Entretenimiento

Victoria Ruffo vivirá “encadenada por la amargura”

Victoria ha encontrado un nicho positivo entre los personajes que hicieron historia en las telenovelas de la década de los años ochente como La madrastra, refrito de la telenovela Vivir un poco, protagonizado por Angélica Aragón

Historias de familia

Otra vez de buena, de mamá y en un remake. O como ella misma les dice: “un refrito”. La actriz Victoria Ruffo ocupó la mañana del jueves para transformarse en Macarena Espinoza de los Monteros, personaje que interpretará en la nueva versión de Cadenas de amargura que comenzará grabaciones el lunes.
Para la actriz, quien a lo largo de su carrera la han acompañado personajes positivos, el interpretar a “la buena de la historia” no es cosa fácil “se necesita llorar bonito (risas). Y haber llorado en la vida real. Aunque la gente dice que aparento ser muy buena, mi marido dice que yo fácilmente podría ser una excelente villana”.
La actriz está lista, completa su sesión de maquillaje y mientras se encienden las luces del estudio comenta lo que ha significado para ella la política y el aprendizaje que ha adquirido como primera dama del Estado de Hidalgo.

El hecho de desempeñar un cargo público (presidenta del DIF en Hidalgo) en el que tu responsabilidad es ayudar a las familias ¿ha cambiado tu forma de asumir tu trabajo en las telenovelas?
“Por supuesto. Sobre todo me ha enseñado la impotencia de no poder hacer algo que mejore su vida, o mejor dicho, de que es muy poco lo que puedes hacer para ayudarles. Ha sido un aprendizaje duro”.

¿Te ha hecho reflexionar sobre la función de las telenovelas? Se dice que en ellas reside la educación sentimental de los mexicanos
“No. Yo siempre he creído que las telenovelas tienen una función: entretener. Su papel es que la gente se olvide de los problemas por un momento”.

¿En “Cadenas de amargura” ves un reflejo de la sociedad conservadora de nuestro país?
“No. Siento que en el mundo de las telenovelas existen temas históricos, didácticos, de nostalgia y hay otras que son como un cuento de hadas, es decir, que tú te lo crees o no te lo crees. Pienso que Cadenas de amargura es un cuento, una historia; no creo que tenga un mensaje como tal”.

¿Viste la primera versión de la telenovela con Delia Casanova en el papel que ahora interpretarás?
“Yo la vi y me gustó. Además, curiosamente casi siempre me toca actuar en refritos, bueno, ahora le dicen remakes. Todas esas telenovelas las vi cuando era chavita... y ya no tan chavita”.

¿Cuál es el reto de hacer puros refritos?
“Provocar que tengan el mismo o más éxito”.

Además de buena, “Carlota” es madre...
“Por eso no creo que me cueste trabajo porque el sentimiento de madre lo he arrastrado en casi todas las novelas. Obviamente es un personaje nuevo, con otra sensibilidad pero todos mis personajes llevan mi experiencia de la vida”.

Pero es una madre que no puede decirlo.
“Ahí está la novedad, pero confío mucho en la dirección de Karina Duprez, quien fue mi maestra en el Instituto Andrés Soler”.

Temas

Sigue navegando