Internacional
Cuba pone fin a liberaciones de disidentes
Son liberados José Daniel Ferrer y Félix Navarro después de nueve meses de diálogo
LA HABANA, CUBA (24/MAR/2011).- El Gobierno de Cuba puso fin al proceso de excarcelación de todos los opositores del Grupo de los 75 iniciado en julio pasado, al liberar a los dos últimos miembros de ese colectivo y sellar su pacto con la Iglesia Católica cubana y España.
La esperada liberación de José Daniel Ferrer y Félix Navarro, ambos condenados a 25 años durante la oleada represiva de la “Primavera Negra” de 2003, cerró la excarcelación a cuentagotas iniciado hace casi nueve meses con un histórico diálogo con ,la mediación del Gobierno español y la Iglesia Católica abierto por el Gobierno de Raúl Castro en julio de 2010.
Con los 40 disidentes, suman 114 los presos enviados a España, según la Iglesia, en lo que es el mayor proceso de excarcelación desde que en 1998, tras la visita del Papa Juan Pablo II, el Gobierno indultó a unos 300 prisioneros, de ellos un centenar políticos.
Casi nueve meses después del compromiso, el proceso ha terminado con 40 de esos disidentes en el exilio, la mayoría en España, mientras que 12 permanecen en la isla con “licencia extra penal”.
Las excarcelaciones de estos últimos fueron las más demoradas por el Gobierno, después de que esos opositores se negaran a aceptar la condición de trasladarse a España para salir de prisión.
“No estamos libres, nuestra condena arbitraria sigue en pie”, afirmó Ferrer, a propósito de la “licencia extra penal”, tras ser liberado en la provincia de Santiago de Cuba.
Ferrer, quien es miembro del opositor Movimiento Cristiano Liberación, también resaltó que si bien el Gobierno se vio “obligado” a liberar a los 75, en la isla aún no hay cambios políticos y la oposición pacífica debe mantenerse unida y “seguir luchando”.
Por su parte, Félix Navarro dijo desde su casa en Matanzas, que tiene “gran optimismo por el futuro” de Cuba.
“Vamos a continuar por el mismo sendero, quizás con mayor madurez política y otras misiones”, sentenció Navarro, de 57 años.
El portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez, subrayó que con estas dos últimas liberaciones ya no existe ningún preso de conciencia adoptado por Amnistía Internacional (AI) en las cárceles cubanas.
Sin embargo, Sánchez considera que sí quedan 19 prisioneros de conciencia en sus casas y “bajo condena”, que permanecen en el país y fueron excarcelados con “licencia extra penal”.
TELÓN DE FONDO
Concluye arresto de implicados en la “primavera negra”
El arresto de 75 opositores en marzo de 2003, los dos últimos de los cuales fueron excarcelados ayer, fue la mayor y última redada lanzada contra la disidencia por el entonces Gobierno de Fidel Castro, en un hecho conocido como la “primavera negra”.
Los 75 opositores —de ellos sólo una mujer, Martha Beatriz Roque— fueron detenidos en toda la isla del 18 al 20 de marzo, y un mes después condenados a penas de seis a 28 años, acusados de “servir a una potencia extranjera” para desestabilizar a la Revolución socialista.
Más de una veintena fueron liberados por motivos de salud en años siguientes, algunos de los cuales como el poeta Raúl Rivero emigraron a España y otros como el economista Óscar Espinosa y Roque se quedaron en la isla.
Un inédito diálogo del cardenal Jaime Ortega, líder de la Iglesia Católica cubana, y el presidente Raúl Castro, en mayo de 2010 —con apoyo de Madrid—, dio inicio en julio a la excarcelación de 52 de los 75 que quedaban presos, luego de que en junio, como preámbulo, fue liberado uno que estaba parapléjico.
El caso del “Grupo de los 75”, considerados “presos de conciencia” por Amnistía Internacional, y el fusilamiento de tres hombres que secuestraron con violencia una lancha con la intención de emigrar a Estados Unidos en abril de 2003, provocó una condena internacional y abrió una época de tensiones entre Cuba y la Unión Europea (UE).
El líder Fidel Castro —relevado por su hermano Raúl al enfermar en 2006— alegó responder al aumento de la “actividad subversiva” financiada por Washington.
La UE canceló visitas oficiales, la colaboración cultural e invitó a sus embajadas a opositores; Cuba rechazó cualquier ayuda del bloque, y funcionarios y personalidades simpatizantes no acudían a las sedes europeas.
España, que impulsó en 1996 bajo Gobierno conservador la Posición Común para condicionar la cooperación con Cuba a avances en democracia y derechos humanos, comenzó en 2005, en administración socialista, a buscar el levantamiento de las sanciones y el diálogo con las autoridades de la isla.
Madrid logró la eliminación temporal de las medidas en 2006 y definitiva en 2008, tras lo que el ex canciller español Miguel Ángel Moratinos y La Habana apuntaron a la Posición Común, que Cuba estima “injerencista” y “obstáculo” para normalizar los nexos con la UE.
Pero la muerte en febrero de 2010 del preso político Orlando Zapata tras una huelga de hambre de 85 días, renovó las críticas de los 27.
