Entretenimiento
Recuerdan en Francia al director de ''La isla del Tesoro''
Nicolas Sarkozy, y el director del Festival de Cannes, Gilles Jacob, rindieron homenaje al cineasta chileno Raúl Ruiz
PARÍS, FRANCIA (20/AGO/2011).- El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el director del Festival de Cannes, Gilles Jacob, rindieron homenaje al cineasta chileno Raúl Ruiz (fallecido en París a causa de un cáncer de hígado que padecía desde el año 2009) y al que definen como “digno heredero” de los hermanos Lumière, considerados los creadores del Séptimo Arte.
Con Raúl Ruiz, “creador cuyo compromiso en los combates de su siglo se nutría de una inmensa erudición y de una infinita curiosidad”, indicó Sarkozy.
“La inspiración de Ruiz, hombre de una cultura universal, partía del patrimonio de todas las artes –cine, literatura, pintura, poesía, teatro– y de todos los países”, añadió el jefe de Estado.
En su nota, en la que lamenta la muerte del realizador, Sarkozy considera que prueba de la diversidad de fuentes del chileno son “sus adaptaciones de los grandes novelistas franceses que él amaba (Balzac, Giono, Proust)”, o su Misterios de Lisboa, “su última obra, una inmersión laberíntica en la sociedad lusitana”.
Por su parte, Jacob describió al cineasta como un “narrador de las mil y una noches, que como a menudo (sucede) entre los mejores escritores latinos, estaba dotado de una imaginación de una prodigalidad incomparable”.
El chileno fue candidato en cinco ocasiones a la Palma de Oro de Cannes, certamen que lo premió en 1983 por el filme Las tres coronas del marinero, y para su actual director “sus aventuras, sus rarezas, lógica e incidentes elevaban el arte de (Robert Louis) Stevenson al nivel de la condesa de Ségur”.
Ya lo echamos de menos”, apuntó en su comunicado sobre Ruiz, que se exilió en Francia tras el golpe militar de 1973 y alcanzó reconocimiento internacional a principios de los ochenta con películas como Las tres coronas del marinero (1983) y La isla del tesoro (1985).
Miguel Littin externa condolencias
Por otra parte, el director de cine chileno Miguel Littin afirmó que su corazón está de luto por la muerte de su amigo Raúl Ruiz, a su juicio el más grande cineasta de todos los chilenos. “Estoy muy triste, mi corazón está de luto, es grande la pena (...). Aunque hacíamos cines diferentes, nuestras vidas se parecieron, en el sentido de tener un amor y una vocación irracional por el cine”, señaló Littin en declaraciones a Radio Cooperativa.
“Su pasión tan devastadora lo llevó a los niveles más grandes a los que ha llegado el cine chileno”, añadió Littin, creador de filmes como El Chacal de Nahueltoro, Acta General de Chile y Dawon, Isla 10, entre otras.
En opinión de Littin, Ruiz fue un hombre de grandes profundidades filosóficas, pero al mismo tiempo un artista que nunca dejó de ser un niño por su capacidad para juguetear con las ideas, las emociones y el arte.
En tanto, el ministro chileno de Cultura, Luciano Cruz-Coke, declaró que se están haciendo todas las gestiones para repatriar los restos de Ruiz hasta Chile –como fue la voluntad del propio artista– y que, de momento, el lugar del entierro “está por definirse”.
Con Raúl Ruiz, “creador cuyo compromiso en los combates de su siglo se nutría de una inmensa erudición y de una infinita curiosidad”, indicó Sarkozy.
“La inspiración de Ruiz, hombre de una cultura universal, partía del patrimonio de todas las artes –cine, literatura, pintura, poesía, teatro– y de todos los países”, añadió el jefe de Estado.
En su nota, en la que lamenta la muerte del realizador, Sarkozy considera que prueba de la diversidad de fuentes del chileno son “sus adaptaciones de los grandes novelistas franceses que él amaba (Balzac, Giono, Proust)”, o su Misterios de Lisboa, “su última obra, una inmersión laberíntica en la sociedad lusitana”.
Por su parte, Jacob describió al cineasta como un “narrador de las mil y una noches, que como a menudo (sucede) entre los mejores escritores latinos, estaba dotado de una imaginación de una prodigalidad incomparable”.
El chileno fue candidato en cinco ocasiones a la Palma de Oro de Cannes, certamen que lo premió en 1983 por el filme Las tres coronas del marinero, y para su actual director “sus aventuras, sus rarezas, lógica e incidentes elevaban el arte de (Robert Louis) Stevenson al nivel de la condesa de Ségur”.
Ya lo echamos de menos”, apuntó en su comunicado sobre Ruiz, que se exilió en Francia tras el golpe militar de 1973 y alcanzó reconocimiento internacional a principios de los ochenta con películas como Las tres coronas del marinero (1983) y La isla del tesoro (1985).
Miguel Littin externa condolencias
Por otra parte, el director de cine chileno Miguel Littin afirmó que su corazón está de luto por la muerte de su amigo Raúl Ruiz, a su juicio el más grande cineasta de todos los chilenos. “Estoy muy triste, mi corazón está de luto, es grande la pena (...). Aunque hacíamos cines diferentes, nuestras vidas se parecieron, en el sentido de tener un amor y una vocación irracional por el cine”, señaló Littin en declaraciones a Radio Cooperativa.
“Su pasión tan devastadora lo llevó a los niveles más grandes a los que ha llegado el cine chileno”, añadió Littin, creador de filmes como El Chacal de Nahueltoro, Acta General de Chile y Dawon, Isla 10, entre otras.
En opinión de Littin, Ruiz fue un hombre de grandes profundidades filosóficas, pero al mismo tiempo un artista que nunca dejó de ser un niño por su capacidad para juguetear con las ideas, las emociones y el arte.
En tanto, el ministro chileno de Cultura, Luciano Cruz-Coke, declaró que se están haciendo todas las gestiones para repatriar los restos de Ruiz hasta Chile –como fue la voluntad del propio artista– y que, de momento, el lugar del entierro “está por definirse”.