Internacional
Dilma Rousseff, candidata del PT a la presidencia de Brasil
Sus críticos reclaman el hecho de que nunca ha disputado un cargo de elección popular en Brasil
BRASILIA, BRASIL.- La jefa del Gabinete brasileño, Dilma Rousseff, fue nombrada candidata del Partido de los Trabajadores (PT) a la presidencia para las elecciones de octubre, con la promesa de continuar la política social y económica del gobernante Luiz Inácio Lula da Silva.
Rousseff ha sido la mano derecha de Lula en su segundo mandato, iniciado en 2007, y sus críticos reclaman el hecho de que nunca ha disputado un cargo de elección popular en Brasil. Actualmente se desempeña como secretaria general del gobierno.
“Quiero decir a los partidos políticos, a cada persona que cree que es necesario seguir transformando Brasil, que no existe una mujer más preparada para gobernar Brasil que nuestra querida compañera Dilma Rousseff”, declaró Lula ante unos cinco mil militantes del PT, quienes poco después aprobaron la candidatura por aclamación.
“El pueblo decidió, ahora será Dilma presidenta de Brasil”, corearon los militantes del partido de izquierda durante el congreso conmemorativo de los 30 años de su fundación.
En su discurso, Rousseff anticipó que pretende darle seguimiento “a lo que ha sido la marca del gobierno de Lula: su preocupación social”.
Aseguró que dará continuidad a los programas de distribución de ingresos y vivienda y los reforzará con iniciativas nuevas para asegurar la universalización del saneamiento básico en las ciudades brasileñas, al tiempo que invertirá en todos los niveles de la educación.
En materia internacional, anticipó que mantendrá el foco en la integración con los países latinoamericanos, el acercamiento a África y la búsqueda de una salida al conflicto de Medio Oriente.
PERFIL
Una mujer “brava”
Dilma Rousseff
La economista y ex guerrillera es dueña de un temperamento fuerte y enorme capacidad de trabajo, es la candidata oficialista para suceder al carismático Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre.
Nacida en diciembre de 1947, Rousseff es la persona más influyente en el aparato gobernante después del propio presidente.
Después de ciertas dudas iniciales ya que la ministra ingresó al partido recién en 1986, seis años después de fundado.
Dueña de un temperamento definido como “explosivo” por diversos interlocutores, Rousseff ya fue acusada de humillar ministros y auxiliares en reuniones y lugares públicos. El vicepresidente José Alencar, uno de sus más firmes defensores, la definió como “brava”.
La dama de hierro de la política brasileña es madre de una hija, Paula, y se interesa por estudios de historia y mitología griega. Disfruta de escuchar ópera y es una buena conocedora de la música popular brasileña, en particular de las cantantes.
Rousseff ha sido la mano derecha de Lula en su segundo mandato, iniciado en 2007, y sus críticos reclaman el hecho de que nunca ha disputado un cargo de elección popular en Brasil. Actualmente se desempeña como secretaria general del gobierno.
“Quiero decir a los partidos políticos, a cada persona que cree que es necesario seguir transformando Brasil, que no existe una mujer más preparada para gobernar Brasil que nuestra querida compañera Dilma Rousseff”, declaró Lula ante unos cinco mil militantes del PT, quienes poco después aprobaron la candidatura por aclamación.
“El pueblo decidió, ahora será Dilma presidenta de Brasil”, corearon los militantes del partido de izquierda durante el congreso conmemorativo de los 30 años de su fundación.
En su discurso, Rousseff anticipó que pretende darle seguimiento “a lo que ha sido la marca del gobierno de Lula: su preocupación social”.
Aseguró que dará continuidad a los programas de distribución de ingresos y vivienda y los reforzará con iniciativas nuevas para asegurar la universalización del saneamiento básico en las ciudades brasileñas, al tiempo que invertirá en todos los niveles de la educación.
En materia internacional, anticipó que mantendrá el foco en la integración con los países latinoamericanos, el acercamiento a África y la búsqueda de una salida al conflicto de Medio Oriente.
PERFIL
Una mujer “brava”
Dilma Rousseff
La economista y ex guerrillera es dueña de un temperamento fuerte y enorme capacidad de trabajo, es la candidata oficialista para suceder al carismático Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre.
Nacida en diciembre de 1947, Rousseff es la persona más influyente en el aparato gobernante después del propio presidente.
Después de ciertas dudas iniciales ya que la ministra ingresó al partido recién en 1986, seis años después de fundado.
Dueña de un temperamento definido como “explosivo” por diversos interlocutores, Rousseff ya fue acusada de humillar ministros y auxiliares en reuniones y lugares públicos. El vicepresidente José Alencar, uno de sus más firmes defensores, la definió como “brava”.
La dama de hierro de la política brasileña es madre de una hija, Paula, y se interesa por estudios de historia y mitología griega. Disfruta de escuchar ópera y es una buena conocedora de la música popular brasileña, en particular de las cantantes.