Entretenimiento
Marco Treviño crece en la actuación
Luego de dar vida a fuertes personajes en la pantalla chica, el intérprete encuentra un nicho en el cine
CIUDAD DE MÉXICO (15/ABR/2011).- Marco Treviño afirma con seguridad que está convencido de que valió la pena el sacrificio que inició hace 13 años para ser actor, pues hoy destaca en la televisión mediante la serie El sexo débil.
El intérprete dice que está listo para intervenir en la tercera temporada de Capadocia; en tanto, participa en la puesta en escena Secreto de Estado, con Ari Telch y Nadia Rowinsky.
Hace más de una década, Treviño tomó la decisión más importante de su vida y para ello dejó todo, su reputación como catedrático y publicista, sus negocios y su pareja. Se trasladó a la Ciudad de México a reencontrarse con su verdadera vocación: ser actor.
Desde entonces todo le ha salido a pedir de boca, pues cada día confirma que no se equivocó, que la elección fue la mejor y que le esperan mejores cosas en el camino.
Aprende sobre la marcha
Treviño estudió Ciencias de la Comunicación, pero nunca cursó formalmente Arte Dramático, por lo que su formación actoral la ha forjado en el teatro.
En 1984 realizó su primer protagónico en la película de Jaime Humberto Hermosillo, Doña Herlinda y su hijo, tras lo cual trabajó en Astucia, de Mario Hernández.
“Había hecho teatro en Guadalajara, mucho teatro, y quise venir a México a probar suerte, pero creo que no estaba preparado ni emocional ni técnicamente, entonces no aguanté la presión del medio, que era mucho más agresivo que ahora”, recuerda Marco sobre sus primeros años en el arte, mismos que le dejaron muchas enseñanzas. “A mí me faltaba técnica y al mismo tiempo estaba muy presionado porque me estaban atacando a tres fuegos, no entendía bien lo que quería el director, y él no se comunicaba conmigo”.
“En fin, las cosas no salieron bien y para mí significó una experiencia tan fuerte que me regresé a Guadalajara a refugiarme, aunque seguí haciendo teatro con mis amigos”, platicó Treviño, quien en hace 11 años regresó a la Ciudad de México para retomar su carrera a fin de lograr una mayor proyección.
“Llegué a la capital en 2000, quería trabajar con Argos, me gustaba mucho, pero no tenía ningún contacto, y tiempo después llegó la oportunidad, pues les urgía una actor para la telenovela Todo por amor, y así fueron surgiendo las ofertas”, explica Treviño, quien ahora se ha consolidado como actor, tanto en cine como en televisión.
El dato
Marco Treviño ha participado en proyectos como El sueño del caimán, En el tiempo de las mariposas y La habitación azul, así como en Daniela y La duda.
El intérprete dice que está listo para intervenir en la tercera temporada de Capadocia; en tanto, participa en la puesta en escena Secreto de Estado, con Ari Telch y Nadia Rowinsky.
Hace más de una década, Treviño tomó la decisión más importante de su vida y para ello dejó todo, su reputación como catedrático y publicista, sus negocios y su pareja. Se trasladó a la Ciudad de México a reencontrarse con su verdadera vocación: ser actor.
Desde entonces todo le ha salido a pedir de boca, pues cada día confirma que no se equivocó, que la elección fue la mejor y que le esperan mejores cosas en el camino.
Aprende sobre la marcha
Treviño estudió Ciencias de la Comunicación, pero nunca cursó formalmente Arte Dramático, por lo que su formación actoral la ha forjado en el teatro.
En 1984 realizó su primer protagónico en la película de Jaime Humberto Hermosillo, Doña Herlinda y su hijo, tras lo cual trabajó en Astucia, de Mario Hernández.
“Había hecho teatro en Guadalajara, mucho teatro, y quise venir a México a probar suerte, pero creo que no estaba preparado ni emocional ni técnicamente, entonces no aguanté la presión del medio, que era mucho más agresivo que ahora”, recuerda Marco sobre sus primeros años en el arte, mismos que le dejaron muchas enseñanzas. “A mí me faltaba técnica y al mismo tiempo estaba muy presionado porque me estaban atacando a tres fuegos, no entendía bien lo que quería el director, y él no se comunicaba conmigo”.
“En fin, las cosas no salieron bien y para mí significó una experiencia tan fuerte que me regresé a Guadalajara a refugiarme, aunque seguí haciendo teatro con mis amigos”, platicó Treviño, quien en hace 11 años regresó a la Ciudad de México para retomar su carrera a fin de lograr una mayor proyección.
“Llegué a la capital en 2000, quería trabajar con Argos, me gustaba mucho, pero no tenía ningún contacto, y tiempo después llegó la oportunidad, pues les urgía una actor para la telenovela Todo por amor, y así fueron surgiendo las ofertas”, explica Treviño, quien ahora se ha consolidado como actor, tanto en cine como en televisión.
El dato
Marco Treviño ha participado en proyectos como El sueño del caimán, En el tiempo de las mariposas y La habitación azul, así como en Daniela y La duda.