Aunque la UE aplaude la liberación de los 52 —40 emigraron a España y 12 quedaron en Cuba— y las reformas económicas de Raúl Castro, mantiene la Posición Común, al exigir más avances en derechos humanos.
La esperada liberación de José Daniel Ferrer y Félix Navarro, ambos condenados a 25 años durante la oleada represiva de la “Primavera Negra” de 2003, cerró la excarcelación a cuentagotas iniciado hace casi nueve meses con un histórico diálogo con ,la mediación del Gobierno español y la Iglesia Católica abierto por el Gobierno de Raúl Castro en julio de 2010.
Con los 40 disidentes, suman 114 los presos enviados a España, según la Iglesia, en lo que es el mayor proceso de excarcelación desde que en 1998, tras la visita del Papa Juan Pablo II, el Gobierno indultó a unos 300 prisioneros, de ellos un centenar políticos.
Casi nueve meses después del compromiso, el proceso ha terminado con 40 de esos disidentes en el exilio, la mayoría en España, mientras que 12 permanecen en la isla con “licencia extra penal”.
Las excarcelaciones de estos últimos fueron las más demoradas por el Gobierno, después de que esos opositores se negaran a aceptar la condición de trasladarse a España para salir de prisión.
“No estamos libres, nuestra condena arbitraria sigue en pie”, afirmó Ferrer, a propósito de la “licencia extra penal”, tras ser liberado en la provincia de Santiago de Cuba.
Ferrer, quien es miembro del opositor Movimiento Cristiano Liberación, también resaltó que si bien el Gobierno se vio “obligado” a liberar a los 75, en la isla aún no hay cambios políticos y la oposición pacífica debe mantenerse unida y “seguir luchando”.
Por su parte, Félix Navarro dijo desde su casa en Matanzas, que tiene “gran optimismo por el futuro” de Cuba.
“Vamos a continuar por el mismo sendero, quizás con mayor madurez política y otras misiones”, sentenció Navarro, de 57 años.
El portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez, subrayó que con estas dos últimas liberaciones ya no existe ningún preso de conciencia adoptado por Amnistía Internacional (AI) en las cárceles cubanas.
Sin embargo, Sánchez considera que sí quedan 19 prisioneros de conciencia en sus casas y “bajo condena”, que permanecen en el país y fueron excarcelados con “licencia extra penal”.
TELÓN DE FONDO
Concluye arresto de implicados en la “primavera negra”
El arresto de 75 opositores en marzo de 2003, los dos últimos de los cuales fueron excarcelados ayer, fue la mayor y última redada lanzada contra la disidencia por el entonces Gobierno de Fidel Castro, en un hecho conocido como la “primavera negra”.
Los 75 opositores —de ellos sólo una mujer, Martha Beatriz Roque— fueron detenidos en toda la isla del 18 al 20 de marzo, y un mes después condenados a penas de seis a 28 años, acusados de “servir a una potencia extranjera” para desestabilizar a la Revolución socialista.
Más de una veintena fueron liberados por motivos de salud en años siguientes, algunos de los cuales como el poeta Raúl Rivero emigraron a España y otros como el economista Óscar Espinosa y Roque se quedaron en la isla.
Un inédito diálogo del cardenal Jaime Ortega, líder de la Iglesia Católica cubana, y el presidente Raúl Castro, en mayo de 2010 —con apoyo de Madrid—, dio inicio en julio a la excarcelación de 52 de los 75 que quedaban presos, luego de que en junio, como preámbulo, fue liberado uno que estaba parapléjico.
El caso del “Grupo de los 75”, considerados “presos de conciencia” por Amnistía Internacional, y el fusilamiento de tres hombres que secuestraron con violencia una lancha con la intención de emigrar a Estados Unidos en abril de 2003, provocó una condena internacional y abrió una época de tensiones entre Cuba y la Unión Europea (UE).
El líder Fidel Castro —relevado por su hermano Raúl al enfermar en 2006— alegó responder al aumento de la “actividad subversiva” financiada por Washington.
La UE canceló visitas oficiales, la colaboración cultural e invitó a sus embajadas a opositores; Cuba rechazó cualquier ayuda del bloque, y funcionarios y personalidades simpatizantes no acudían a las sedes europeas.
España, que impulsó en 1996 bajo Gobierno conservador la Posición Común para condicionar la cooperación con Cuba a avances en democracia y derechos humanos, comenzó en 2005, en administración socialista, a buscar el levantamiento de las sanciones y el diálogo con las autoridades de la isla.
Madrid logró la eliminación temporal de las medidas en 2006 y definitiva en 2008, tras lo que el ex canciller español Miguel Ángel Moratinos y La Habana apuntaron a la Posición Común, que Cuba estima “injerencista” y “obstáculo” para normalizar los nexos con la UE.
Pero la muerte en febrero de 2010 del preso político Orlando Zapata tras una huelga de hambre de 85 días, renovó las críticas de los 27.
Aunque la UE aplaude la liberación de los 52 —40 emigraron a España y 12 quedaron en Cuba— y las reformas económicas de Raúl Castro, mantiene la Posición Común, al exigir más avances en derechos humanos.