Entretenimiento
Mexicánicos: donde cobra forma lo imposible
El taller del tapatío vuelve a ser el protagonista de esta exitosa serie que arranca el 10 de noviembre
GUADALAJARA, JALISCO (09/NOV/2015).- Martín Vaca ya no es el mismo de la primera temporada… ¡Es mejor! Así lo ha entendido Discovery Networks al apostar nuevamente por el taller que lleva su apellido, para desarrollar la segunda temporada de Mexicánicos. Sin embargo, lo que Martín no ha perdido es su sencillez al hablar y ser directo en sus respuestas al platicar con este medio sobre las sorpresas que veremos en los próximos capítulos de esta serie.
Al tratarse de su segunda temporada, Martín no oculta que aún se pone nervioso al aparecer en cada episodio. “Tratamos de hacer el esfuerzo lo mejor que se puede, nos equivocamos como todo principiante en este medio, pero con muchas ganas de que el programa siga avanzando”.
¿Qué novedades nos presentará Mexicánicos?, en voz del propio Martín, quien por supuesto no reveló todas las cartas fuertes del programa, nos compartió un par de sorpresas que le significaron retos de alto nivel. Uno de ellos es la aparición del cantante Lupillo Rivera, un aficionado a los autos clásicos, quien lleva al taller de Martín una GMC de 1954 para restaurar. “Prácticamente llegó la pura laminita y nosotros la convertiremos, con un motor moderno… y por culpa de mi hija (Isabel) tuvimos que llevarla hasta California”, dijo entre risas Martín, dejándonos entrever uno de los tantos problemas a los que se enfrentó en el desafío.
Otra de las novedades viene de la excentricidad del futbolista de las Chivas, Ángel Reyna. “Él quiso que una camioneta Suburban la convirtiéramos en tres modelos diferentes: el frente es de un Rolls-Royce Phantom, el centro se extendió como limosina así como la adaptación de sus interiores y en la parte de atrás es como si fuera un Lamborghini pero en camioneta. Él sólo tiene que decirme qué es lo que quiere y yo lo tengo que conseguir, de eso se trata esto: o lo fabricamos o lo inventamos, le buscamos la manera, aunque a veces lo hacemos con un presupuesto bajo. De hecho hacemos cosas grandes con poco dinero.”
De hecho, la familia de Martín estará muy presente en los capítulos. “Yo espero que ellos primeramente estén contentos con lo que hacen. Mientras su esposa, Claudia, se encarga del negocio de renta de limosinas, mi hija, Isabel, se acaba de integrar y Felipe hará un trabajo muy especial que creo que será del agrado de los televidentes”.
De la ocurrencia a la realidad
Construyendo desde cero, para Martín los encargos de sus clientes entre más complicados sean, mejor. “En Mexicánicos verán seis capítulos. Obviamente no se pueden pasar todos los carros que hacemos, pero realmente espero que la gente se sorprenda”, comenta Martín con una sonrisa de complicidad que nos esconde el lado divertido que el público está por descubrir en la serie.
De esta forma la invitación queda abierta por parte de Martín para ver este programa, apto para toda la familia. “Yo me he dado cuenta que hay mucha más gente que quiere a los coches de lo que yo me imaginaba. En la calle me encuentro con personas que quieren una foto, un autógrafo, eso es un halago para mí, y yo les diría (a quienes no han visto el programa) que vamos a hacer los trabajos más raros que se puedan imaginar, porque entre más difícil sea el reto, para mí, mejor”.
La anécdota: Su creación más popular
Para Martín Vaca el convertir un Boeing 727 en limosina (vehículo que sigue en renta) fue todo un reto hace ya muchos años. Al ser la creación más emblemática de su taller, Martín recuerda cómo la idea se le metió a la cabeza para concretarla. “Las ideas salen cuando menos te lo esperas, hasta cuando vas al baño (risas), y uno se encapricha. Así fue con este avión. Fueron muchos años para tenerlo y traerlo a la ciudad, se atoraba en los puentes, en fin. Yo tenía el sueño de hacerlo y presentarlo en Las Vegas. Mi padre me decía que para qué quería eso —‘¿tú crees que vas a hacer el gran negocio llevándolo a Las Vegas?’, me decía—. Pero no, le dije que era por satisfacción personal y yo un día quería andar por el boulevard de Las Vegas, y así fue cuando lo llevé: fue la sensación hace unos cinco años. Incluso cobramos un dólar por subirse a él. ¡La gente estaba impresionada!”. Dijo Martín Vaca orgulloso de su creación, cuya llegada a Estados Unidos también causó revuelo en la garita fronteriza, al detener entradas y salidas de vehículos para ser revisado el vehículo minuciosamente por prácticamente todos los agentes de migración.
