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Luis Estrada vivirá una temporada en “El infierno”

El realizador cerrará una trilogía de ácidos filmes sobre la corrupción del país con un elenco encabezado por Damián Alcázar

CIUDAD DE MÉXICO.- Luis Estrada retrató con acidez la política priista en La ley de Herodes y luego escudriñó las consecuencias del neoliberalismo en Un mundo maravilloso. Ahora, uno de los directores más polémicos de los últimos años, está listo para dirigir El infierno, donde toca el presente mexicano: violencia, crisis política, corrupción y crimen organizado.

El realizador va más allá. La conclusión de todo ello la sitúa el 15 de septiembre de 2010, precisamente durante los festejos del Bicentenario independentista de México.

El filme arrancará su rodaje en octubre en locaciones de San Luis Potosí, llevando en el protagónico a Damián Alcázar, quien fuera el estelar de sus dos anteriores filmes.

Con la cinta El infierno se cerrará una trilogía que Estrada califica como “verde, blanco y rojo” es decir pasado, presente y futuro. “El infierno narra las aventuras de Benjamín García, que comienzan cuando es deportado de Estados Unidos, donde ha pasado 20 años. Hace un largo viaje a su pueblo, que se llama San Miguel Narcángel, y se encuentra con un panorama completamente desolador”, explica Estrada. “Pretendo que ese pueblo sea un microcosmos o metáfora de lo que ocurre en el país, desde mi visión apocalíptica. Diría que es una comedia negra de todo esto”.

Defiende su visión en el cine
El egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC-UNAM) saltó a la palestra de la polémica política en 1999, cuando las instituciones cinematográficas intentaron frenar el estreno de La ley de Herodes. Eduardo Amerena, entonces director del Imcine, dijo que el realizador había alterado el final de la historia porque el personaje principal, interpretado por Alcázar, en lugar de terminar recibiendo un castigo por las tropelías cometidas, quedaba impune. Y no sólo eso. También alcanzaba el sueño dorado de llegar a la gloria de la política mexicana.

Los hechos derivaron en protestas artísticas y presión social, que terminaron por derrumbar a Amerena y conseguir el lanzamiento comercial del título, que se convirtió en un éxito de taquilla. “Creo que la gente entendió que era una buena caricatura y sé de buena fuente que incluso los piistas dinosaurios se divirtieron con ella”, comenta Estrada.

Ahora para El infierno el realizador será apoyado por el Conaculta, el Imcine y el Gobierno del Distrito Federal. También cuenta con los beneficios del artículo 226 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Y espera que el Foprocine, fondo responsable de apoyar proyectos de autor, así como el gobierno de San Luis Potosí, con quien está por reunirse, también lo respalden. En elenco figuran Joaquín Cosío, María Rojo, Jorge Zárate, Elizabeth Cervantes, Pedro Armendáriz, Ana Ofelia Murguía y José María Yazpik.

¿Por qué esa idea apocalíptica sobre México?
“Quisiera pensar o imaginar un mejor porvenir para el país, desafortunadamente no se puede. Creo que hemos estado en manos de una clase política que no ha hecho lo necesario para eso. No asumo esto como cruzada personal o como vocero de un tipo de corriente, son preocupaciones personales”.

En la “Ley de Herodes” satirizaste a la política y en “Un mundo maravilloso” al neoliberalismo. ¿Por qué interesarse en el crimen organizado?
“No es una película enfocada a tratar el tema del crimen organizado y el narcotráfico, habla de la crisis a nivel general. La película sí está inscrita en una tradición de gángsters que ha sido tan exitosa en muchas cinematografías como la americana y francesa, y cuyos referentes cercanos a mí han sido El Padrino, Caracortada o No Country for Old Men. Pero lo atractivo es que no sólo es buenos contra malos, sino que hay un énfasis en lo que ocurre en el país”.

En la “Ley de Herodes” ocupabas frases que todo mundo ubicaba, siendo “El infierno” una película del presente, ¿vas a recurrir a algo similar?
“La película pasa por las armas a todos y hay referencias claras de quién lo dijo, claro, en el marco de una comedia negra y sátira. Se verá la forma en que a veces nos quieren vender un catarrito y luego una pulmonía o de que estamos en una guerra (contra el crimen organizado) y aunque no lo parezca, la estamos ganando”.

¿Crees que pueda pasar algo similar a lo que viviste con “La ley de Herodes”, de que eviten su salida?
“Creo que en términos de libertad de expresión, aunque lo mismo pensaba cuando hice La ley de Herodes, uno puede hablar de casi todos los temas. El infierno va a ser polémica, puede haber gente que se sienta incómoda. Aunque los políticos deberían preocuparse por otras cosas y no por cómo son tratados”.

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