Entretenimiento
María Inés se renueva
Alejada un poco de la música y con proyectos a futuro, la tapatía encuentra su espacio en la conducción
CIUDAD DE MÉXICO.- Renovarse o morir, así define esta etapa
María Inés. En el rompecabezas de su vida las piezas se están afianzando: Primero la música, luego los programas de revista, participación en programas unitarios y ahora la conducción en solitario.
La tapatía que formara parte de la primera generación de La Academia ha encontrado un espacio en el programa Los 25+, del que recién se ha convertido en anfitriona y en el que se prueba en el área de espectáculos, y aunque la conducción para ella no es nueva, esta etapa ha sido todo un reto que llegó en el momento correcto a su vida. "Llegó en el momento indicado; estaba por incorporarme a un proyecto de teatro y ahorita estoy totalmente enfocada en la conducción", comparte María Inés en entrevista con EL INFORMADOR.
Luego de que Inés Gómez Mont saliera de las filas de espectáculos de TV Azteca, el programa Los 25+ también se quedó sin titular por lo que la búsqueda fue exhaustiva. María Inés, quien fue invitada de Gómez Mont más de alguna vez, conocía perfectamente la dinámica del programa pero faltaba la prueba de fuego: el casting. "Es la parte que más nervios da, pero te sirve para descargar adrenalina y te ayuda a hacerlo mejor. Recuerdo que luego cuando vi la prueba dije ‘pude haber dado un poco más’ pero me sentí contenta del resultado".
Ahora la responsabilidad es mayor. En la periodista Rosario Murrieta María Inés ha encontrado a una buena maestra y asume la conducción en solitario como algo nuevo que comienza a disfrutar. "Entrar a este programa es un buen cambio para mí; es renovación para lo que estaba haciendo y también para el programa. Tuvo excelentes seis años y ahora tendrá otra etapa conmigo, es difícil pertenecer a un equipo nuevo pero recibes otros beneficios".
Gratitud y compromiso son la constante de la conductora en este momento, sobre todo porque reconoce que se vive un momento difícil, por lo que aun cuando ama el teatro y sabe balancear la televisión con los escenarios quiere dar todo de sí en la pantalla chica. "Gracias a Dios ‘trabajo llama a trabajo’, en México ahorita hay muchísima gente que no lo tiene, todos estamos buscando chamba, así que me considero afortunada; siempre surge una cosita u otra y el rompecabezas se va armando".
¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje en la conducción hasta ahora?
"Creo que es divertirte mucho y no tomar las cosas tan personales ni ser tan aprehensiva, aprender de los errores porque son tropezones que me fortalecen. Lo que más he aprendido es que todas las críticas y opiniones cuentan para que el programa salga adelante, todos en Los 25+ trabajamos por un mismo objetivo".
¿Extrañas la música?
"Sí, por eso me gustaría entrar al teatro musical para poder aprovecharla y no dejarla del todo".
¿Si te llegara una oferta de grabar un disco lo harías?
"No podría tomar una decisión tan rápida y apresurada. Las decisiones que he tomado han sido bien pensadas, con mucho fundamento. Sería una oportunidad que estaría dejando, pero mi rumbo ahora es otro y no lo dejaría".
¿En qué proyecto musical te gustaría trabajar?
"Todos los musicales me encantan, y me gustaría ponerme el reto de tener una buena técnica de baile; en El diluvio que viene bailé tap porque Dios es grande, así que me gustaría mucho eso. Me gustan todas las de Disney, Mary Popins me encanta".
¿Has contemplado la posibilidad de trabajar en series o en cine?
"No he recibido invitaciones, pero tampoco puedo abarcar tanto y me encantaría hacerlo. Soy de las personas que cree en el dicho: ‘El que mucho abarca poco aprieta’, ahora las producciones mexicanas han crecido mucho pero quiero estar totalmente enfocada en la conducción y disfrutarla".
¿Si pudieras cambiar algo en tu carrera qué sería?
"Tal vez organizar mi tiempo, si estoy en el trabajo estoy al 100 por ciento y descuido un poco a mi familia, es algo que he dejado que pase y tengo que revalorarla. Cuando surgió la contigencia por la influenza me fui a Guadalajara y me quedé con mi familia, todos encerrados en mi casa y no salíamos. En siete años mi ciudad ha cambiado muchísimo, cada que voy necesito que me lleven porque es muy diferente ahora, pero sigo sintiendo mucha nostalgia; cuando voy me regreso llorando porque sigo muy acostumbrada a esa ciudad, ahí están todos mis recuerdos".
