdotes austriacos, y la calificó como “una llamada a la desobediencia”.
Con ese ejemplo, el Papa aprovechó para cuestionar si la desobediencia es la vía adecuada para transformar a la Iglesia: “Queremos creer a los autores de esta llamada cuando afirman que les mueve la solicitud por la Iglesia, su convencimiento de que se deba afrontar la lentitud de las instituciones con medios drásticos para abrir caminos nuevos, para volver a poner a la Iglesia a la altura de los tiempos (…) Pero la desobediencia, ¿es verdaderamente un camino?, ¿Se puede ver en esto algo de la configuración con Cristo, que es el presupuesto de toda renovación, o no es más bien sólo un afán desesperado de hacer algo, de transformar la Iglesia según nuestros deseos y nuestras ideas?”.
El movimiento, guiado por monseñor Helmut Schueller, nació en Austria y se ha extendido a Alemania, Irlanda y Bélgica. Ayer mismo, el propio Schueller restó importancia a la severidad de la crítica y dijo que el Papa sólo pidió reflexionar sobre si la disidencia puede reformar la Iglesia. El disidente subrayó que el líder católico no prohibió la movilización: “Escuchamos con interés su mensaje; no lo considero una dura reprimenda”.
Telón de fondo
Una amenaza de cisma
En 2006, un grupo de sacerdotes austriacos lanzó la Iniciativa Pfarrer, en alemán “iniciativa del Pastor”, que era un llamado a la desobediencia para suprimir el celibato sacerdotal y dar acceso a la clerecía a las mujeres.
En junio de 2011, el grupo amenazó con provocar un cisma e indicó que la negativa del Vaticano a escucharlo los obliga a “seguir nuestras conciencias y actuar independientemente”. Permitirían a las parroquias oficiar la eucaristía sin sacerdotes, dejarían predicar a las mujeres y prometieron hablar frecuentemente a favor del sacerdocio femenino y el casamiento del clero.
El grupo dice contar con más de 300 sacerdotes austriacos y diáconos en otros países, y su influencia ha aumentado hasta tal punto que el liderazgo del episcopado austriaco discutió el tema en enero con el Vaticano.
LA IGLESIA ANGLICANA
Sacerdotes a favor de bodas gay
La discusión que enfrenta la Iglesia Católica con la Iniciativa Pfarrer coincide con la que vive la Iglesia Anglicana, la religión nacional de Reino Unido y que incluye a unos 80 millones de personas en todo el mundo.
A finales de este año, el máximo líder de esta iglesia, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, dejará su puesto para trabajar en la Universidad de Cambridge, pero todavía deberá dirigir a los fieles anglicanos mientras el Gobierno de su país discute la posibilidad de legalizar el matrimonio entre personas homosexuales.
El tema fue elevado a la discusión pública por el propio gobierno del primer ministro inglés David Cameron. Al interior de la Iglesia Anglicana hay voces tanto a favor como en contra de esta reforma.
El tema llega mientras el sínodo anglicano discute también la consagración de mujeres como obispos, algo que podría decidir en julio de este mismo año.
Los anglicanos tienen mujeres sacerdotes desde hace mucho tiempo; en Guadalajara, de hecho, hay una mujer obispo entre los representantes de esa comunidad.