Internacional
El FBI teme actos terroristas; aumenta la vigilancia en EU
Las muestras recabadas por la misión de la ONU sobre armas químicas, tardarán “hasta tres semanas” en ser analizadas
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (01/SEP/2013).- Ante el temor de que el posible ataque militar de Estados Unidos hacia Siria —sometido a la aprobación del Congreso—, conduzca a ataques terroristas o cibernéticos contra el país norteamericano o sus aliados, el FBI aumentó sus niveles de vigilancia y alerta, según publicó ''The New York Times''.
Tanto el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como el Buró Federal de Investigaciones (FBI) han enviado un boletín secreto a sus agentes para alertarles de las “amenazas potenciales” que pueden surgir.
Las autoridades están preocupadas sobre todo porque Irán ha insinuado que habrá represalias contra Israel si Estados Unidos ataca Siria. Además, señaló el diario, los iraníes también se han mostrado dispuestos a patrocinar ataques terroristas contra objetivos estadounidenses.
También existe el temor a que una acción militar estadounidense en Siria desencadene ataques cibernéticos, ya sea directo a EU o a sus aliados.
El FBI ha aumentado su vigilancia sobre los sirios que residen en Estados Unidos, especialmente sobre aquellos que tienen alguna investigación abierta, y prevé entrevistar a algunos en los próximos días, según ''The New York Times''.
Por su parte, el mandatario ruso, Vladimir Putin, apeló a la condición de Obama como Premio Nobel de la Paz, para pedirle que se piense dos veces un ataque contra Siria.
“Me dirigiría a Obama como Premio Nobel de la Paz: antes de emplear la fuerza en Siria hay que pensar en las futuras víctimas”.
Pero no es probable que el llamamiento de Putin haga mella en Obama, toda vez que Moscú es el principal aliado del presidente sirio Bashar al Assad, y no ha dudado en bloquear en la ONU todos los esfuerzos por orquestar una respuesta internacional a las matanzas que se están produciendo en la guerra civil siria.
En tanto, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) aseguró que el análisis de las muestras tomadas en Siria por los investigadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sobre las armas químicas podría tomar “hasta tres semanas”. “Las pruebas reunidas por el equipo serán ahora analizadas en laboratorio”.
Añadió que los investigadores entregarán luego su informe al secretario general de Naciones Unidas.
Los investigadores llegaron a Holanda en la tarde en un avión proveniente de Líbano, fletado por el Gobierno alemán. Aterrizaron en el aeropuerto de Rotterdam, el más cercano a La Haya, donde la OIAC tiene su sede.
FRASE
"La comunidad internacional no ha dado un solo paso para lograr un diálogo real (en el conflicto de Siria)".
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992.
• ANÁLISIS
La primera guerra de un Nobel de la Paz
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se está tomando su tiempo, más del que aconsejan sus asesores militares, antes de decidir un ataque aéreo contra Siria.
La repugnancia personal a la guerra es sin duda una de las razones que están detrás de las dudas a las que está haciendo frente Obama, galardonado en 2009 con el Premio Nobel de la Paz.
Aunque en su mandato ha demostrado que no le tiembla el pulso a la hora de usar el poderío militar estadounidense, esta vez su decisión de atacar sería diferente. Ahora pide al Congreso su aprobación. Obama sabe que está solo frente al mundo y que, si se desencadena un nuevo conflicto en Medio Oriente como resultado de la agresión contra un país árabe, habrá sido por su iniciativa.
El Premio Nobel le fue concedido cuando empezaba a destacar en la esfera internacional, por “sus extraordinarios esfuerzos” encaminados a reforzar la diplomacia y la cooperación entre los pueblos, y por el “nuevo clima” que el mandatario prometía forjar, en especial con el mundo musulmán. Pero ya en su discurso de aceptación, el presidente estadounidense defendió que el uso de la fuerza es a veces necesario, “una idea que él tenía que dar, pero no precisamente una que el Comité Nobel quería escuchar”, según comentó el diario ''The New York Times''.
Tanto el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) como el Buró Federal de Investigaciones (FBI) han enviado un boletín secreto a sus agentes para alertarles de las “amenazas potenciales” que pueden surgir.
Las autoridades están preocupadas sobre todo porque Irán ha insinuado que habrá represalias contra Israel si Estados Unidos ataca Siria. Además, señaló el diario, los iraníes también se han mostrado dispuestos a patrocinar ataques terroristas contra objetivos estadounidenses.
También existe el temor a que una acción militar estadounidense en Siria desencadene ataques cibernéticos, ya sea directo a EU o a sus aliados.
El FBI ha aumentado su vigilancia sobre los sirios que residen en Estados Unidos, especialmente sobre aquellos que tienen alguna investigación abierta, y prevé entrevistar a algunos en los próximos días, según ''The New York Times''.
Por su parte, el mandatario ruso, Vladimir Putin, apeló a la condición de Obama como Premio Nobel de la Paz, para pedirle que se piense dos veces un ataque contra Siria.
“Me dirigiría a Obama como Premio Nobel de la Paz: antes de emplear la fuerza en Siria hay que pensar en las futuras víctimas”.
Pero no es probable que el llamamiento de Putin haga mella en Obama, toda vez que Moscú es el principal aliado del presidente sirio Bashar al Assad, y no ha dudado en bloquear en la ONU todos los esfuerzos por orquestar una respuesta internacional a las matanzas que se están produciendo en la guerra civil siria.
En tanto, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) aseguró que el análisis de las muestras tomadas en Siria por los investigadores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sobre las armas químicas podría tomar “hasta tres semanas”. “Las pruebas reunidas por el equipo serán ahora analizadas en laboratorio”.
Añadió que los investigadores entregarán luego su informe al secretario general de Naciones Unidas.
Los investigadores llegaron a Holanda en la tarde en un avión proveniente de Líbano, fletado por el Gobierno alemán. Aterrizaron en el aeropuerto de Rotterdam, el más cercano a La Haya, donde la OIAC tiene su sede.
FRASE
"La comunidad internacional no ha dado un solo paso para lograr un diálogo real (en el conflicto de Siria)".
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz 1992.
• ANÁLISIS
La primera guerra de un Nobel de la Paz
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se está tomando su tiempo, más del que aconsejan sus asesores militares, antes de decidir un ataque aéreo contra Siria.
La repugnancia personal a la guerra es sin duda una de las razones que están detrás de las dudas a las que está haciendo frente Obama, galardonado en 2009 con el Premio Nobel de la Paz.
Aunque en su mandato ha demostrado que no le tiembla el pulso a la hora de usar el poderío militar estadounidense, esta vez su decisión de atacar sería diferente. Ahora pide al Congreso su aprobación. Obama sabe que está solo frente al mundo y que, si se desencadena un nuevo conflicto en Medio Oriente como resultado de la agresión contra un país árabe, habrá sido por su iniciativa.
El Premio Nobel le fue concedido cuando empezaba a destacar en la esfera internacional, por “sus extraordinarios esfuerzos” encaminados a reforzar la diplomacia y la cooperación entre los pueblos, y por el “nuevo clima” que el mandatario prometía forjar, en especial con el mundo musulmán. Pero ya en su discurso de aceptación, el presidente estadounidense defendió que el uso de la fuerza es a veces necesario, “una idea que él tenía que dar, pero no precisamente una que el Comité Nobel quería escuchar”, según comentó el diario ''The New York Times''.