Entretenimiento
Kathryn Bigelow sorprende a Hollywood
La directora sensación en la Meca del Cine llega a la ceremonia del Oscar con una de las películas favoritas: Zona de miedo
CIUDAD DE MÉXICO. Su carrera ha sido cuesta arriba, y eso jamás ha representado un problema para la realizadora Kathryn Bigelow, nuevo y brillante talento del cine norteamericano que atrae ahora todos los reflectores. Y aprovechando esta situación, confiesa su sueño: “Que algún día deje de hacerse la distinción de que el director de una película es hombre o mujer. Somos simplemente personas haciendo películas para decir cosas y enunciar sentencias en las que creemos y queremos transmitir al público”.
Ahora mismo Bigelow atraviesa por una de esas distinciones porque su película Zona de miedo tiene nueve nominaciones al Oscar, entre ellas la de Mejor director. Y de inmediato se ha provocado un revuelo porque en toda la historia de Hollywood, ella es apenas la cuarta mujer que ha sido nominada. Ante la posibilidad de que se convierta en la primera mujer en ganar la estatuilla dorada, ella lo toma con calma: “En realidad soy muy tímida y por eso prefiero estar detrás de las cámaras. No quisiera que el hecho de que soy mujer tuviera tanta relevancia para los medios masivos”.
Zona de fama
Era difícil que Hollywood ignorara su talento, y más porque son pocas las mujeres que han logrado llamar la atención de la poderosa industria cinematográfica estadounidense. Kathryn sabe que el asunto no es menor y podría representar una batalla ganada en el terreno de la equidad de género: “Sé que al ganar un Oscar, muchas niñas o adolescentes con aspiraciones de convertirse en directores podrían ver en mí a un ejemplo de que no hay imposibles, de que incluso un imposible como el hecho de que una mujer gane el Oscar, es posible”.
Por lo pronto, la película ha sido alabada en Estados Unidos por considerar que retrata de manera fiel y sin falsos patrioterismos el aspecto más árido de la guerra en Iraq. La anécdota versa sobre un escuadrón antibombas que deambula por el desierto con una misión: encontrar y desactivar artefactos explosivos y armamento antiaéreo para facilitar el avance de la infantería y la aviación.
La nominación a los premios Oscar para Bigelow no es la única razón que ha impulsado el revuelo de su nombre, ya que apenas el mes pasado se convirtió en la primera mujer que ganó el premio Director’s Guild of América, que se realiza desde hace 60 años y compite en prestigio con el premio de la Academia.
La guerra, sin maquillaje
Zona de miedo está basada en los reportes periodísticos del reportero Mark Boal, quien acompañó a un escuadrón de técnicos antibombas en 2004 en Iraq.
Bigelow explica así la fascinación que sintió ante los relatos: “Pensé que era una gran oportunidad para ser auténtico y realista. Ante situaciones en las que tú o yo huiríamos corriendo, estos soldados avanzan para hacerles frente 10 ó 15 veces en un solo día. Pensé que era muy interesante examinar las motivaciones psicológicas de estas personas dentro de una película”.
Es necesario notar que Zona de miedo tuvo financiamiento independiente. Con apenas 11 millones de dólares (Avatar costó 300 millones de dólares) ha conseguido el mismo número de nominaciones. Además, Bigelow consiguió algo que el dinero no compra: libertad para tomar decisiones acerca del filme que quería hacer. “Al realizar la película de manera independiente tenía una especie de mandamientos que quería seguir sin titubeos. Estos tres elementos eran muy importantes: tener control creativo, realizar el corte final y contratar a los actores que quisiera aunque fueran desconocidos”.
Lo consiguió. En resumen, ella misma explica: “Me gustaría que el público supiera que todo es posible, incluso rodar en el desierto y hacer un buen filme”. (EL UNIVERSAL)
“Sé que al ganar un Oscar, muchas niñas o adolescentes con aspiraciones de convertirse en directores podrían ver en mí a un ejemplo de que no hay imposibles”
Kathryn Bigelow, directora
Ahora mismo Bigelow atraviesa por una de esas distinciones porque su película Zona de miedo tiene nueve nominaciones al Oscar, entre ellas la de Mejor director. Y de inmediato se ha provocado un revuelo porque en toda la historia de Hollywood, ella es apenas la cuarta mujer que ha sido nominada. Ante la posibilidad de que se convierta en la primera mujer en ganar la estatuilla dorada, ella lo toma con calma: “En realidad soy muy tímida y por eso prefiero estar detrás de las cámaras. No quisiera que el hecho de que soy mujer tuviera tanta relevancia para los medios masivos”.
Zona de fama
Era difícil que Hollywood ignorara su talento, y más porque son pocas las mujeres que han logrado llamar la atención de la poderosa industria cinematográfica estadounidense. Kathryn sabe que el asunto no es menor y podría representar una batalla ganada en el terreno de la equidad de género: “Sé que al ganar un Oscar, muchas niñas o adolescentes con aspiraciones de convertirse en directores podrían ver en mí a un ejemplo de que no hay imposibles, de que incluso un imposible como el hecho de que una mujer gane el Oscar, es posible”.
Por lo pronto, la película ha sido alabada en Estados Unidos por considerar que retrata de manera fiel y sin falsos patrioterismos el aspecto más árido de la guerra en Iraq. La anécdota versa sobre un escuadrón antibombas que deambula por el desierto con una misión: encontrar y desactivar artefactos explosivos y armamento antiaéreo para facilitar el avance de la infantería y la aviación.
La nominación a los premios Oscar para Bigelow no es la única razón que ha impulsado el revuelo de su nombre, ya que apenas el mes pasado se convirtió en la primera mujer que ganó el premio Director’s Guild of América, que se realiza desde hace 60 años y compite en prestigio con el premio de la Academia.
La guerra, sin maquillaje
Zona de miedo está basada en los reportes periodísticos del reportero Mark Boal, quien acompañó a un escuadrón de técnicos antibombas en 2004 en Iraq.
Bigelow explica así la fascinación que sintió ante los relatos: “Pensé que era una gran oportunidad para ser auténtico y realista. Ante situaciones en las que tú o yo huiríamos corriendo, estos soldados avanzan para hacerles frente 10 ó 15 veces en un solo día. Pensé que era muy interesante examinar las motivaciones psicológicas de estas personas dentro de una película”.
Es necesario notar que Zona de miedo tuvo financiamiento independiente. Con apenas 11 millones de dólares (Avatar costó 300 millones de dólares) ha conseguido el mismo número de nominaciones. Además, Bigelow consiguió algo que el dinero no compra: libertad para tomar decisiones acerca del filme que quería hacer. “Al realizar la película de manera independiente tenía una especie de mandamientos que quería seguir sin titubeos. Estos tres elementos eran muy importantes: tener control creativo, realizar el corte final y contratar a los actores que quisiera aunque fueran desconocidos”.
Lo consiguió. En resumen, ella misma explica: “Me gustaría que el público supiera que todo es posible, incluso rodar en el desierto y hacer un buen filme”. (EL UNIVERSAL)
“Sé que al ganar un Oscar, muchas niñas o adolescentes con aspiraciones de convertirse en directores podrían ver en mí a un ejemplo de que no hay imposibles”
Kathryn Bigelow, directora