La tapatía que formara parte de la primera generación de La Academia ha encontrado un espacio en el programa Los 25+, del que recién se ha convertido en anfitriona y en el que se prueba en el área de espectáculos, y aunque la conducción para ella no es nueva, esta etapa ha sido todo un reto que llegó en el momento correcto a su vida. "Llegó en el momento indicado; estaba por incorporarme a un proyecto de teatro y ahorita estoy totalmente enfocada en la conducción", comparte María Inés en entrevista con EL INFORMADOR.
Luego de que Inés Gómez Mont saliera de las filas de espectáculos de TV Azteca, el programa Los 25+ también se quedó sin titular por lo que la búsqueda fue exhaustiva. María Inés, quien fue invitada de Gómez Mont más de alguna vez, conocía perfectamente la dinámica del programa pero faltaba la prueba de fuego: el casting. "Es la parte que más nervios da, pero te sirve para descargar adrenalina y te ayuda a hacerlo mejor. Recuerdo que luego cuando vi la prueba dije ‘pude haber dado un poco más’ pero me sentí contenta del resultado".
Ahora la responsabilidad es mayor. En la periodista Rosario Murrieta María Inés ha encontrado a una buena maestra y asume la conducción en solitario como algo nuevo que comienza a disfrutar. "Entrar a este programa es un buen cambio para mí; es renovación para lo que estaba haciendo y también para el programa. Tuvo excelentes seis años y ahora tendrá otra etapa conmigo, es difícil pertenecer a un equipo nuevo pero recibes otros beneficios".
Gratitud y compromiso son la constante de la conductora en este momento, sobre todo porque reconoce que se vive un momento difícil, por lo que aun cuando ama el teatro y sabe balancear la televisión con los escenarios quiere dar todo de sí en la pantalla chica. "Gracias a Dios ‘trabajo llama a trabajo’, en México ahorita hay muchísima gente que no lo tiene, todos estamos buscando chamba, así que me considero afortunada; siempre surge una cosita u otra y el rompecabezas se va armando".
¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje en la conducción hasta ahora?
"Creo que es divertirte mucho y no tomar las cosas tan personales ni ser tan aprehensiva, aprender de los errores porque son tropezones que me fortalecen. Lo que más he aprendido es que todas las críticas y opiniones cuentan para que el programa salga adelante, todos en Los 25+ trabajamos por un mismo objetivo".
¿Extrañas la música?
"Sí, por eso me gustaría entrar al teatro musical para poder aprovecharla y no dejarla del todo".
¿Si te llegara una oferta de grabar un disco lo harías?
"No podría tomar una decisión tan rápida y apresurada. Las decisiones que he tomado han sido bien pensadas, con mucho fundamento. Sería una oportunidad que estaría dejando, pero mi rumbo ahora es otro y no lo dejaría".
¿En qué proyecto musical te gustaría trabajar?
"Todos los musicales me encantan, y me gustaría ponerme el reto de tener una buena técnica de baile; en El diluvio que viene bailé tap porque Dios es grande, así que me gustaría mucho eso. Me gustan todas las de Disney, Mary Popins me encanta".
¿Has contemplado la posibilidad de trabajar en series o en cine?
"No he recibido invitaciones, pero tampoco puedo abarcar tanto y me encantaría hacerlo. Soy de las personas que cree en el dicho: ‘El que mucho abarca poco aprieta’, ahora las producciones mexicanas han crecido mucho pero quiero estar totalmente enfocada en la conducción y disfrutarla".
¿Si pudieras cambiar algo en tu carrera qué sería?
"Tal vez organizar mi tiempo, si estoy en el trabajo estoy al 100 por ciento y descuido un poco a mi familia, es algo que he dejado que pase y tengo que revalorarla. Cuando surgió la contigencia por la influenza me fui a Guadalajara y me quedé con mi familia, todos encerrados en mi casa y no salíamos. En siete años mi ciudad ha cambiado muchísimo, cada que voy necesito que me lleven porque es muy diferente ahora, pero sigo sintiendo mucha nostalgia; cuando voy me regreso llorando porque sigo muy acostumbrada a esa ciudad, ahí están todos mis recuerdos".