EL PROGRAMA
Mexicánicos. Todos los martes 21:00 horas a partir del 10 de noviembre como parte de la programación de “Martes de motores”, de Discovery.
Al tratarse de su segunda temporada, Martín no oculta que aún se pone nervioso al aparecer en cada episodio. “Tratamos de hacer el esfuerzo lo mejor que se puede, nos equivocamos como todo principiante en este medio, pero con muchas ganas de que el programa siga avanzando”.
¿Qué novedades nos presentará Mexicánicos?, en voz del propio Martín, quien por supuesto no reveló todas las cartas fuertes del programa, nos compartió un par de sorpresas que le significaron retos de alto nivel. Uno de ellos es la aparición del cantante Lupillo Rivera, un aficionado a los autos clásicos, quien lleva al taller de Martín una GMC de 1954 para restaurar. “Prácticamente llegó la pura laminita y nosotros la convertiremos, con un motor moderno… y por culpa de mi hija (Isabel) tuvimos que llevarla hasta California”, dijo entre risas Martín, dejándonos entrever uno de los tantos problemas a los que se enfrentó en el desafío.
Otra de las novedades viene de la excentricidad del futbolista de las Chivas, Ángel Reyna. “Él quiso que una camioneta Suburban la convirtiéramos en tres modelos diferentes: el frente es de un Rolls-Royce Phantom, el centro se extendió como limosina así como la adaptación de sus interiores y en la parte de atrás es como si fuera un Lamborghini pero en camioneta. Él sólo tiene que decirme qué es lo que quiere y yo lo tengo que conseguir, de eso se trata esto: o lo fabricamos o lo inventamos, le buscamos la manera, aunque a veces lo hacemos con un presupuesto bajo. De hecho hacemos cosas grandes con poco dinero.”
De hecho, la familia de Martín estará muy presente en los capítulos. “Yo espero que ellos primeramente estén contentos con lo que hacen. Mientras su esposa, Claudia, se encarga del negocio de renta de limosinas, mi hija, Isabel, se acaba de integrar y Felipe hará un trabajo muy especial que creo que será del agrado de los televidentes”.
De la ocurrencia a la realidad
Construyendo desde cero, para Martín los encargos de sus clientes entre más complicados sean, mejor. “En Mexicánicos verán seis capítulos. Obviamente no se pueden pasar todos los carros que hacemos, pero realmente espero que la gente se sorprenda”, comenta Martín con una sonrisa de complicidad que nos esconde el lado divertido que el público está por descubrir en la serie.
De esta forma la invitación queda abierta por parte de Martín para ver este programa, apto para toda la familia. “Yo me he dado cuenta que hay mucha más gente que quiere a los coches de lo que yo me imaginaba. En la calle me encuentro con personas que quieren una foto, un autógrafo, eso es un halago para mí, y yo les diría (a quienes no han visto el programa) que vamos a hacer los trabajos más raros que se puedan imaginar, porque entre más difícil sea el reto, para mí, mejor”.
La anécdota: Su creación más popular
Para Martín Vaca el convertir un Boeing 727 en limosina (vehículo que sigue en renta) fue todo un reto hace ya muchos años. Al ser la creación más emblemática de su taller, Martín recuerda cómo la idea se le metió a la cabeza para concretarla. “Las ideas salen cuando menos te lo esperas, hasta cuando vas al baño (risas), y uno se encapricha. Así fue con este avión. Fueron muchos años para tenerlo y traerlo a la ciudad, se atoraba en los puentes, en fin. Yo tenía el sueño de hacerlo y presentarlo en Las Vegas. Mi padre me decía que para qué quería eso —‘¿tú crees que vas a hacer el gran negocio llevándolo a Las Vegas?’, me decía—. Pero no, le dije que era por satisfacción personal y yo un día quería andar por el boulevard de Las Vegas, y así fue cuando lo llevé: fue la sensación hace unos cinco años. Incluso cobramos un dólar por subirse a él. ¡La gente estaba impresionada!”. Dijo Martín Vaca orgulloso de su creación, cuya llegada a Estados Unidos también causó revuelo en la garita fronteriza, al detener entradas y salidas de vehículos para ser revisado el vehículo minuciosamente por prácticamente todos los agentes de migración.
EL PROGRAMA
Mexicánicos. Todos los martes 21:00 horas a partir del 10 de noviembre como parte de la programación de “Martes de motores”, de Discovery.