Internacional
Benedicto XVI pide dar garantías a desplazados
Ante 20 mil fieles, el Papa exige a las autoridades condiciones dignas para aquellos que abandonan su patria por seguridad
CIUDAD DEL VATICANO (20/JUN/2011).- El Papa Benedicto XVI pidió a las autoridades civiles y a todas las personas garantizar condiciones de vida dignas para los refugiados, durante el rezo del Angelus en el Estadio Serravalle de la República de San Marino.
“Deseo recordar que mañana (hoy) se celebrará la Jornada Mundial del Refugiado. En tal circunstancia, este año se festeja el sexagésimo aniversario de la adopción de la Convención internacional que tutela a cuantos son perseguidos y obligados a escapar de sus países”.
El Papa cumplió una visita de unas horas a San Marino, un mini-Estado enclavado en el Norte de Italia, donde presidió una misa en el complejo de Serravalle ante unos 20 mil fieles.
Además de referirse a los refugiados, el jefe de la Iglesia católica señaló que ayer en Dax, Francia, fue proclamada como beata Marguerite Rutan, religiosa de la congregación de las Hijas de la Caridad.
Recordó que, en la segunda mitad del siglo XVII, esa monja trabajó con gran empeño en el Hospital de Dax, pero durante las trágicas persecuciones que siguieron a la Revolución Francesa fue condenada a muerte por su fe católica y la fidelidad a la Iglesia.
El Papa también advirtió que, en la actualidad, la institución de la familia es puesta constantemente en discusión, casi como un intento de desconocer su irrenunciable valor.
En un mensaje dirigido a gobernantes, políticos y diplomáticos de la República de San Marino, el pontífice pidió el debido reconocimiento y un apoyo efectivo a la familia.
Aseguró que las consecuencias de los ataques contra la célula básica de la sociedad las sufren los grupos sociales más débiles, especialmente las jóvenes generaciones, más vulnerables y por eso más fácilmente expuestas a la desorientación.
“Algunas veces las realidades educativas se afanan en dar a los jóvenes respuestas adecuadas y, viniendo a menos el apoyo familiar, a menudo ellos se ven obstaculizados a una normal inserción en el tejido social”.
FRASE
"Invito a las autoridades civiles y a toda persona de buena voluntad a garantizar acogida y condiciones de vida dignas a los refugiados "
Benedicto XVI,
jefe de la Iglesia Católica.
“Deseo recordar que mañana (hoy) se celebrará la Jornada Mundial del Refugiado. En tal circunstancia, este año se festeja el sexagésimo aniversario de la adopción de la Convención internacional que tutela a cuantos son perseguidos y obligados a escapar de sus países”.
El Papa cumplió una visita de unas horas a San Marino, un mini-Estado enclavado en el Norte de Italia, donde presidió una misa en el complejo de Serravalle ante unos 20 mil fieles.
Además de referirse a los refugiados, el jefe de la Iglesia católica señaló que ayer en Dax, Francia, fue proclamada como beata Marguerite Rutan, religiosa de la congregación de las Hijas de la Caridad.
Recordó que, en la segunda mitad del siglo XVII, esa monja trabajó con gran empeño en el Hospital de Dax, pero durante las trágicas persecuciones que siguieron a la Revolución Francesa fue condenada a muerte por su fe católica y la fidelidad a la Iglesia.
El Papa también advirtió que, en la actualidad, la institución de la familia es puesta constantemente en discusión, casi como un intento de desconocer su irrenunciable valor.
En un mensaje dirigido a gobernantes, políticos y diplomáticos de la República de San Marino, el pontífice pidió el debido reconocimiento y un apoyo efectivo a la familia.
Aseguró que las consecuencias de los ataques contra la célula básica de la sociedad las sufren los grupos sociales más débiles, especialmente las jóvenes generaciones, más vulnerables y por eso más fácilmente expuestas a la desorientación.
“Algunas veces las realidades educativas se afanan en dar a los jóvenes respuestas adecuadas y, viniendo a menos el apoyo familiar, a menudo ellos se ven obstaculizados a una normal inserción en el tejido social”.
FRASE
"Invito a las autoridades civiles y a toda persona de buena voluntad a garantizar acogida y condiciones de vida dignas a los refugiados "
Benedicto XVI,
jefe de la Iglesia Católica.