Internacional

El Papa pide por la paz del mundo, en la Pascua

Francisco ora por la armonía en el Medio Oriente y la península coreana; solicita ''una solución política'' a los países en conflicto

El Papa pide por la paz del mundo, en la Pascua
CIUDAD DEL VATICANO (01/ABR/2013).- El Papa Francisco pidió en su primer mensaje de Pascua de Resurrección como Obispo de Roma, que reine la paz y deploró los interminables conflictos en el Medio Oriente y la península coreana, tras oficiar misa ante más de 250 mil personas en la Plaza de San Pedro, adornada de flores.

Pidió  “una solución política” para Siria, donde los “refugiados están  esperando ayuda y consuelo” y también instó a los dos Coreas a que “superen las  divergencias”.

El Papa comenzó su mensaje ‘urbi et orbi’ anunciando la resurrección de  Cristo.

El Obispo de Roma deseó que la expresión “felices Pascuas” pueda llegar a “cada casa y cada familia, especialmente donde el sufrimiento es mayor, en los hospitales, en las cárceles”. Francisco rezó para que Cristo ayude a la gente a “cambiar el odio por el amor, la venganza por el perdón”.

Tras la misa en la Plaza de San Pedro, Francisco compartió la alegría del público con motivo de la resurrección de Cristo tras su crucifixión. En el papamóvil, Francisco recorrió brevemente una sección de los asistentes, besando a bebés y acariciando niños en la cabeza.

Desde el comienzo de su papado el 13 de marzo, Francisco ha repetido en múltiples ocasiones su preocupación por los pobres y el sufrimiento de la gente como tema central de sus mensajes, y el discurso que pronunció la Pascua de Resurrección desde el balcón de su estudio que domina la Plaza de San Pedro fue un reflejo de sus deseos de paz y justicia social.

Exhortó a israelíes y palestinos a que “ante sus dificultades para encontrar el camino hacia un acuerdo” tengan el valor de reanudar las negociaciones de paz y poner fin al conflicto que “ha durado demasiado tiempo”. También instó a que “cese definitivamente toda violencia en Irak” y condenó  los conflictos en Malí y Nigeria.

El Papa mostró asimismo su deseo de que reine el “espíritu de la reconciliación” en la península coreana, donde Corea del Norte afirmó haber entrado en “estado de guerra” con el Sur. Lamentó además la violencia en África, donde condenó la toma de rehenes por parte de terroristas así como la lucha en Malí y las guerras en la República Democrática del Congo y en la República Centroafricana, conflictos que han desplazado a numerosas personas.

Francisco, el primer Papa de extracción jesuita, una orden que se preocupa en especial por los pobres, lamentó que el mundo siga “dividido por la codicia que busca la ganancia fácil, herido por el egoísmo que amenaza la vida humana y la familia, el egoísmo persistente en el tráfico de personas, la forma más amplia de esclavitud en este siglo XXI”.

Francisco definió la Semana Santa como el “éxodo, la travesía de los seres humanos desde la esclavitud, el pecado y el mal a la libertad del amor y la bondad”.

Pasada la Semana Santa, el Papa deberá comenzar a trabajar en la  reforma interna de la Curia Romana, lo que podría significar una suerte de revolución pacífica después de las críticas y polémicas que han desacreditado en los últimos años a la milenaria institución.

FRASE

''Pidamos a Jesús resucitado que transforme la muerte en vida, el odio en amor, la venganza en perdón, la guerra en paz''.

Papa Francisco,
Obispo de Roma.

Con información de AP, AFP y NTX

> NORBERTO RIVERA LLAMA A CREER EN LA RESURRECCIÓN

Cardenal mexicano ruega por las naciones en disputa

CIUDAD DE MÉXICO.-
El cardenal Norberto Rivera Carrera llamó a los fieles a creer en la resurrección de Cristo para que transformen sus realidades, y que pidan al Señor gozar de su paz, misma “que el mundo real no debe arrebatarnos”.

En su homilía en la Catedral Metropolitana en el marco del Domingo de Resurrección, Rivera Carrera exhortó a los presentes a creer en Dios y en su hijo Jesucristo para transformar sus vidas.

“Hay muchas situaciones que nos paralizan, si creemos en la resurrección nuestra vida será distinta, el primer don del Señor resucitado a los suyos fue la paz, y cuánta necesidad tenemos nosotros de vivir en paz con nosotros mismos y con la sociedad tan agresiva y sangrienta”.

Indicó que la resurrección de Jesús no es una vuelta a la vida con una necesaria segunda muerte, ni tampoco es una reencarnación, sino que indica el hecho de que Jesús fue restituido con su humanidad a la vida inmortal.

Entre las peticiones de la misa de resurrección se rogó porque reine la paz en la Península de Corea, donde actualmente hay una situación tensa entre la del Norte y la del Sur.

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