Internacional
Al menos 65 muertos en atentados en Iraq
Reportan más de 650 muertes en lo que va de octubre
BAGDAD, IRAQ (27/OCT/2013).- Al menos 65 personas murieron este domingo en
Iraq, donde tuvieron lugar una serie de atentados, elevando el balance de muertos en el país a más de 650 en un mes de octubre particularmente sangriento.
En Bagdad y su periferia, por lo menos 41 personas murieron y 110 resultaron heridas en zonas mayoritariamente chiitas al estallar nueve coches bomba, según fuentes médicas y de los servicios de seguridad.
El atentado más sangriento en la capital se produjo en una zona comercial del norte de Bagdad, en el barrio de Shaab, donde al menos ocho personas murieron y 18 resultaron heridas al estallar dos coches bomba.
Las otras siete explosiones se produjeron en los barrios de Bayaa, Baladiyat, Mashtal, Hurriyah y Dura, en la capital iraquí. También hubo ataques en Saba al Bur y Nahrawan, cerca de Bagdad.
La explosión ocurrida en Mashtal tuvo como blanco una estación de autobuses, mientras que las de Bayaa, Dura y Saba al Bur apuntaron contra zonas comerciales.
Para limitar el riesgo de atentados con coche bomba, las autoridades iraquíes impusieron el mes pasado en Bagdad un sistema por el que los residentes sólo pueden conducir su vehículo un día de cada dos, con el que no han logrado limitar la espiral de violencia.
Al sur de la capital, disparos de mortero cayeron en una zona chiita matando al menos a tres personas e hiriendo a otras ocho.
También este domingo, 14 personas, civiles y militares, murieron cuando otro coche bomba estalló frente a un banco de Mosul, en el momento en que unos soldados iraquíes hacían cola para cobrar sus sueldos, según un responsable militar y un médico del hospital de esta ciudad.
En esa misma ciudad, un coche bomba estalló cerca de un retén militar, matando a una mujer e hiriendo a ocho personas más, según fuentes oficiales. Hombres armados mataron a dos soldados que no vestían de uniforme en ese momento y a un civil en dos ataques separados también en Mosul.
Más de 650 muertos en octubre
Más al sur, hombres armados mataron a dos civiles chiitas en la región de Muqdadiyah, cerca de la ciudad de Baquba, al nordeste de Bagdad.
En la misma región, un jefe tribal murió por la explosión de una bomba lapa adosada a su vehículo.
La violencia en Iraq ha vuelto a niveles que no se veían desde 2008 y hace temer que el país se hunda de nuevo en la violencia entre sunitas y chiitas de los años 2006 y 2007, cuando murieron decenas de miles de personas.
En lo que va de mes de octubre han muerto ya más de 650 personas. Desde el 1 de enero ha habido más de cinco mil 300 muertos, según un balance basado en fuentes médicas y de seguridad.
El recrudecimiento de la violencia se produce en medio del descontento creciente de la minoría sunita, en el poder en la época de Sadam Husein, contra el actual gobierno dominado por los chiitas, al que acusa de haber ordenado arrestos arbitrarios.
El nivel de violencia se incrementó sensiblemente cuando las fuerzas de seguridad intervinieron a fines de abril contra una manifestación de sunitas, que desde cuatro meses antes protestaban contra el gobierno.
La intervención produjo enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad, con un saldo de más de 200 muertos en unos pocos días.
Desde entonces, las autoridades han hecho algunas concesiones para calmar las protestas y a los sunitas en general, como liberar prisioneros y aumentar los salarios de las milicias que combaten a Al Qaeda.
Sin embargo, numerosos sunitas siguen acusando al primer ministro chiita, Nuri al Maliki, de acaparar el poder y de estar marginándolos. Al mismo tiempo, la corrupción sigue siendo generalizada y persisten problemas básicos como un suministro ineficiente de agua y electricidad.
La ONU y numerosos diplomáticos han pedido al jefe del gobierno que adopte reformas para evitar que los sunitas se vean tentados de unirse a grupos extremistas.
