Internacional
Duras críticas a la mayor redada en Estados Unidos
Grupos pro inmigrantes exigieron a la clase política estadounidense encontrar soluciones verdaderas a la inmigración ilegal
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- La mayor redada de la historia de Estados Unidos llevada a cabo mayormente contra latinoamericanos y cuya cifra de casi 600 podría aumentar, fue rechazada por grupos pro inmigrantes que la ven como una “ola de terror” contra los extranjeros y exigen una moratoria.
La Coalición pro Derechos de Refugiados e Inmigrantes condenó las redadas y deportaciones y exigió a la clase política estadounidense encontrar soluciones verdaderas a la inmigración ilegal.
La redada del pasado lunes en Laurel (Misisipi) afectó a Howard Industries, una fabricante de transmisores que emplea a más de cuatro mil trabajadores.
Ocho de los 595 detenidos, que cuentan con defensores públicos (abogados de oficio) comparecerán en una audiencia preliminar ante un juez federal bajo cargos criminales por el uso de documentos falsos.
Cerca de un centenar de los detenidos fueron puestos en libertad por razones humanitarias, incluyendo mujeres con hijos pequeños que ahora portan dispositivos electrónicos para vigilar sus pasos.
Los detenidos incluyen a inmigrantes de Brasil, El Salvador, Alemania, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Perú.
Ricardo Alday, portavoz de la embajada de México en Washington dijo que entre ellos figuran cerca de 400 mexicanos y que las autoridades consulares entrevistan desde el martes a los trasladados a Jena.
La Coalición pro Derechos de Refugiados e Inmigrantes condenó las redadas y deportaciones y exigió a la clase política estadounidense encontrar soluciones verdaderas a la inmigración ilegal.
La redada del pasado lunes en Laurel (Misisipi) afectó a Howard Industries, una fabricante de transmisores que emplea a más de cuatro mil trabajadores.
Ocho de los 595 detenidos, que cuentan con defensores públicos (abogados de oficio) comparecerán en una audiencia preliminar ante un juez federal bajo cargos criminales por el uso de documentos falsos.
Cerca de un centenar de los detenidos fueron puestos en libertad por razones humanitarias, incluyendo mujeres con hijos pequeños que ahora portan dispositivos electrónicos para vigilar sus pasos.
Los detenidos incluyen a inmigrantes de Brasil, El Salvador, Alemania, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Perú.
Ricardo Alday, portavoz de la embajada de México en Washington dijo que entre ellos figuran cerca de 400 mexicanos y que las autoridades consulares entrevistan desde el martes a los trasladados a Jena.