Entretenimiento
Sigue Arturo de Córdova vigente por su extenso legado fílmico
Recordado por su actuación en 'Feliz año, amor mío' y 'Dios se lo pague', entre otras
CIUDAD DE MÉXICO (02/NOV/2011).- A 38 años de su muerte, el actor Arturo de Córdova, uno de los iconos de la Epoca de Oro del cine mexicano, por filmes como "Feliz año, amor mío" y "Dios se lo pague", sigue vigente en el gusto del público por la retransmisión de sus filmes en televisión y porque éstos figuran en festivales de cine.
En el noveno Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) se realizó un ciclo de películas mexicanas basadas en obras literarias francesas, en el cual se exhibió "El conde de Montecristo", película que el primer actor protagonizó.
Arturo García Rodríguez, su nombre real, nació el 7 de mayo de 1908 en Mérida, Yucatán. Estudió de los 11 a los 20 años con los padres jesuitas en Argentina, de regreso a su ciudad natal, trabajó como locutor de radio, actividad que continuó en la capital mexicana en la radiodifusora XEW.
En 1934 se inició en el cine, en Hollywood, con la película "¿Por quién doblan las campanas?", tras lo cual figuró durante muchos años como galán no sólo en la Meca del Cine, sino también en México, Argentina y España.
Destacó en películas como "Aves sin rumbo" (1937), "Mientras México duerme" (1938), "La bestia negra" (1939), "Su última aventura" (1946), "La diosa arrodillada" (1947), "El hombre sin rostro" (1950), "El valor de vivir" (1954) y "Canasta de cuentos mexicanos" (1956).
Así como en "La ausente" (1951), "La entrega" (1954), "Un extraño en la escalera" (1955), "La herida luminosa" (1956), "La ciudad de los niños" (1957), "A media luz los tres" (1958), "Miércoles de Ceniza" (1958), "Mi esposa me comprende" (1959) y "La cigueña dijo sí" (1960).
De las películas rodadas en Argentina sobresalen: "Pasaporte a Río", "Que Dios se lo pague" y "El Conde de Montecristo".
En 1969 la ciudad de Mérida le rindió un homenaje y en 1971 recibió la medalla Virginia Fábregas, por parte de la Asociación Nacional de Actores (ANDA).
La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó tres premios Ariel, bajo la categoría de Mejor Actuación Masculina, por su trabajo en las películas "En la palma de tu mano" (1952), "Las tres perfectas casadas" (1954) y "Feliz año, amor mío" (1958).
Entre las características físicas más destacadas de Arturo de Córdova se pueden mencionar su varonil presencia, su sonora voz y los matices con que entonaba las frases, lo que le imprimió un sello personal a sus locuciones.
El artista mexicano murió el 3 de noviembre de 1973 en los brazos de su amada, la también primera actriz Marga López, como si se tratara de la escena de una película de la que ambos se sabían intérpretes, pero ahora en la vida real.
En 2007 fue evocado con la obra "El esqueleto de la señora Morales", cuyo filme homónimo protagonizado por el actor junto con Amparo Rivelles en 1959, es catalogado por los críticos como una de las 10 mejores películas de la cinematografía mexicana.
Así, Arturo de Córdova fue ganador de tres premios Ariel a Mejor Actuación Masculina por la película "En la palma de tu mano", "Las tres perfectas casadas" y "Feliz año, amor mío".
En el noveno Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) se realizó un ciclo de películas mexicanas basadas en obras literarias francesas, en el cual se exhibió "El conde de Montecristo", película que el primer actor protagonizó.
Arturo García Rodríguez, su nombre real, nació el 7 de mayo de 1908 en Mérida, Yucatán. Estudió de los 11 a los 20 años con los padres jesuitas en Argentina, de regreso a su ciudad natal, trabajó como locutor de radio, actividad que continuó en la capital mexicana en la radiodifusora XEW.
En 1934 se inició en el cine, en Hollywood, con la película "¿Por quién doblan las campanas?", tras lo cual figuró durante muchos años como galán no sólo en la Meca del Cine, sino también en México, Argentina y España.
Destacó en películas como "Aves sin rumbo" (1937), "Mientras México duerme" (1938), "La bestia negra" (1939), "Su última aventura" (1946), "La diosa arrodillada" (1947), "El hombre sin rostro" (1950), "El valor de vivir" (1954) y "Canasta de cuentos mexicanos" (1956).
Así como en "La ausente" (1951), "La entrega" (1954), "Un extraño en la escalera" (1955), "La herida luminosa" (1956), "La ciudad de los niños" (1957), "A media luz los tres" (1958), "Miércoles de Ceniza" (1958), "Mi esposa me comprende" (1959) y "La cigueña dijo sí" (1960).
De las películas rodadas en Argentina sobresalen: "Pasaporte a Río", "Que Dios se lo pague" y "El Conde de Montecristo".
En 1969 la ciudad de Mérida le rindió un homenaje y en 1971 recibió la medalla Virginia Fábregas, por parte de la Asociación Nacional de Actores (ANDA).
La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas le otorgó tres premios Ariel, bajo la categoría de Mejor Actuación Masculina, por su trabajo en las películas "En la palma de tu mano" (1952), "Las tres perfectas casadas" (1954) y "Feliz año, amor mío" (1958).
Entre las características físicas más destacadas de Arturo de Córdova se pueden mencionar su varonil presencia, su sonora voz y los matices con que entonaba las frases, lo que le imprimió un sello personal a sus locuciones.
El artista mexicano murió el 3 de noviembre de 1973 en los brazos de su amada, la también primera actriz Marga López, como si se tratara de la escena de una película de la que ambos se sabían intérpretes, pero ahora en la vida real.
En 2007 fue evocado con la obra "El esqueleto de la señora Morales", cuyo filme homónimo protagonizado por el actor junto con Amparo Rivelles en 1959, es catalogado por los críticos como una de las 10 mejores películas de la cinematografía mexicana.
Así, Arturo de Córdova fue ganador de tres premios Ariel a Mejor Actuación Masculina por la película "En la palma de tu mano", "Las tres perfectas casadas" y "Feliz año, amor mío".