Según un reciente estudio publicado por investigadores estadounidenses, canadienses e iraquíes, cerca de 500 mil personas han muerto de forma violenta desde que Estados Unidos invadió el país en 2003.
En Bagdad y su periferia, por lo menos 41 personas murieron y 110 resultaron heridas en zonas mayoritariamente chiitas al estallar nueve coches bomba, según fuentes médicas y de los servicios de seguridad.
El atentado más sangriento en la capital se produjo en una zona comercial del norte de Bagdad, en el barrio de Shaab, donde al menos ocho personas murieron y 18 resultaron heridas al estallar dos coches bomba.
Las otras siete explosiones se produjeron en los barrios de Bayaa, Baladiyat, Mashtal, Hurriyah y Dura, en la capital iraquí. También hubo ataques en Saba al Bur y Nahrawan, cerca de Bagdad.
La explosión ocurrida en Mashtal tuvo como blanco una estación de autobuses, mientras que las de Bayaa, Dura y Saba al Bur apuntaron contra zonas comerciales.
Para limitar el riesgo de atentados con coche bomba, las autoridades iraquíes impusieron el mes pasado en Bagdad un sistema por el que los residentes sólo pueden conducir su vehículo un día de cada dos, con el que no han logrado limitar la espiral de violencia.
Al sur de la capital, disparos de mortero cayeron en una zona chiita matando al menos a tres personas e hiriendo a otras ocho.
También este domingo, 14 personas, civiles y militares, murieron cuando otro coche bomba estalló frente a un banco de Mosul, en el momento en que unos soldados iraquíes hacían cola para cobrar sus sueldos, según un responsable militar y un médico del hospital de esta ciudad.
En esa misma ciudad, un coche bomba estalló cerca de un retén militar, matando a una mujer e hiriendo a ocho personas más, según fuentes oficiales. Hombres armados mataron a dos soldados que no vestían de uniforme en ese momento y a un civil en dos ataques separados también en Mosul.
Más de 650 muertos en octubre
Más al sur, hombres armados mataron a dos civiles chiitas en la región de Muqdadiyah, cerca de la ciudad de Baquba, al nordeste de Bagdad.
En la misma región, un jefe tribal murió por la explosión de una bomba lapa adosada a su vehículo.
La violencia en Iraq ha vuelto a niveles que no se veían desde 2008 y hace temer que el país se hunda de nuevo en la violencia entre sunitas y chiitas de los años 2006 y 2007, cuando murieron decenas de miles de personas.
En lo que va de mes de octubre han muerto ya más de 650 personas. Desde el 1 de enero ha habido más de cinco mil 300 muertos, según un balance basado en fuentes médicas y de seguridad.
El recrudecimiento de la violencia se produce en medio del descontento creciente de la minoría sunita, en el poder en la época de Sadam Husein, contra el actual gobierno dominado por los chiitas, al que acusa de haber ordenado arrestos arbitrarios.
El nivel de violencia se incrementó sensiblemente cuando las fuerzas de seguridad intervinieron a fines de abril contra una manifestación de sunitas, que desde cuatro meses antes protestaban contra el gobierno.
La intervención produjo enfrentamientos entre manifestantes y agentes de seguridad, con un saldo de más de 200 muertos en unos pocos días.
Desde entonces, las autoridades han hecho algunas concesiones para calmar las protestas y a los sunitas en general, como liberar prisioneros y aumentar los salarios de las milicias que combaten a Al Qaeda.
Sin embargo, numerosos sunitas siguen acusando al primer ministro chiita, Nuri al Maliki, de acaparar el poder y de estar marginándolos. Al mismo tiempo, la corrupción sigue siendo generalizada y persisten problemas básicos como un suministro ineficiente de agua y electricidad.
La ONU y numerosos diplomáticos han pedido al jefe del gobierno que adopte reformas para evitar que los sunitas se vean tentados de unirse a grupos extremistas.
Según un reciente estudio publicado por investigadores estadounidenses, canadienses e iraquíes, cerca de 500 mil personas han muerto de forma violenta desde que Estados Unidos invadió el país en 2003.