Entretenimiento
Mascotas piden la protección de San Antón
Mascotas de todos los tipos acudieron a la Iglesia de San Antón para buscar protección
MADRID, ESPAÑA.- Mascotas de todos los tipos, desde perros hasta gatos, pasando por hurones, cerdos y hasta perdices, desfilaron en la mañana de este domingo por la iglesia madrileña de San Antón para recibir la bendición del santo, patrón de los animales.
"El Señor bendiga a este animal y que San Antón le proteja de todos los males del cuerpo", va recitando el párroco Juan Villar, mientras rocía con agua bendita al animal que le presenta su dueño en una lluviosa mañana madrileña.
Niños y mayores han querido acercar a sus mascotas hasta la iglesia madrileña para recibir la bendición, como María, una adolescente de 16 años, que ha traído por segundo año a su tortuga.
Junto a la fila de fieles que quieren presentar sus mascotas al santo, otra desfila ante una ventanilla donde se dispensa unos panecillos, que, elaborados con una receta secreta, se mantienen tiernos durante un largo periodo de tiempo.
Cada feligrés recibe tres panecillos, uno de los cuales debe guardarse un año junto a una moneda para asegurarse trabajo y salud, y garantizarse la bendición del santo.
La festividad de San Antonio Abad, patrón de los animales, goza de gran tradición en Madrid, donde se viene celebrando desde principios del Siglo XIX, con algunos paréntesis.
"El Señor bendiga a este animal y que San Antón le proteja de todos los males del cuerpo", va recitando el párroco Juan Villar, mientras rocía con agua bendita al animal que le presenta su dueño en una lluviosa mañana madrileña.
Niños y mayores han querido acercar a sus mascotas hasta la iglesia madrileña para recibir la bendición, como María, una adolescente de 16 años, que ha traído por segundo año a su tortuga.
Junto a la fila de fieles que quieren presentar sus mascotas al santo, otra desfila ante una ventanilla donde se dispensa unos panecillos, que, elaborados con una receta secreta, se mantienen tiernos durante un largo periodo de tiempo.
Cada feligrés recibe tres panecillos, uno de los cuales debe guardarse un año junto a una moneda para asegurarse trabajo y salud, y garantizarse la bendición del santo.
La festividad de San Antonio Abad, patrón de los animales, goza de gran tradición en Madrid, donde se viene celebrando desde principios del Siglo XIX, con algunos paréntesis.